A media semana: Circo: De los paracachitos, lo de Danilo Anderson, llegamos a los drones

Por:  Alex Vallenilla… 

En 1978 se llegaba al final de la campaña electoral entre Luís Herrera Campins y Luís Piñerúa Ordaz, por Copei y AD respectivamente. Las encuestas estaban muy parejas y el comando de campaña del copeyano diseñó una estrategia con fines mediáticos. En una caminata le propinaron un cabillazo en la frente a su candidato presidencial, así culparon a los adecos, quienes para entonces tenían ganada la fama de “cabilleros”. Luís Herrera se victimizó y ganó las elecciones. En la política venezolana los auto atentados si han existido y existen aún.

Sobre el caso del supuesto ataque a Nicolás, con un dron cargado de explosivos, al final quedará como un misterio más, así como el caso de los francotiradores capturados en 2002 en lo alto de un hotel de Caracas y que disparaban a los manifestantes de la marcha de los factores democráticos y a los chavistas en Puente Llaguno, los autores de la masacre fueron capturados e inexplicablemente dejados en libertad en el breve nuevo gobierno. Igual que ocurrió con el asesinato de Danilo Anderson, que fue utilizado por el régimen para culpar a inocentes, a personas incómodas en ese momento y no se supo de más nada. Sucedió también con los famosos “para-cachitos”, aquellos supuestos paramilitares detenidos en la finca Daktari, que según voceros oficialistas iban a matar a Hugo Chávez.

Este régimen tiene una situación sumamente compleja, la crisis se ha instalado en Caracas, ciudad que tiene ya tres semanas con mucha volatilidad, desde la protesta de las enfermeras y médicos, las de falta de agua, la de los pensionados por no pagarles en efectivo, la falta de transporte público combinado con el colapso del Metro de Caracas, la escasez, la hiperinflación, la falta del CLAP en los sectores populares y se coronó con los apagones que ahora azotan a la capital. A ello debe sumarse la reacción de la sociedad contra el censo para poder estar en la base de datos del carné de la patria y así poder repostar gasolina. Todo lo anterior es un barril de pólvora, el caos del interior del país, que se ha tenido que soportar por unos cuatro años, hace su gala de entrada a la capital, el problema es que todos esos problemas entran todos juntos y en Caracas viven más de 5 millones de habitantes.

El régimen de manera apresurada y sin más remedio, deja para el 20 de agosto la decisión de eliminar los ilícitos cambiarios, de poner en vigencia el nuevo cono monetario que traerá consigo aumentos del precio de los servicios, gasolina y todo lo que ha estado prácticamente subsidiado. Con una estrategia totalmente errada, pretenden resolver un problema que es de escasez de bienes y servicios, con una reconversión monetaria, en un país en que no existe confianza ni respeto al sector privado, por lo que no hay inversiones, pocos se atreverán a traer sus divisas para producir en Venezuela, con el temor a ser expropiados en cualquier momento, o en recibir la visita de la GNB y fiscales de la Sundee a decomisar lo producido. Con el polvorín en que se ha convertido la capital, esto sería lanzar el fósforo que encienda la mecha.

Entonces Nicolás necesita victimizarse, buscar como unir a los factores oficialistas en torno a su figura, luego de aplastar al sector 4F en el Congreso del PSUV y quedar en control total del partido.

Lo irrelevante del evento del auto atentado es si se trató de un dron con explosivo, si el hecho se lo atribuyeron supuestos grupos radicales extremistas, si fue una operación militar encubierta, todo esto es colateral, surge como parte de la ambigüedad que hay en cuanto a las comunicaciones oficiales al respecto. Hasta ahora buscan y tienen capturados a jóvenes que fueron ya detenidos en las protestas de 2015, 2016 y 2016, dos de Zulia, dos de Lara, uno de Caracas y una chica de Táchira, entre otros, muchachos que viven apartados, supuestamente fueron los autores materiales.

Lo que se avecina para el 20 de agosto y después de esto, va a requerir un circo de mayor calidad, más creíble, o se tendrán que montar en los aviones y huir.

@alexvallenilla