Ante solicitud gremial de horario corrido CU-ULA mantuvo decisión de horario regular

Este lunes el Consejo Universitario discutió un solicitud realizada por los empleados y obreros para estudiar la posibilidad de trabajar en horario corrido, lo cual desde hace un tiempo para acá, ha sido una solicitud frecuente del personal, casi siempre motivado a alguna situación de conflicto en la ciudad, ya sea por el sistema de transporte o por paros, pero que en esta oportunidad tiene que ver más con la situación socioeconómica de los trabajadores universitarios, tomando en cuenta que el costo de los pasajes se ha incrementado demasiado en los últimos tiempos. Como se sabe, tanto el pasaje urbano como extraurbano están sumamente elevados y a las personas se les hace imposible ir, a la hora del almuerzo, para sus casas y regresar, porque ello representa erogar más dinero por concepto de pasajes, lo cual disminuye sus ya paupérrimos salarios.

“Tenemos gente que vive en Lagunillas, San Juan e inclusive Santa Cruz y todos los días tienen que venir para acá, hoy en día esos pasajes se colocaron por encima de los 2 mil a 2 mil 500 bolívares, lo que quiere decir que están gastando unos 5 mil bolívares diarios que en 20 días de trabajo representan unos 100 mil bolívares, que es un gasto excesivo para personas que no cobran más allá de 200 mil bolívares líquidos al mes. Desafortunadamente se sometió a consideración del CU la posibilidad de levantar sanción a una decisión de este mismo cuerpo que estipulaba el horario de trabajo de 8 a 11 y 30 de la mañana y de 2 a 5 y 30 de la tarde, que no obtuvo los votos necesarios para levantar la sanción”, señaló José María Andérez, secretario de la ULA.

En opinión del Secretario de la ULA, el CU actuó ajustado a derecho en cuanto a la parte reglamentaria, pero este tema no va a salir del tapete tan rápidamente, porque se va a seguir agudizando y sería conveniente que una Comisión del Consejo y los gremios se reunieran a ver qué se puede hacer, ya que no es por capricho que no haya horario corrido, ya que este tiene muchos enemigos y el primero es que la gente no llega a la hora que deberían entrar a trabajar -no todos los trabajadores pero si hay algunas personas- y también se le suma la dificultad de tomar transporte pues no pasan con regularidad dado que las flotas laborando han disminuido debido a la dificultad para conseguir los repuestos para reparar alguna unidad que esté averiada. La segunda parte negativa es que la universidad necesita mantener sus espacios abiertos y si todo el personal trabaja en horario corrido, por ejemplo de 8 de la mañana a 3 de la tarde, quién va atender las actividades en horas de la tarde, por lo que pudiera analizarse es un horario mixto, es decir, que unos trabajen de 7 de la mañana a 2 de la tarde y otros de 1 de la tarde a 7 de la noche, por ejemplo, pero para este segundo grupo se suma la inseguridad que hay en la ciudad en horas de la tarde y noche, ya que después de las 5 de la tarde, la cantidad de hurtos se han incrementado.

“Lo que no hace daño es conversar y tratar de entendernos fuera del Consejo, ya que allí se trata la materia de una forma expedita, a pesar de que hay una discusión son decisiones rápidas en las que a veces corremos el riesgo de no tener todos los elementos a mano. Yo sugeriría que iniciemos una serie de conversaciones para estudiar el tema con seriedad y profundidad, aunque la respuesta al final es que no se pueda, pero me gustaría escuchar a los gremios, ya que estos son nuevos y complicados tiempos y hay que explorar las cosas y hacer los estudios correspondientes y vemos si se puede o no, ya que hay situaciones críticas en la universidad como la seguridad, las respuestas ante emergencias, los bomberos, servicios técnicos, entre otros, por lo que no se sabe hasta que se estudie con seriedad y buscar una solución que permita beneficiar al personal sin afectar a la institución y que garantice las actividades universitarias básicas”, dijo finalmente el profesor Andérez.

Golfredo Lobo / Prensa ULA / CNP 14.293

Foto Ramón Pico