Al filo de la verdad: Mérida busca un buen Alcalde

Por: Giovanni Cegarra…

El mes entrante, será electo quien habrá de tomar las riendas del Municipio Libertador del Estado Mérida, urbe andina que en los últimos años no ha pegado una con quienes han tenido la voluntad y confianza popular para ocupar el cargo de Alcalde, que se han dedicado a otros menesteres, entre ellos, la poliquetería, abandonando sus reales funciones por el bienestar de la comunidad y ante la hemorragia de candidatos que buscan el triunfo electoral el 10 de diciembre, los merideños se la piensan de manera de no equivocarse a la hora de ejercer el voto.

No es para menos. Basta con observar el estado de abandono, desidia, negligencia municipal que acusa esta ciudad que consideran turística, con una imagen por demás negativa a la vista de propios y extraños, sumida en inseguridad, deterioro de sus básicos servicios públicos (agua, electricidad, recolección de la basura, transporte público, telefonía residencial e internet), anarquía total en todos los órdenes de la convivencia ciudadana, plagada de indigentes y paremos de contar, en sus efectos, Mérida busca un buen Alcalde.

No hay duda de ello, se busca un buen Alcalde, que si bien es cierto es elegido en representación de una agrupación política, también es cierto, que es electo no para entregarse a la poliquetería sino para dedicarse a trabajar por el beneficio social comunitario de quienes viven y conviven en Mérida, en el Municipio Libertador, preocuparse entre otras funciones, por las necesidades y prioridades latentes en las 15 Parroquias que conforman el Municipio; en cada calle, avenida, vereda, callejuela, esquina del sector urbano de la ciudad capital, en mejorar los servicios públicos de su competencia, trabajar de la mano con todos los que de una u otra forma, tienen que ver con el impulso del desarrollo socio económico universitario histórico cultural turístico recreacional comunitario de esta entidad municipal andina merideña venezolana.

El Municipio Libertador en sí, duela a quien le duela, al que le caiga el guante que se lo plante, ha tenido muy mala suerte con quienes han resultado electos como máxima Autoridad Municipal, por lo que ahora de cara al venidero proceso electoral de diciembre, Mérida busca un buen Alcalde, ojalá la decisión y voluntad popular sea la más acertada, amanecerá y veremos.