Constituyente para acabar con lo poco que queda

Por: Germán Rodríguez …

Los esfuerzos desesperados realizados por Maduro y su corte que conforman la Dictadura imperante en Venezuela, intentan con la convocatoria de un proceso constituyente evitar a todo costo las mediciones electorales pendientes, sabiendo que cualquier evento electoral será una derrota aplastante. En este marco resucitan la reforma constitucional pretendida en el 2007, violentando toda la estructura de principios de la constitución y lanzando al bote de la basura el “legado del comandante”. Obviamente esto tiene repercusiones en el Gran Polo Patriótico, comienzan a saltar voces disidentes quienes denuncian la desobediencia de la herencia del expresidente Chávez. Las violaciones constitucionales son evidentes, sin embargo la subordinación institucional hace silencio y tímidamente algunos personajes hacen críticas menudas buscando conservar sus cargos.

La realidad del país es abrumadora, los fenómenos sociales y económicos siguen en desarrollo afectando la ya mermada calidad de vida de los ciudadanos, hechos que no serán solucionados con un proceso constituyente. Pretenden distraer a los venezolanos de los problemas reales, con una supuesta consulta para definir un nuevo modelo político, social y económico en el cual el “pueblo” es el protagonista, en el fondo es una nueva manipulación para mantenerse en el poder y proteger los incrementos patrimoniales realizados por la canalla unión militar-cívica.

Existen estudios realizados por organizaciones tanto nacionales como internacionales, que identifican los problemas sociales, económicos y políticos presentes, en los cuales se muestran las causas, así como, las medidas requeridas para corregir el rumbo y evitar la caída pronunciada que vive la nación. La Dictadura desobedece los principios de la planificación con la finalidad de mantener el poder político de unos grupos o elites, además de buscar influir en el agotamiento de los sistemas existentes hasta verlos fracasar y así producir un impacto que resalte el nuevo sistema refundado, en el fondo es lo que esconde el proceso constituyente, para ellos la constitución ya no le sirve y es necesario generar una nueva que se ajuste a sus necesidades actuales, en definitiva la propuesta liquidará con lo poco que funciona. La Constitución se les hizo incomoda y buscan hacer una nueva diseñada a la medida, con la finalidad de perpetuarse en el poder, eliminando los contrapesos, creando nuevas formas de control político y nuevas formas de propiedad invadiendo el Estado todos los aspectos de la vida ciudadana, es decir cercenado la “libertad”.

En la actualidad la nación no cuenta con ahorros, entendiendo esto como la  acción de separar una parte del ingreso y guardarlo para el futuro. La tasa de ahorro de un país es de vital importancia para su crecimiento, ya que un nivel alto garantiza que existan recursos suficientes para apuntalar las inversiones. En Venezuela la tasa de ahorro en las circunstancias actuales es extremadamente baja, lo que deriva en un inexistente desarrollo económico, convirtiendo la situación en un círculo vicioso. Si la población no obtiene suficientes ingresos, su capacidad de ahorro es nula, y si no hay ahorros las posibilidades de crecimiento económico son bajas, y sin crecimiento económico es muy difícil que la población mejore sus ingresos, ambiente perverso que en parte sustenta los niveles de pobreza que padecemos los venezolanos, situaciones que no podrá resolverse con un proceso constituyente.

La gravedad del manejo imprudente del régimen de dejar al país sin reservas no es una responsabilidad exclusiva del Ejecutivo, aunque tiene la mayor cuota, también funcionarios de instituciones como la antigua AN, el directorio del BCV, los integrantes del Consejo Moral Republicano, las Fuerzas Armadas y actores políticos individuales que participaron en la destrucción planificada y traicionera que hicieron de las instituciones, para propiciar el saqueo y rapiña de nuestros ahorros.

Todos los funcionarios vinculados con la destrucción de la nación tendrán que rendir cuentas a la sociedad, las acciones desesperadas como la constituyente y la represión desmedida son manifestaciones del intento de eludirla, la mano invisible de la justicia los alcanzará en cualquier momento. Las naciones mantienen ahorros con la finalidad de sortear las dificultades futuras producto de variaciones imprevistas en sus fuentes de ingreso.