El Big Ben Deportivo: La vinotinto de las alturas en el régimen de las bajezas

Por Andrés E. Mora M…

“La degradación moral del régimen usurpador, iniciada desde el propio comienzo de la entonces denominada «Revolución bonita» con el lanzamiento del «Plan Bolívar 2000» que serviría para abrirle de par en par las puertas a la corrupción, que con el tiempo se convirtiera en la esencia misma del ahora debilitado, macilento y enclenque chavismo, lo ha llevado a convertirse en el receptáculo de cuanto grupo irregular, facineroso o delincuencial se esconda tras el antifaz revolucionario y antiimperialista”, le comenta Incredulina a su marido, nuestro amigo Ingenuo Sinduda, el profesor jubilado de la ULA.

“¡Eso es correcto, mi amor!”, certifica el docente. “Resulta que los abominables asesinos que tantas víctimas inocentes han dejado regadas en las calles del vecino país, esos detestables forajidos que reclutan a diestra y siniestra jóvenes y niños venezolanos en situación de vulnerabilidad para iniciarlos en el mundo de criminal, los mismos execrables bandidos que internacionalmente son reconocidos como narco-terroristas, no solo se encuentran en Venezuela – recordemos la bienvenida del usurpador a algunos de sus cabecillas, denominándolos «Líderes de Paz», durante la reciente reunión en Caracas de «El Foro de Sao Paulo», especie de cenáculo de la «Cosa Nostra» globalizada – sino que son, nada más y nada menos, algunos de los personajes con los que el «hijo de Chávez» y sus secuaces, la unión cívico-militar del «cuanto hay pa’ eso», se han asociado para explotar el «Arco Minero del Orinoco», situación denunciada en innumerables oportunidades por Andrés Velásquez y el diputado Américo De Grazia, y por la cual ambos han sido amenazados”, añade con amargura el catedrático.

“Esa nefasta asociación, valiéndose del fulano «Motor minero» como excusa, ha sometido a ese frágil sistema ecológico, del cual comunidades indígenas forman parte, a la indetenible voracidad de la minería indiscriminada sin importarle la destrucción, irreversible muchas veces, que a diario ha venido sufriendo esta extensa área desde hace al menos cuatro años – ante el silencio cómplice de reconocidos grupos ecologistas, como «Greenpeace», obnubilados por su sesgo ideológico – y que cuyo objetivo es proveer el soporte económico necesario que le permita al régimen genocida su permanencia en el poder para continuar con la devastación de nuestra nación iniciada hace ya 21 años”, añade la dama mientras espera que Corpoelec suba el «breaker» para ver la final femenina del «US Open» entre la jovencita canadiense Bianca Andreescu y Serena Williams. La icónica jugadora estadounidense va en busca de su 24to «Grand Slam» con el cual empataría a la mítica australiana Margaret Court en el tope de la lista de las más ganadoras de los cuatro grandes. Pero eso no es todo, la menor de las hermanas Williams va también tras su triunfo 102 en «Flushing Meadows» para implantar un nuevo record y quedar sola en la cima de ese departamento, que desde el jueves comparte con otra leyenda, Chris Evert, luego de derrotar en semifinales a la croata Elina Svitolina en sets corridos.        

“La posición de «Greenpeace» tomando partido en situaciones de agresión al medio ambiente solo cuando los responsables de las mismas sean superpotencias o países con gobiernos no afectos a su ideología, se asemeja mucho al comportamiento sesgado, poco ético y oscuro del ilegítimo TSJ. Ahí tenemos la sentencia Nro. 324 de la Sala Constitucional, ¡un bodrio leguleyo! Los expertos en la materia, entre los que se encuentra el Observatorio Venezolano de la Justicia (@accesoalajusticia), coinciden en que la decisión incurre en innumerables violaciones legales. Por ejemplo, al ser de carácter cautelar viola la autonomía universitaria establecida en la Constitución (art. 109) y la reserva legal, al cambiar las normas legales vigentes en la materia, con lo cual incurre, también, en usurpación de funciones de la Asamblea Nacional al cambiar la Ley de Universidades y legislar. Es evidente que el ilegítimo TSJ, una vez más, se comporta como el apéndice jurídico del usurpador, haciendo esa sentencia «inacatable»”, considera Ingenuo. “Ahora bien, estos tiempos de ausencia de institucionalidad y voraz corrupción, de hambre y enfermedades, de abusos y criminalidad, de represión y dictadura, de tortura y muerte, los padecemos todos, incluyendo nuestros atletas y, por supuesto, nuestra vinotinto de las alturas. Pero ellos, además, padecen la incompetencia de los jerarcas deportivos. Esta lamentable situación afloró nuevamente en la escala italiana de la gira preparatoria al mundial, pasando nuestros basquetbolistas por la amarga experiencia de los problemas organizativos y logísticos derivados de los impagos, incluyendo sus viáticos. Cualquier similitud con lo ocurrido a nuestras delegaciones en los juegos multidisciplinarios del actual ciclo olímpico ¡NO es casualidad!”, enfatiza el catedrático.

“Sin embargo, el amor por Venezuela de nuestros muchachos y cuerpo técnico dejó atrás los problemas y la gira fue un gran éxito que sirvió para ajustar aspectos técnicos y estratégicos. Ese acoplamiento los llevó al subcampeonato de la «Copa Atlas», última etapa de preparación, cayendo en la final ante Grecia, pero dejando en el camino a Turquía y Senegal. Con ese ímpetu llegaron a la Copa Mundial de Baloncesto China 2019, primera que se juega con 32 selecciones, haciendo historia al ganar por primera vez dos encuentros en la fase de grupos (87-71 ante Costa de Marfil y 72-59 a China) para quedar entre los mejores 16 del mundo. Ayer, viernes 06/09/2019, cayeron 87-67 ante Argentina en el primer juego de la segunda ronda, imposibilitándoles quedar entre los mejores 8, aunque le resta el juego de mañana ante Rusia. Eso en nada desmerita la excelente actuación de la vinotinto de las alturas que brilló a pesar de las iniquidades del régimen de las bajezas”, concluye Ingenuo.

   Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo            

      aemora@gmail.com, @amoramarquez