Dos minutos

Por: Ramón Rivas…

Sabemos que el sufragio somos nosotros mismos; que no puede tener derechos
Intereses, aspiraciones, pasiones, cóleras o entusiasmos que no se confundan con nuestros propios derechos o intereses, con nuestras pasiones y deseos; porque somos el pueblo y el sufragio universal es la soberanía del pueblo (Gambetta (1838-1882). Conferencia: Elogio del sufragio universal, 1870)

El sufragio universal, directo y secreto ha permitido a los venezolanos escoger libremente a sus gobernantes cada cierto periodo de tiempo.Es decir, cuando no están satisfechos con la gestión de quienes han elegido para funciones de gobierno, apelan a esos dos minutos para cambiarlos por otros más responsables y más eficientes.Esa es la creencia histórica que ha definido nuestro quehacer republicano.

Venezuela, tierra de gracia, conformó su república entre 1810 y 1811. Los criollos utilizaron esos dos minutos para elegir a sus representantescon el fin de constituir una Asamblea Constituyente para configurar las bases de un nuevo orden legal: la República. Fue el voto que permitió a esas minorías echar los cimientos de una nueva manera de ejercer el poder y, como consecuencia, el toque final de la monarquía y su célebre doctrina del derecho divino de los reyes. Los monarcas, por más de tres siglos,mantuvieron esa creencia en la provincia de Venezuela. No obstante, esa creencia murió con la declaración de la independencia y la constitución federal de 1811.

De allí, pues, que todos los gobiernos que se fraguarondesde 1811 hasta el día de hoy, llevan el sello republicano. La Republica ,históricamente ha sido objeto de falsificaciones por parte de muchos de sus gobernantes para perpetuarse en el poder; sin embargo, no han podido con toda la picaresca electoral quitar esos dos minutos que han dado sorpresa a todos los aquellos gobernantes cautivado por el continuismo.

En otras palabras, conservamos en nuestro espíritu una cultura democrática que ha perdurado en el tiempo a pesar de los avatares históricos.Permanece y permanecerá en el corazón de la nación esa fuerza vital que ha impedido que dictadores nos cambien de forma radical nuestro ser republicano, civilista, liberal y democrático.

En estos tiempos difíciles y complejos que vive el país, al gobierno bolivariano y revolucionario le ha sido difícil borrar esos dos minutos para renovar a los representantes de los poderes públicos nacionales. Es cierto, que cada vez más se restringe la capacidad de elegir libremente a nuestros representantes. Pero también es cierto, que tienen temor de perder las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre del 2015. Un ejemplo de ello, fue el gobierno dictatorial de Augusto Pinochet que con todo el poder en sus manos no pudo eliminar esos dos minutos que cambiarían el destino político de Chile. Esa nación retornó a su vida civil. Asumió un proyecto de economía de mercado y se incorporó a la dinámica de la globalización.

Ningún poder de este planeta impedirá que el venezolano utilice esos dos minutos para derrotar al chavismo, en las elecciones parlamentaria, a realizarse el 6 de diciembre del 2015 y, como consecuencia, la recuperación del espíritu republicano tal como está en nuestro quehacer vital de nuestra historia. Una tarea política nada fácil para la mayoría de los parlamentarios de la oposición democrática. Tienen la responsabilidad ante la sociedad venezolana la iniciativa de devolverle a la nación el poder civil como el camino para la convivencia pacífica de los venezolanos.

Fe y confianza en las instituciones libres y democráticas para vivir en libertad y así llevar a cabo la prosperidad para todos sin exclusión ni discriminación.Dos minutos que harán historia a partir del 6 de diciembre del 2015. Así, pues, el rol de los parlamentarios de la oposición democrática, en la Asamblea Nacional, será tan importante como la que cumplieron los diputados cuando promulgaron la constitución nacional, el 5 de julio de 1947.

En otros términos, ese 5 de julio de 1947 Venezuela recuperó su espíritu republicano, arrebatado históricamente a los venezolanos desde 1811.Dos minutos. A votar para retomar el camino republicano, el más hermoso símbolo histórico que ha definido la personalidad política de nuestra nación, desde el día que vio en esos dos minutos la posibilidad de construir su destino vital en el ámbito de una sociedad libre y de los venezolanos.