El automovilismo venezolano despidió a Diego Lupparelli

El ambiente automovilístico venezolano recibió con sorpresa y profunda tristeza la repentina noticia del fallecimiento a causa de un paro respiratorio de Diego Ferdinando Lupparelli Polsoni, quien residía en Mérida y era muy conocido en el ambiente a nivel nacional por su trayectoria deportiva y por su labor como mecánico y restaurador.

De orígenes italianos, corpulenta presencia y simpática disposición, Lupparelli encontró un lugar importante entre los aficionados de todo el país, quienes coincidían en llamarle cariñosamente “Lupa” y solían compartir con él todo tipo de detalles sobre el mundo automovilístico en Venezuela y sobre el deporte a motor nacional e internacional.

Lupparelli fue un activo del rallismo venezolano, participando entre 1982 y 1986 en el Campeonato Nacional y también en el Campeonato Andino y el Campeonato Merideño con máquinas Fiat, marca a la cual siempre estuvo sentimentalmente vinculado, del mismo modo en que siempre admiró la ingeniería automotriz italiana.

Como mecánico, Lupparelli se especializó en mecánicas italianas y en particular en los productos Fiat y Alfa Romeo, siendo uno de los pocos expertos realmente especializados y autorizados para atender estas marcas en la zona central del país.  Su experticia con la mecánica italiana le ganó el apodo de “Míster Fiat” con el cual orgullosamente identificó su taller.

En sus últimos años la pasión mecánica de Lupparelli le convirtió en restaurador y ello solo acrecentó el gran respeto que ya se le profesaba en el ambiente.  Era normal verle por las carreteras del estado Mérida disfrutando su impecable Alfa Romeo 2000 de color gris y en los últimos años su generosidad y el poder de las redes sociales permitieron conocer con lujo de detalle la laboriosa restauración de una de las pocas unidades Fiat 600 supervivientes en el país, a la cual durante su laborioso trabajo reconvirtió como Abarth.  Ambas máquinas eran su orgullo y presidían orgullosas su taller, donde frecuentemente era visitado por otros aficionados de la zona en busca de servicio, reparaciones, consejos, o simplemente para hacer un alto en la jornada diaria.

En los últimos tiempos, Lupparelli estaba llevando a cabo una meticulosa labor de recopilación histórica en torno a la práctica del rallismo en Venezuela, habiendo compartido parte de la información recabada en diversos foros de internet y clubes de aficionados.

El fallecimiento de Lupparelli en la medianoche del viernes 10 fue notificado el sábado en la mañana a través de las redes sociales por el dirigente José “Toto” Osorio, miembro de la directiva del Club LePurSang en Caracas, al cual pertenecía.  Grandes amigos y allegados suyos de los tiempos de las carreras como Walter Crusco, también se pusieron en contacto con esta redacción para añadir detalles.

Numerosos clubes y asociaciones enseguida expresaron su tristeza al conocer la noticia y el Rally Club Mérida emitió un inmediato comunicado manifestando su pesar y anunciando que la III válida del Campeonato Andino de Rally, a realizarse el 28 de abril de 2017, será realizada en honor a Diego Lupparelli.

Desde esta redacción nos unimos al pesar que embarga al ambiente por esta noticia, recordando en el entrañable “Lupa” a un amigo, un caballero y un profesional dedicado y meticuloso al que pudimos saludar recientemente, en ocasión de haber cumplido 59 años el pasado 1º de febrero.