El Big Ben Deportivo: ¡Esa estampida asusta, Nicolás!

Por: Andrés E. Mora M. 

“La LPB no tendrá como colofón el acostumbrado broche de oro con que la liga y el equipo campeón suelen cerrar la campaña del baloncesto profesional venezolano ¡No en esta oportunidad!”, le comenta, con mucho pesar y molestia, Ingenuo Sinduda a Incrédulo, su hijo. “Fue muy penoso ver la manera como se llegó al séptimo juego que hoy, sábado 11 de agosto a las 7:30 pm, dirimirá la final Guaros-Trotamundos. ¡Fue un bochorno mayúsculo! Pero no podía ser de otra manera cuando, desde su misma gestación, la temporada 2018 fue absolutamente irregular ¡Lo que mal comienza, mal acaba!”, le dice a su vástago el profesor jubilado de la ULA, quien ha sido seguidor del basquetbol venezolano desde la primera temporada de la Liga Especial, por allá en 1974, cuando, siendo todavía un adolescente en su natal Caracas, tuvo el privilegio de asistir a la mayoría de los juegos dominicales que Ahorristas – la franquicia capitalina que, después de muchos cambios de nombre y de dueños, se convertiría en Cocodrilos de Caracas – disputó en su sede, la para entonces vetusta instalación del gimnasio ubicado en el velódromo “Teo Capriles” del IND en La Vega, con aforo para unas 300 personas, que lucía enorme en el inicio de esa campaña inaugural, pero que terminó siendo minúsculo ante el rotundo éxito de la iniciativa que vio al equipo caraqueño titularse como primer campeón de la naciente liga.

“El asunto se complicó en demasía cuando Gregory Vargas, quien había sido suspendido por seis juegos por, según la primera versión periodística, empujar a dos mujeres luego de la trifulca del tercero encuentro de la final ocurrida en el Fórum de Valencia, en la que, de acuerdo a la segunda versión, habría participado, acudió a un Juzgado Superior en lo Civil y lo Contencioso-Administrativo de la Región Centro-Occidental, el cual emitió una acción de amparo constitucional, conjuntamente con medida cautelar, que obligó a la LPB a levantarle la medida disciplinaria y dejar que fuera inscrito para el partido seis que se llevó a cabo en el Domo Bolivariano, en el que Guaros resultó ganador para obligar el séptimo desafío. Choque Decisivo que no se jugó el día programado inicialmente por la no comparecencia de Trotamundos al coso barquisimetano, después de colocar el sexto partido bajo protesta por lo que, consideraron, fue la alineación indebida de Vargas”, resume el bochornoso capítulo el catedrático, quien en el pasado ha criticado fuertemente la violencia suscitada en la arena valenciana y en la “caldera del diablo” en Puerto La Cruz.  

“Antonio Quintero, reconocido abogado deportivo del país, opina que de haber existido un tribunal arbitral de los que se encargan de dirimir imparcialmente los conflictos que se presentan en las diversas disciplinas, la Liga Profesional de Baloncesto hubiese evitado el desafortunado incidente que se desencadenó con el caso de la suspensión del jugador Gregory Vargas”, información que lee Incrédulo de la web de El Nacional, el icónico diario que cumplió 75 años el pasado 3 de agosto y que a pesar de todos los ataques recibidos desde el régimen, y su política de hegemonía comunicacional, se niega a arrodillarse ante él. Presión ante la que han claudicado, y continúan claudicando, innumerables medios de comunicación – televisivos, radiales o impresos – entre los que se encuentran tabloides como, por ejemplo, el otrora respetable, por objetivo y veraz, diario El Universal.

“La ausencia de un tribunal arbitral deportivo es, evidentemente, un vacío legal”, considera Ingenuo que, sin ser abogado, pero haciendo uso del sentido común, coincide con Quintero. “Ahora bien si en el caso de Vargas hay un vacío legal ¿Qué hay entonces en el caso del allanamiento de la inmunidad parlamentaria de los diputados ante la Asamblea Nacional, Julio Borges, ex presidente de ese cuerpo, y Juan Requesens, acordada por la írrita, ilegal e inconstitucional Asamblea Nacional Constituyente?”, pregunta el docente.

“Lo que hay es un enorme «agujero negro» que se ha tragado de un solo sopetón lo poco que quedaba del estado de derecho en Venezuela”, contesta de inmediato Incrédulo refiriéndose al nuevo exabrupto cometido por la ANC ya que, de acuerdo con el artículo 200 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el allanamiento de la inmunidad le corresponde a la Asamblea Nacional.

“El presunto atentado en contra de Nicolás ha sido aprovechado por el régimen de facto para arreciar la persecución en contra de factores de la oposición y hacer su acostumbrado show mediático para desviar la atención de la terrible situación en que se encuentra inmersa la población venezolana ante una criminal hiperinflación que pudiera llegar a 1.000.000 % al finalizar el 2018. Situación desoladora a la que se ha llegado debido a la política de destrucción del aparato productivo implementada por el presidente fallecido y en donde, al «hijo de Chávez», le ha correspondido la tarea de acelerar y acentuar. Tarea que ha cumplido exitosamente, buscando perpetuarse en el poder”, considera un convencido Sinduda.

“No obstante, llamó la atención la estampida de los componentes de la Guardia Nacional Bolivariana ocurrida a raíz de la detonación del drone en la avenida Bolívar. Ahí se volatilizó el supuesto «arrojo y valentía» que ellos muestran cuando, armado hasta los dientes, reprimen y matan a estudiantes y jóvenes desarmados”, opina Incrédulo.

“¡Esa espantada asusta, Nicolás!”, exclama Ingenuo.

(٭) Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo       

      aemora@gmail.com, @amoramarquez