El Caminante: “No es Karma, es Maldad Pura”

Por: Valentín Alejandro Ladra…

Hoy día la gente menciona la antigua palabra del idioma sánscrito de la India, Karma, como un remedio general para todos los males y errores que suceden en una persona, una familia, una existencia, un objeto, un país o cualquier cosa que se le ocurra que no funcione bien.

Karma se ha convertido en un equívoco, un odioso cliché.

He visto personas que incluso atienden clase de yoga o meditación, seudo charlas espirituales e incluso aquellas que no tienen nada que ver con la búsqueda de respuestas existenciales a sus dilemas diarias, balbucear o con asombrosa seguridad afirmar “esto es karma”.

Craso error. He encontrado infinidad de veces durante mis largos años de vida que cada palabra nueva que a alguien se le ocurre escribir en alguna noticia, página de opinión, o decirla en programas de radio, televisión y hasta en aburridísimos largos discursos, rápidamente es asimilada por intelectuales, neófitos, personas comunes o sencillas, repitiéndolas hasta el cansancio, hasta que surge una nueva para convertirla en esponja.

La palabra Karma se ha convertido en una de las más longevas.

¿Por qué se la repite constantemente y siempre está presta a salir de los labios de una persona?

Pues porque es fácil de describir una falla, un error de vida, de cualquier circunstancia dolorosa o situación conflictiva, de carestía, de necesidad incumplida, de algo que no se ha podido lograr, hasta de un dolor o incluso una hecatombe como la que vivimos hoy día en Venezuela.

Y he aquí que TODOS se olvidan que el Mal existe. O no le dan la debida importancia. Esa es la diferencia. El Mal crece y aumenta su capacidad destructiva, los sufrimientos, los dolores, angustias y zozobras, cuando las nefastas personas que lo ejercen se envalentonan cada vez más, y sienten que tienen libertad para sus designios infernales.

ESO NO ES KARMA LO QUE AQUÍ Y HOY VIVIMOS: ES LA MALDAD EN SU MÁS HORRIBLE Y NEFASTA EXPRESION.

La gente al decir que lo que sucede en el país es Karma se encoge de hombros y cree que así es el destino que nos toca vivir. Y hasta algunos afirman, sin tapujos, que “esto es una lección que debemos aprender”. Qué horrorosamanera de pensar, que no da ni valor ni nuevas ideas de cómo combatirlo, sino que el abatimiento lleva al miedo, a la resignación, a la negación de los valores humanos de uno mismo.

Pero ¿qué significa Karma? Viene de los antiguos, milenios de los Vedas de la India. En el idioma sánscrito indica que “una persona que otorgue el Bien se leotorgará más Bien, mientras que un individuo que haga sufrir a otra recibirá él mismo mayor sufrimiento”.

Entonces, ¿todos los que habitamos en Venezuela desde la época de las colonias hemos hecho sufrir a todos todo el tiempo? Hubo guerras, enfrentamientos, conflictos, violencias, asesinatos y discusiones injustas, pero también hermosos valores humanos, de hidalguía y bienestar, de grandes logros hacia la luminosidad de democracia y libertad, de educación, creación, prosperidad y felicidad, a pesar de que se podía haber mejorado en los equilibrios sociales.

Siempre se puede mejorar, pero eso también depende de los seres humanos, sea en sus líderes y gobernantes o en las visiones que cada uno desarrolle espiritualmente.

Hoy, esos valores están moribundos. Y no es debido al Karma, sino a la Maldad Pura. Sí. Una Maldad que cada vez más destruye hasta la misma alma humana. Maldad que se apoderó de aquellos que supuestamente traerían nuevas glorias al país. Recuerden, por si se han olvidado –algo muy fácil- que “el diablo hace también milagros y mueve multitudes que comienzan a adorarlo”.

Lo que hoy sufrimos en Venezuela nada tiene que ver con Karma sino, repito en forma incansable: es la Maldad Pura. Los que ofrecen golosinas a sus creyentes, que parecieran estar lobotizados, destruyen a todos los demás que no les rinden pleitesía.

Y con ellos se encuentran los disfrazados de otras fronteras, con la misma sintonía maligna a quienes no les importa el sufrimiento humano sino logar sus designios de riqueza y poder. No hace falta ser muy religioso y creyente para leer lo que dice la Biblia sobre la maldad y cómo funciona: con el engaño, la astucia, la adulación… y el terror final.

Si en los cielos lucharon los ángeles entre sí –algo que jamás podré entender, pues si el tal Dios creó a los mismos ángeles siendo El mismo Bueno y Omnipotente, ¿cómo pudo crear a sus mismos ángeles con el engendro del conflicto y el mal?

¡Este dilema, ahora, lo sufrimos la mayoría de los que vivimos en Venezuela!

Y esto no es Karma.

valikvalik@hotmail.com