Los árboles, un regalo de amor.

Los árboles son una de las creaciones más maravillosas de la naturaleza. Suelen ser fuertes, amables, cariñosos, altos, frondosos, en ocasiones imponentes. Los árboles son multifacéticos y también multiusos. Ellos, generosamente le obsequian al hombre,  sin ningún egoísmo,presentes vitales para la subsistencia. Nos dan la madera de sus troncos para hacer casas, muebles, utensilios para diversos usos. Los árboles, en su infinita nobleza se convierten en papel para que tú escribas, para que los periódicos puedan ser leídos, para que uses esa servilleta que necesitas, para que envuelvas la arepita que te llevarás para la merienda. El papel que nos dan los árboles es tan importante que podríamos asegurar, quenuestro mundo es de papel. ¿Y qué podemos decir de sus frutos? ¿Quién no ha disfrutado de un mango dulcito lleno de sabor a vida y a nostalgia que bajamos del árbol de la casa de la abuela, que tiene aroma a hogar, y a cosas buenas? ¿Quién no se ha montado en una mata de mamón a recoger esos ramitos cargados de sabor que disfrutamos con nuestros amigos sentados al abrigo de su verde follaje? Son tantas las experiencias que hemos temido y tendremos cerca de un árbol.

Los árboles también son medicinales las hojas, tallos y flores de muchos de ellos pueden sanar desde un resfriado hasta cicatrizar una herida: Alcanfor, Mandarina, Limón, Nogal, Durazno, Manzana, Guayabo, Tamarindo, Pino, Laurel, Higuera, por solamente nombrar algunos, tienen en el recetario botánico sus especificaciones para curar. No alcanzaríamos a nombrarlos todos  pero seguro, que la tía Clara, esa que vive al pie de la montaña quien con manos sabias cultiva su vergel, conoce las propiedades de cada uno, y bueno, en realidad, ella sabe de eso y seguro le recetará la infusión que necesita, hasta para el mal de amores.

Por si fueran pocos los beneficios que recibimos de los árboles, recientemente se habla de la técnica de “árbol terapia” Pues bien, la ciencia ha confirmado que abrazar a los árboles puede ser provechoso para la salud de muchas maneras.  Y, si hasta ahora no lo ha intentado, este domingo, hágalo, se siente delicioso. Se establece como una corriente de energía, algo inexplicable, una sensación intensa, gratificante.

Si quisiéramos  rendirle a los árboles los honores que se merecen deberíamos escribir un tratado de sus beneficios, enseñar a los niños a respetarlos, a venerarlos, hacer un llamado a las empresas que se encargan de producir materia prima extraídas de su cuerpo a protegerlos, a reforestar, a cuidar con esmero los bosques, decir NO, al maltrato de los árboles, porque nada justifica lastimar a un amigo.De los árboles no podemos olvidar que aportan uno de los elementos más importantes y esenciales para la vida en el planeta: son fábricas de oxígeno. El hombre sin la respiración de los árboles que limpian la atmósfera de gases tóxicos y  que nos proporciona oxígeno puro, sencillamente, también  dejaría de respirar y moriría.

“Y… ¿si imitamos a un árbol?

-Párate derecho y orgulloso

-Recuerda tus raíces

-Toma mucha agua

-Da sombra a quien anda cansado  del camino

-Crece sin miedo

-No niegues la riqueza de tus frutos

-Disfruta de la vista y del aire libre

-Llena tu corazón del canto de las aves

-Purifícate del agua de la lluvia

-Resguárdate en invierno, florece en primavera

-Sé lo mejor que puedas ser”.

El día en honor al árbol, se celebra en Venezuela el último domingo de este mes de mayo. Y ya que conocemos su sublime significación para nuestra vida, vayamos a celebrar, caminemos por un bosque, abracémoslos, dediquémonos a ser felices, junto a ellos.

Arinda Engelke.