La Creatividad de La Creación

Gerard Paez

Por: Gerard Páez Monzón…

El ejercicio universitario de ser creativo durante la implementación de una idea, ha sido el componente más importante de la actividad mental del estudiante. Es el broche de oro que distingue y comprueba la formación adquirida en los estudios de “Pregrado”, llamados así por la academia, por ser un programa que introduce al estudiante en un campo temático, durante un período superior a tres años, para después implementarlo en su trabajo.

El estudiante de pregrado se desenvuelve en sus escenas de estudio, normalmente, en la fase que los guionistas de películas califican como Act 1. Son catorce minutos, a lo sumo, que se usan para introducir la historia de la película. El cuerpo de la historia se describe en la fase denominada como Act 2, que podríamos decir libremente que es la vida que realiza el individuo al graduarse de la universidad en el campo laboral como profesional durante un buen número de años. La fase de conclusión es el Act 3, descrita rápidamente en apenas unos siete o menos minutos. Estas últimas escenas están llenas de sabiduría, por el simple hecho de ser producto del tobogán de eventos de experiencias que desliza a la persona hacia emerger experticia en su mente. El recorrido a la velocidad perfecta de las escenas de los tres actos hace aparecer la consciencia en el individuo de su campo inicial de estudios.

Paralelamente a lo que sucede en las universidades con el pregrado, existe la realidad de cómo se produce la Creatividad. La Creatividad se compone de cuatro historias obligatorias que deben sucederse siempre en la misma secuencia. La secuencia está dada por el orden de aparición de los hechos que disparan la siguiente historia. El primero se desenvuelve en el estudio voluntarioso de lo que se ha hecho y no se ha hecho en el campo que se desea innovar. El segundo es un proceso involuntario de reflexión imparable en búsqueda de lograr encajar algo nuevo. El tercero, de una sola escena y del género de la magia, que dura menos de un segundo, y donde sin avisar surge la nueva idea en el cerebro, y se grita, ¡Eureka!. El último hecho es cuestión de actitud, consiste en sacar del papel la idea al espacio.

Las instituciones universitarias se desenvuelven en la creatividad, son sus aguas centrales. Los estudios de postgrado se orientan hacia allá. Un programa de estudios a nivel de Master debería llevar a sus estudiantes a las profundidades del suelo marino del campo de estudio. Mientras que un Doctorado debería perforar el suelo de los océanos al haber llegado al segundo hecho, que es la continuidad de lo forzado conscientemente en el Master, para así desarrollar los actos finales de la creatividad en forma de una primera versión. El Pregrado es otra historia, es nadar en una piscina. Son aguas tranquilas, controladas, limitadas, superficiales, y depuradas del conocimiento general del campo de estudio.

Hoy la realidad mundial de la capacidad (información, herramientas, y velocidad de pruebas) que ofrece la tecnología al hombre, lo habilita para que pueda recrear el último hecho de la historia de la creatividad en cada momento que se lo proponga. El nivel de información y el nivel de su disponibilidad hacen que sea un ente, especialmente que se adhiera como una prótesis cerebral electrónica a su cuerpo. Esto pareciese traducirse en que todo ser humano puede alcanzar de forma “naturficial” (natural-artificial) el nivel de Master de conocimientos en cualquier campo con sólo sumergirse según el estribo del deseo personal. La primera historia de la creatividad hoy está contenida en el cerebronoide del Hombre-Máquina en que nos estamos todos convirtiendo.

Los pregrados en las universidades se están viendo obligados a girar sus barcos hacia las aguas de navegación de las últimas historias de la creatividad. No sólo por el bostezo de los estudiantes en el salón de clase como señal de obsoletismo en lo que escucha, sino también por el “drive” en sus sangres que están conviviendo inconscientemente con la interacción perenne con la tecno-informacion que los está empujando a confrontar a la Complejidad.

La complejidad invita a disparar la imaginación, la segunda y tercera historias, como proceso de búsqueda por una idea que pueda dominarla como solución. Este es un proceso de La Creatividad de la Creación que estará inundando a todas las universidades del mundo en los estudios de pregrado.

@gerardpaezm