Hablemos de condominio: La importancia de las redes

Cuando hablamos de redes nos referimos  a la creación de “Tejido social”, no a las redes sociales que conocemos yestán de moda  (Facebook, Instagram, Twitter, WhatsApp entre otras). Está demostrado que una comunidad será más organizada y por ende logrará  ser exitosa, si  se crea sentido de pertenencia, se estimula la participación, se fomenta el crecimiento cívico y se conectan sus vecinos.  Pero este es un trabajo de hormiga. Nada sucede solo, ni por obligación.  El secreto está en el cómo se plantean y organizan las convocatorias,  en el cómo se estimula esa participación. Hay que ubicar intereses comunes que  motiven a los vecinos a participar. No todos están hechos para  accionar a todas las convocatorias.

¿Si no conoces a tu vecino más inmediato, como te involucras?  ¿Si desconoces tu entorno físico, si no sabes lo que hay, como lo cuidarás?  Es importante orientar una política comunicacional condominial dirigida al conocimiento del espacio donde nos residenciamos.  ¿Sabes cuánto carga la bombona de gas de tu edificio? ¿Tienen tanque de agua,  cuantos  litros llena? ¿De dónde viene el agua que llega a tu apartamento?  ¿Cuáles son las normas para el uso de un ascensor correctamente?  ¿Cuántos trabajadores tiene el condominio? ¿Cuál es la ruta de escape ante una emergencia,  cual es la zona segura de mi residencia?   Son cosas básicas que todos deberíamos conocer. Si se estimulan las quejas, se obtiene inacción,  si  por el contrario se estimula el conocimiento, se estará desarrollando educación y participación.

Pero no todo es conocimiento y asambleas,  También debemos incluir la recreación y el esparcimiento, para conocerse y compartir.  “El Condemonio” como le llaman algunos,   es creado por nosotros,  los responsables de la convivencia y el manejo  somos los vecinos,   aquí no hay tercero a quien culpar.  De manera que  es hora de acabar con el mito  que reza; ” Vivir en condominio es un infierno”, pues eso depende netamente de los habitantes de ese condominio, es más fácil rendirse  ante  pocos con mala conducta, que impulsar los valores de la mayoría.

Podemos sistematizar experiencias positivas de otros condominios en la ciudad  y tomar lo bueno que nos pueda funcionar, adaptándolo a las circunstancias particulares de cada edificio.  Algunas comunidades suelen accionar con el tema político,  otras con el tema religioso,  etc.   Hay que buscar la manera de llevar ese interés a espacios  más  abiertos dentro de la misma comunidad.   Quizás una misa comunitaria  sea una buena oportunidad para  iniciar  una jornada de limpieza  o pintura común,  una convocatoria dominical se pueda combinar entre un rosario a cielo abierto y una limpieza de los jardines  con un sancocho comunitario.  El asunto es ser creativos y  sobre todo constantes,  porque las áreas comunes requieren mantenimiento  permanente.

Otro aspecto importante de las redes,  se relaciona al hecho de conocer quiénes  son nuestros vecinos másallá de la residencia, ¿Con quién compartimos la calle o la avenida?  ¿Que tenemos en común?  ¿Que nos une? Otras residencias, comercios e instituciones educativas pueden formar parte de esa “Red  comunitaria”. La situación actual es compleja y amerita unir fuerzas para tener luz en la vialidad,  aceras transitables, una calle limpia  y segura, que puede lograrse  impulsándose desde  condominios y comercios  unidos.  

Pertenecer a una red comunitaria, permite intercambiar información de proveedores y profesionales,  compartir recursos  y procedimientos valiosos,   organizar eventos  en conjunto, hacer servicio público, conocer con que contamos cerca de nuestros hogares. Quizás nuestro vecino tenga algo que necesitamos y que no está usando,  en redes podemos intercambiar objetos, ideas y aportes.

Los tiempos  de vivir apartados y que otro se ocupe  han caducado.  Cuando dejamos todo en manos de otros, las consecuencias  son visibles. Nuestro país  hoy es un claro ejemplo de ello producto de  sus últimos 40 años.  La sociedad civil forma parte del papel protagónico en la construcción del país, las alianzas estratégicas a través de redes con empresa privada, instituciones educativas y universidad, medios de comunicación y entes gubernamentales son una necesidad innegable para el camino del bien común  en una visión compartida que funcione para todos. 

Los condominios como núcleo de la sociedad civil tienen el deber de manejarse para  ofrecer a la ciudad mejores ciudadanos desde sus hogares,  deben  aumentar los vínculos con la municipalidad para mejorar el entorno. En el pasado quedó el condominio  problema.  Hoy los buenos condominios se gerencian, porque a pesar de no ser entidades generadoras de ganancias,  deben manejarse profesionalmente. Ante nuestra realidad, el condominio  debe formar parte de la Venezuela posible, constructora de un ciudadano  con valores, respetuoso y proactivo.

En resumidas cuentas,  tejer redes es hacer comunidad, como las colonias de abejas y hormigas. Cada uno con una vida propia, pero formando parte de un todo  que  se conoce, donde se aporta y participa de acuerdo a sus potencialidades y capacidades. 

Entonces, a comenzar se ha dicho. Hasta el próximo domingo.

Danitza Suárez Salas.

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