Los niños y la bolita del mundo

“Madre Tierra” es una expresión común utilizada para referirse al planeta Tierra en diversos países y regiones, lo que demuestra la interdependencia existente entre los seres humanos, las demás especies vivas y el planeta que todos habitamos. La Tierra y sus ecosistemas son nuestro hogar. Para alcanzar un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras, es necesario promover la armonía con la naturaleza y el planeta.

Celebramos el Día Internacional de la Madre Tierra para recordar que el planeta y sus ecosistemas nos dan la vida y el sustento. Con este día, asumimos, además, la responsabilidad colectiva, como nos recordaba la Declaración de Río de 1992, de fomentar esta armonía con la naturaleza y la Madre Tierra. Este día nos brinda también la oportunidad de sensibilizar a todos los habitantes del planeta acerca de los problemas que afectan a la Tierra y a las diferentes formas de vida que en él se desarrollan.(ONU)

Los escritos, muy intensos, las reuniones a nivel mundial para tratar el tema, muy concurridas, espectaculares. Gente importante que está haciendo un verdadero trabajo como el artista Leonardo DiCaprio, el actor, fue nombrado Mensajero de la Paz de la ONU por su compromiso y lucha contra el cambio climático, pero, pese a los esfuerzos de la gente consciente, la tierra sigue siendo maltratada, horadada, humillada, destrozada, especialmente por nosotros, los hijos de la madre Gaya ¡ que injusticia¡. Pareciera que al común de los mortales este tema los tiene sin cuidado y con una actitud apática y muy poco comprometida siguen haciendo de las suyas, pero llegará el momento en el que el destino nos alcance y la tierra no será el lugar lleno de bondades que conocimos.

Los niños salvadores

Son los niños, esas criaturas  maravillosas, esas esponjitas que todo lo aprenden rapidísimo, esos seres de luz, sin malicia, ni contaminación, quienes realmente pueden hacer algo por salvar la tierra  de un desastre anunciado. Sí, son ellos, los que al recibir  una educación ambiental adecuada donde adultos responsables les enseñen la magnitud de lo que significa proteger nuestro mundo, quienes podrán hacer mucho por rescatarla de los errores que los adultos hemos cometido .

Es importante, como dice Vilma Medina en su Guía Infantil, que los niños adquieran hábitos positivos en lo que se refiere a la naturaleza, como por ejemplo:

– No ensuciar ni contaminar los ríos, lagos, embalses, campos, montañas,… No echar basura al suelo.

– Utilizar el agua con moderación, tanto en la hora del baño, o de lavar las manos

– No hacer daño a los árboles, ni a los animales. Es necesario respetar el bien común.

– Reciclar y reutilizar lo que ya no nos sirve, en lugar de desechar. Los niños pueden transformar un simple tarro o envase de algún producto, en un juguete, etc. Debemos enseñar a los niños la importancia de reciclar.

– Tener respeto y contacto con la naturaleza, para conocer sus cualidades.

– Plantar, sembrar, irrigar y cuidar de la tierra, incluso, enseñarlos a hacer un huerto casero.

– Visitar bosques, granjas, jardines botánicos.

-Apagar las luces cuando no las estén utilizando.Ahorrar energía.

Es imprescindible que los niños aprendan, de una forma natural y divertida, el valor que tiene el agua, la tierra, el aire como fuente de vida tanto para ellos como para las familias que formarán en un futuro y los hijos que seguirán poblando el mundo. Cuando desde pequeño se aprenden buenos hábitos, se mantienen en el tiempo y se van trasmitiendo de generación en generación.

Como profesores y padres, ejercemos un importante papel en este sentido. Debemos, sobretodo, dar ejemplos. Los niños nos imitan en lo bueno y en lo malo. Tremenda responsabilidad. Es hora de actuar en consecuencia, la madre Gaya nos necesita a todos y nosotros la necesitamos a ella.

Arinda Engelke.