Los venezolanos ¿acostumbrados, resignados o esperanzados? (Parte II)

Acostumbrarse a las situaciones adversas, es algo así como ser masoquistas porque a nadie le gusta sufrir innecesariamente. En el artículo anterior hicimos una pregunta ante la situación cada vez más agobiante que se vive  a lo largo y ancho de nuestro país. ¿Los venezolanos estamos ¿acostumbrados, resignados o esperanzados? , pero habían quedado  sin publicar una serie de opiniones muy valiosas que seguramente nos ayudarán a tener una idea más clara de lo que estamos sintiendo. La gente protesta, los sueldos no alcanzan, cualquier trámite que se requiera, bien sea ante organismos públicos como privados  se convierte en un dolor de cabeza. Vías intransitables llenas de huecos, fallas en todos los servicios públicos: agua, luz, telefonía, gas, internet,  comunicaciones en general, la lista de dificultades se hace interminable. Centros de salud mantenido solamente por las voluntades de su personal. Situaciones difíciles de soportar, y solamente haciendo acopio de una gran fortaleza  espiritual es posible desafiar la cotidianidad.

“Adaptación y sobrevivencia”, así define la actitud de los venezolanos ante las actuales circunstancias, la profesora María. Ella es ejemplo de trabajo, energía, y entusiasmo. “No estamos acostumbrados, más bien es un reacomodo de nuestras potencialidades. Hemos tenido que reinventarnos, sacar fuerzas, emprender nuevos caminos, para poder sobrellevar  unas circunstancias de vida  totalmente distintas a las que nos habíamos acostumbrados. No digo que sea fácil, pero tampoco es imposible. Como ciudadanos tenemos que trabajar e impulsar los cambios desde nuestras trincheras, pero la conducción de una salida a esta crisis le corresponde a los líderes políticos, porque ellos, se supone, que están preparados para  este tipo de acciones. Yo no veo,  ni resignación ni acostumbramiento. Observo un pueblo que  en gran parte está esperando que haya  una dirección adecuada, inteligente, bien sustentada que a muy corto plazo nos  saque de este marasmo.

Todo equipo requiere de un líder, alguien con capacidades suficientes para canalizar las acciones, ordenar, dar forma, orientar  y encontrar soluciones pacíficas, acorde con  nuestro gentilicio. Hay personas  que pese a los problemas está innovando, no se amilana y siguen adelante, porque la idea es resistir, no claudicar  y tener mucha fe en Dios y en nuestras potencialidades.

Sínos estamos acostumbrando a lo mal que la estamos pasando-explica Marcos- ingeniero de profesión, ahora jubilado. “Nos estamos habituando a recibir las dádivas que el presidente Maduro ofrece. Esperamos los bonos y los CLAPS. No nos atrevemos a protestar porque sabemos que no les  gusta y tememos a las represalias. Los que no nos podemos ir, por la edad, como en mi caso- o porque no tenemos a dónde, nos toca acostumbrarnos y resignarnos, ya nada se puede hacer. Si quienes desde el Gobierno no enmiendan la mala plana que nos lleven a recuperar el país que fuimos, qué podemos esperar.  Líderes de oposición, no hay, nadie en quién creer. Yo como fiel católico me refugio en la oración y en la fe, pero sé que esto no puede continuar. Mis nietos se fueron ya, e hicieron bien, porque aquí no tenían futuro. ¡Qué tristeza!.

Francisco es historiador y se sostiene de sus conocimientos para asegurarnos que “de esta salimos”. Asegura que ningún Gobierno puede permanecer en el poder, cuando sabe que sus políticas son erradas, que regalar sin producir es una mala praxis que están llevando al pueblo al deterioro total. Tiene que haber una toma de conciencia, una reflexión profunda, una reconducción urgente. Todavía hay tiempo para hacer correcciones, fórmulas hay, solamente se deben aplicar, finaliza diciendo el profesor.

Lo que sí es cierto e indudable, es que Venezuela, a pesar de los pesares sigue siendo el país con más posibilidades de salir de lasdificultades, por la abundancia de  sus recursos naturales, por la creatividad de sus pobladores, por la belleza de sus paisajes, por sus tradiciones  por esa mezcla de razas que nos caracteriza y que nos hace valerosos.

Todos los días vemos con asombro las iniciativas de grupos y personas que no se dan por vencidas: una caminata  rosa de CAMIULA, full de gente linda para llamar la atención sobre la importancia en la prevención del cáncer de mama. Un concierto maravilloso de la Orquesta Sinfónica del Estado para sustentarse y mostrar sus indudables méritos.Unos jóvenes que siembran semillas de amor. Fundaciones que regalan sonrisas y otras que ponen curitas, que reparten comida,  en fin una Venezuela hermosa adornada con los colores del arcoíris.

La ilusión  por un porvenir lleno de luz y alegría no debe abandonarnos nunca, y si se siente desanimado  relea, por favor “El Sermón del Monte” de nuestro Señor Jesucristo, encontrará, un bálsamo para sus heridas y un consuelo ante la incertidumbre. “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán saciados”

Arinda Engelke