Hablemos de condominio: “Los servicios básicos; El Gas”

Desde hace ya algunos años, los vecinos de edificios hemos padecido las carencias del servicio de gas. La mayoría cuenta con bombonas comunitarias, que abastecen al edificio completo. Como en cualquier país del mundo, cada apartamento tiene un contrato firmado con la empresa de gas que corresponda. Sin embargo hace ya un buen tiempo en los condominios de Mérida, el procedimiento para abastecerse y cancelar el servicio debió modificarse, en una especie de “plan de contingencia” que terminó volviéndose permanente.  Las empresas se desentendieron de labores básicas como la cobranza, emisión de recibos a cada uno de sus clientes, corte del servicio por falta de pago y hasta  de labores de mantenimiento de las bombonas, como la pinturade las mismas, a pesar de ser propiedad de la empresa.  

¿Qué hacer ante esta situación?  En primer lugar; Organizarse.  Los edificios deben contar entre los vecinos con al menos una persona encargada de la cobranza del servicio (cuyo monto varia mes a mes de acuerdo al costo del gas y transporte) y otra persona que esté presente al momento del llenado para la supervisión del mismo, si varios vecinos del edificio se preparan en esta labor mucho mejor.  Algunas empresas están aceptando transferencias, otras por el contrario exigen efectivo, con el que hay que contar al momento del llenado.  Estas personas encargadas voluntariamente,  deben ser responsables,  honestas y entregar cuentas claras cada mes, pues se trata de fondos comunes.

Un segundo punto importante es la Educación.  Es necesario enseñar a la comunidad  el uso racional del producto, pues cada vez las recargas son más distantes y en menor cantidad;  evitar cocinar para vender con el gas que es de todos por igual, lavar con agua caliente,  cocinar por largos periodos de tiempo y hacer duchas largas, usar equipos eléctricos para calentar (como microondas,  hornillas y hornos eléctricos)  son algunas de las recomendaciones.  Aquí también se incluye,  el cerrar las llaves de paso del gas si el residenteno está presente en el apartamento,  corregir fugas con personal especializado de la empresa,  y por sobre todo NO instalar bombonas individuales que son peligrosas y pueden generar desastres que lamentar, esto último forma parte de la “Gestión Integral de Riesgos” necesarias en una comunidad.  Si usted observa y permite que su vecino haga este tipo de instalaciones empíricas, el día que explote una tubería, lamentará su silencio que lo convierte en cómplice moral del posible accidente, evitemos daños materiales, heridos y muertes que lamentar,ya van suficientes casos documentados en la región andina que nos sirven de ejemplo.

Desde el punto de vista social,  el problema del gas está llevando a comunidades a situaciones nunca antes vistas.  En una especie de “Sálvese quien pueda”,  hemos visto secuestro de camiones en residencias de Mérida,  donde vecinos de otras residencias se apersonan  y hasta no lograr un llenado  no dejan al camión y su chofer retirarse de la zona, a pesar de tratarse de una  empresa distinta que no surte el edificio de quienes hacen el reclamo.   En otros casos  el camión  ha sido obligado a dirigirse a otro sector distinto al que tenía en su ruta planificada.  El desespero de comunidades enteras con semanas y hasta meses sin gas, no les deja otra salida que la protesta masiva y este tipo de acciones. En otros casos  en conjuntos de varios edificios, también se han reportado enfrentamiento entre vecinos  donde las prácticas “debajo de cuerda” intentan  que unos edificios sean  cargados con mayor cantidad que otros.

Sin embargo hay cosas buenas que rescatar de esta crisis.  La organización vecinal, la participación y el involucrarse son ganancia para la comunidad.  Aprender cómo funciona el sistema de servicio del gas, donde se ubica la bombona,  como funciona, cuantos litros carga, los precios,  el consumo,  son algunos de los términos que ya nos son familiares. Estar atentos a cerrar llaves de paso y conocer dónde están, forma parte de las buenas prácticas en una comunidad.  Los bomberos se han convertido en buenos aliados, en la lucha por mantener las residencias seguras.

Lo cierto es  que  en esta  coyuntura y escases,  todos sufrimos.  La necesidad de gas pasa por hospitales, escuelas, asilos de ancianos, instituciones,  casas, edificios y comercios.  Todos con un mismo requerimiento, para  unos más fuerte que para  otros.  Aquí es cuando debemos apelar por el sano juicio y el sentido común de autoridades públicas, choferes, empresas y  ciudadanos. Necesitamos urgentemente de  personas íntegras,  no se puede jugar con la necesidad básica de las personas, de niños, mujeres embarazadas, ancianos, personas con discapacidad

Trate en lo posible de fomentar estos valores en sus vecinos. La solidaridad, la sensibilidad,la buena convivencia  y el respeto por los derechos de los demás  es fundamental, porque   “Un poquito para todos,  es mejor que nada para algunos y todo para otros”

 Hasta la próxima entrega.

Danitza Suárez

Para preguntas puede escribir a;

elkminteligente@gmail.como  revisar el portal de www.micondominio.com