A media semana: Lo que pasará el 20M

Por: Alex Vallenilla…

A los amigos dirigentes políticos en la MUD, este servidor les dice, tienen un diagnóstico errado con lo del 20M. Hasta ahora cometen un error básico, llegar superficialmente a una conclusión sobre la base de sus experiencias anteriores. Ni siquiera tienen una respuesta para el 21M, incluso perdiendo Falcón, ¿Y sí no se da lo que hasta ahora ciegamente han apostado?

Un liderazgo serio, capaz, eficiente y a la altura del grave momento que se vive en Venezuela, estaría preparado para distintas situaciones y tener respuesta o un plan de acción para cada una, a dar cuenta:

Todo lo que ocurra el 20M va a depender sólo de dos variables: los militares venezolanos y la maquinaria electoral (Sobre el tema de la maquinaria electoral, para la próxima semana explicaré lo que ocurrirá con esta).

Escenario 1:

Henri Falcón gana las elecciones, logra controlar los centros electorales y tiene los resultados. Estos resultados los tienen los militares en las manos, en medio de un acuerdo de sobrevivencia mutua, los militares obligan a Nicolás a entregar el poder para dar paso a una transición organizada y en paz. En esta situación, los militares tienen poderosas razones para actuar de esa manera, puesto que el señor Pompeo acecha. Falcón, con el respaldo popular y el de las bayonetas, acuerda con Occidente permitir la ayuda humanitaria, liberar a los presos políticos, aplicar los cambios económicos como el de la dolarización y el inicio de un ciclo de privatizaciones. La “comunidad internacional”, que aprovecharía el nuevo ciclo en Venezuela (Ya lo dijo Santos, Colombia va a invertir), no hablaría más de no reconocer el resultado y toda la MUD tendrá que batirse en la arena política de la Asamblea Nacional (AN), la cual sólo tendrá la potestad de permitir la renegociación de bonos de deuda que están vencidos y los que están por vencer, además de autorizar qué hacer con los activos de la República, en función de poner fin a la crisis.

Escenario 2:

Henri Falcón gana las elecciones, logra controlar los centros electorales y tiene los resultados. Los militares y el gobierno norteamericano tienen los resultados en sus manos, pero en el sector militar se impone la corriente radical que se resiste a entregar el poder, por eso tienen actualmente 120 militares chavistas presos, entre ellos comandantes de batallones y a Miguel Rodríguez Torres. Este sector militar radical decide mantener a Nicolás en el poder y desconocer los resultados. Si Falcón tiene los votos y los soportes, el señor Mike Pompeo tendría en sus manos lo que anhela tener, la justificación para decirle a la “comunidad internacional”, que los halcones tienen sobradas razones para tomar decisiones de manera unilateral sobre el caso venezolano, hay que tomar en cuenta que los países latinos consultados y los aliados europeos de EEUU, no aprueban una intervención militar en Venezuela, puesto que no hay acuerdos en el reparto de los despojos de esta arruinada tierra. Razón del fracaso de la reciente Cumbre de las Américas, en que de manera frustrada el senador Marco Rubio anunciaba que no habían logrado un consenso. Los resultados en manos del señor Pompeo, le habilitaría a presionar el botón “FIRE”. Este escenario apunta a más incertidumbre, y es el que menos le conviene a los militares venezolanos, por razones obvias.

Hasta ahora, para que esos dos escenarios anteriores sean probables, se debe votar.

Escenario 3:

Henri Falcón no logra disponer de la maquinaria electoral que le permita tener los resultados, por lo tanto el régimen logra torcer la voluntad popular como lo ha hecho en reiteradas ocasiones y su maquinaria se impone. Siendo de esa manera, no habrá manera de mostrarle al mundo el fraude como siempre ha ocurrido, como si podría ser en los dos escenarios anteriores. No habría ninguna negociación, los militares no actúan y Nicolás sigue. La “comunidad internacional” tendría para esto la respuesta prevista de que no se reconoce el resultado, los norteamericanos seguirán presionando con las sanciones, nada más, porque chinos y rusos exigirán que se respete el resultado y a su delfín. Nicolás tendría que hacer el giro que los rusos tienen previsto, que surja un modelo parecido al de ellos, en que las empresas son de los ex jerarcas del partido, en medio de una “apertura” económica que sólo sería para los “enchufados”.

Para ninguno de esos escenarios la MUD tiene respuestas, sino el vago llamado a que se haga elecciones democráticas, libres y transparentes para diciembre de este año. Le solicita al tirano que se comporte como demócrata y así llaman “ingenuos” a quienes si quieren votar este domingo.

En el juego macabro del enfrentamiento interno, la dirigencia de la MUD se ha perdido, porque cabe recordar que luego de 2015, Capriles (Referendo), López (Constituyente), Ramos (Enmienda) y Machado (Protestas en las calles), se desgastaron y perdieron 2016 y 2017, emborrachados con la victoria de la AN. A la MUD le pasó como a los conductores que quieren pasar una intersección que no tiene semáforo y todos intentan pasar de primero, lo que hace que se queden todos atascados.

Para el próximo domingo, Nicolás no tiene manera de ganar estas elecciones, salvo que el equipo electoral de Falcón no tenga al ejército de voluntarios que salgan a cuidar los votos y la maquinaria del régimen se los robe, sin embargo hay que decir, el régimen tendría que robar mucho más votos que en ocasiones anteriores, triplicar sus esfuerzos en ello. Pesa esto mucho más que la abstención, esta elección es particular, es atípica, en esta la abstención no pesa como en las anteriores, porque los actores no son los mismos y las motivaciones tampoco, pesa es el trabajo mesa por mesa y voto por voto, es allí donde se ganará o perderá. La MUD, las universidades, los empresarios, los intelectuales, el Frente, la Iglesia, miden lo que ahora ocurrirá, por lo que les ha ocurrido a ellos y ese es un diagnóstico totalmente errado, no es lo mismo ahora y eso será aclarado en el próximo artículo la próxima semana. Falcón no podrá culpar a los abstencionistas, si no tiene al ejército de voluntarios en las mesas, esa sería la razón de su derrota. Me permito la primera persona al cierre de este artículo: Me reservo mi diagnóstico, lamento no hacerlo público, de eso hablaré la próxima semana porque muchos exigirán una explicación.

 ¿Mi apuesta? Venezuela será libre.