Bolsas plásticas: una deuda pendiente con el ambiente

La red de farmacias Botiquería y la Fundación Tierra Viva trabajan conjuntamente desde 2012 en la educación y concienciación de las comunidades para promover la reducción de su consumo y uso.

No se trata solo de un problema ambiental: el impacto negativo de las bolsas plásticas es múltiple y variado e incluye además aspectos sociales y económicos, entre los que destacan:
• Obstruyen drenajes y pueden contribuir a incrementar las enfermedades de origen hídrico durante las temporadas de lluvia.
• Tienen efectos negativos en las industrias ganadera, pesquera y turística, ocasionando pérdidas millonarias.
• Representan un importante costo energético y al estar elaboradas por hidrocarburos (polímeros, derivados del petróleo) contribuyen con la generación de gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global y el cambio climático.
• Causan la muerte a más de 250 especies de mamíferos, reptiles, aves y peces.
Las bolsas plásticas tienen una vida útil de 20 minutos, pero puede tardar entre 100 y 500 años en descomponerse dependiendo del tipo de plástico con el que estén elaboradas. Y si bien es común su reutilización para botar la basura, lo cierto es que su consumo supera con creces su uso. Prueba de ello es que en los hogares suele haber una bolsa con muchas bolsas –más de las que utilizamos- para la basura. En promedio cada venezolano usa 150 bolsas al año.

La campaña #SinLaBolsaPorFavor llevada adelante por Botiquería y Fundación Tierra Viva insta a las personas a reducir el consumo y uso de bolsas plásticas desechables. Pero se necesita un esfuerzo mayor y conjunto, entre distintos sectores para resolver el enorme problema que éstas significan.
“Para cumplir el objetivo de reducir el consumo de bolsas plásticas necesitamos legislación y decisiones ejecutivas a distintos niveles, coordinación entre sectores públicos y privados para promover acciones conjuntas y campañas de divulgación y educación orientadas a generar cambios de conductas en distintos usuarios”, afirma Alejandro Luy, Gerente General de Fundación Tierra Viva.

Al menos 55 países y más de 300 ciudades cuentan con políticas públicas manifestadas en leyes, decretos ejecutivos, resoluciones y ordenanzas de carácter nacional o local que atienden desde distintas perspectivas los problemas vinculados directa o indirectamente con el uso de las bolsas plásticas.

“Muchos países han establecido impuestos al consumo, otros han limitado el tamaño y grosor de las bolsas, mientras que unos pocos han prohibido totalmente las bolsas plásticas”, comenta Luy y proporciona algunos ejemplos: Ecuador, a través de su Ministerio de Ambiente, restringió el acceso de bolsas plásticas a las Islas Galápagos, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En Francia la Ley sobre la transición energética aprobada en Agosto de 2015 prohibió el uso de las bolsas plásticas a partir de 2017; mientras que en Colombia la Reforma Tributaria aprobada en 2016 incluyó un impuesto al carbono, que sirvió de base para leyes que regulan el tamaño de las bolsas y establecen un impuesto al comprador, cuya tasa aumentará cada año a partir de 2017.

Alejandro Luy apunta que esas experiencias pueden servir de referencia para que la Asamblea Nacional, el Gobierno Nacional, los gobiernos regionales y municipales de Venezuela ejecuten acciones para atender los efectos nocivos de las bolsas plásticas, ya que no existe una ley específica que regule la materia y apenas dos de los 335 municipios (Carirubana y Chacao) tienen ordenanzas sobre bolsas plásticas. Adicionalmente, las iniciativas privadas son escasas y desarticuladas entre sí.

A juicio de Luy, algunas acciones que podrían ejecutarse desde el ámbito de las políticas públicas son la incorporación de un articulado sobre el tema en la Ley de Cambio Climático que se discute en la Asamblea Nacional y la elaboración de ordenanzas municipales, la aprobación de decretos o normas para prohibir el ingreso de bolsas plásticas en parques nacionales u otras áreas protegidas, especialmente las marino-costeras, así como en parques de recreación.

Una parte importante de la alianza entre Botiquería y Fundación Tierra Viva es ofrecer a los ciudadanos recomendaciones y sugerencias para que puedan emprender acciones en su comunidad para garantizar un saneamiento ambiental que le permitirá resguardar su salud y la de los vecinos de la cuadra.

La campaña #SinLaBolsaPorFavor ofrece unas sencillas recomendaciones para que cada individuo sea parte de la solución:
• Utiliza los bolsillos, morrales y carteras para guardar compras pequeñas.
• No aceptes doble bolsa de los empaquetadores a menos que sea realmente necesario.
• Lleva tu bolsa ecológica o de lona siempre que vayas a hacer tus compras. Puedes llevar también bolsas plásticas limpias de compras anteriores.
• Para botar la basura en casa prefiere las bolsas de 20 o más kilos, así reducirás el número de bolsitas de desecho.
Botiquería es una red compuesta por más de un centenar de farmacias a nivel nacional, con una personalidad innovadora, popular, amigable y sencilla. Fundación Tierra Viva es una ONG sin fines de lucro que promueve programas de desarrollo sustentable.