El Big Ben Deportivo: ¡E iban por más!

Por: Andrés E. Mora M…

“Vea Ingenuo, todos en Colombia creíamos que Jesús Santrich – excomandante guerrillero de la FARC que ahora ocupa un escaño en el Congreso, uno de los diez que posee, cinco en el Senado y cinco en la Cámara de Representantes, el partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, cuyo acrónimo es el mismo que el del tristemente célebre grupo insurgente de donde proviene – se encontraba muy embolatado en sus quehaceres legislativos, cuando – ¡hijo e’ pucha! – el lunes es capturado en su domicilio a petición de un juzgado de Nueva York acusado de conspiración para exportar 10 toneladas de cocaína a EE UU”, le comenta a Ingenuo Sinduda, su buen amigo y colega profesor universitario de la Universidad Industrial de Santander, Pablo Pinzón Montoya, el «ppm», durante la amena conversación que ambos sostienen en una refresquería de San Antonio del Táchira, establecimiento aledaño a uno de los tantos negocios en cuyas mesas se encuentran enormes montañas de billetes venezolanos que son adquiridos por los bachaqueros del efectivo, pagando, vía transferencia, hasta un 150 % de su valor. “¡Con razón el pasaje en buseta desde Mérida a cualquier destino tachirense es, casi exclusivamente, cobrado en efectivo!”, pensó Ingenuo al toparse con la primera de esas mesas.

“Me enteré de su detención”, le dice el profesor criollo al docente cucuteño. “De hecho, tengo en mi celular las declaraciones dadas por Iván Marquez: «Es Un plan orquestado por el Gobierno de los Estados Unidos con el concurso de la Fiscalía colombiana que amenaza extenderse a toda la excomandancia fariana con el propósito de decapitar la dirección política de nuestro partido»”, lee Ingenuo la información que tiene almacenada en su teléfono inteligente.
“Márquez – para salirle al paso al chicharrón en que se metió Santrich, y en el que arrastró a la FACR también – optó por victimizar a su organización. Esa es una conducta supremamente común entre aquellos que se encuentran incursos en delitos graves. Acuérdese Ingenuo que los sobrinos Flores optaron por victimizarse también, aunque de muy poco, para no decir de nada, les valió”, opina el «ppm».

“¡Eso es muy cierto!”, coincide el caraqueño con el visitante del vecino país. “De hecho, el ejemplo más reciente, antes del de Márquez, fue el de Lula da Silva. El expresidente brasileño en lo que ha sido, hasta los momentos, su último acto de masas – justamente antes de entregarse a la justicia para cumplir una condena de 12 años por corrupción – arengó desde lo más alto de un camión «…Y si fuera por ese crimen, de colocar a negros en la universidad, de que los pobres puedan comprar un auto, viajar en avión, seguiré siendo un criminal». El típico discurso maniqueo del populismo. El supuesto líder impoluto de raíz humilde que ha sido víctima de los enemigos del pueblo. Ese es el mismo contenido del discurso que se ha pregonado a diario en nuestro país con el cuento de la fulana guerra económica – ¡El socialismo del siglo XXI víctima del imperio! – y que a los venezolanos nos ha sacado hasta callos en los oídos de tanto escucharlo. Perorata verborrágica que nada dice de la vergonzosa realidad: 350 mil millones de dólares saqueados de las arcas públicas por los impolutos líderes revolucionarios de raíces humildes”, dice con sarcasmo el merideño por adopción. “En Venezuela la corrupción socialista es tan intensa que, para entender su dimensión, tendríamos que compararla con el porcentaje de posesión de balón del Barza o el Manchester City”, dice Sinduda.

“¡Vea hermano, pero esos son números estratosféricos!”, exclama sorprendido el «ppm».

“¡Precisamente! Debido a esa corrupción desenfrenada es que en Venezuela no se consigue ni comida ni medicamentos, y es la razón de mi vista a San Antonio para recibir las medicinas que, amablemente, me trajiste de Bucaramanga y que mi suegra necesita con premura”, explica Ingenuo. “La corrupción roja-rojita es de tal magnitud que el Gobierno panameño publicó, hace dos semanas, una lista que incluye a 55 ciudadanos venezolanos políticamente expuestos considerados «de alto riesgo» en materia de blanqueo de capitales. Medida inédita en Latinoamérica que generó la decisión unilateral de Nicolás de suspender por 90 días, prorrogables, las relaciones comerciales con Panamá y que incluye a 46 empresas, entre ellas Copa Airlines, una de las pocas aerolíneas internacionales que sigue volando a Venezuela”, añade el catedrático jubilado de la ULA.

¿Ha tenido alguna consecuencia esa medida tomada por Maduro?”, pregunta Montoya.

“Las consecuencias negativas se vieron de inmediato y han afectado a un gentío”, responde Ingenuo. “Entre los afectados se encuentra, además del Monagas Sport Club y Estudiantes de Mérida, la vinotinto femenina que disputa actualmente la Copa América en Chile ya que se desconoce cómo retornará al país”, detalla el venezolano.

“¡Que selección tan bacana tienen ustedes, Ingenuo! Ojalá y hayan clasificado al cuadrangular final para verlas jugar contra nuestras chicas”, expresa el neogranadino.

“Ese es el equipo soñado, el «dream team» venezolano”, dice con orgullo Ingenuo. “Ya habían firmado la mejor actuación de una selección criolla en una Copa América Femenina, producto de seis puntos en tres juegos, e iban por más. Ayer viernes, a las tres, enfrentaban al seleccionado argentino para lograr su pase a la fase final y garantizar su cupo para los Juegos Panamericanos Lima 2019 ¡Con un empate les bastaba!”, expresa un optimista Sinduda

(٭) Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez