Niños de Mucutuy aprenden a ser cuidadores del planeta

La Fundación Programa Andes Tropicales (PAT) con la asociación cooperativa Mucusur, y el colectivo de montañismo y ecología Tatuy, llevan a cabo desde marzo el programa Red de Escuelas Cuidadoras del Planeta, enmarcado en el proyecto “Andes Sur: Diseño e implementación participativa de 4 productos ecoturísticos comunitarios que valoricen la biodiversidad y fomenten la conservación ambiental en los Pueblos del Sur del estado Mérida”, como parte de los acuerdos con el Programa de Pequeñas Donaciones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial de las Naciones Unidas.

En el pueblo de Mucutuy y  la aldea vecina de Mucurutá (Municipio Arzobispo Chacón) estas instituciones hacen posible junto a la Universidad de Los Andes, una red de amigos y los ciudadanos de estas comunidades completar en julio el ciclo de sesiones impartida a decenas de niños donde estudian el páramo andino, los bosques nublados, el ciclo biológico, el suelo y su conservación, la contaminación ambiental y el ciclo climático señala Juan Carlos Rojas, presidente del grupo Tatuy.

Considera que la base de cualquier transformación es la educación, para ello aplican técnicas de aprender haciendo, con los conocimientos teóricos impartidos los niños juegan y pintan, estos se complementan con apoyos audiovisuales como dibujos animados y con experimentos al aire libre para explicar temas complejos, esto busca mejorar el desempeño socioambiental primero de la escuela y estas enseñanzas al ser llevadas por los niños a sus casas las comparten y practican con sus familias, recuerda el también docente universitario y doctor en Energía Renovable y Eficiencia Energética por la Universidad de Zaragoza.

Rojas en su experiencia como ecologista activo de 25 años señala que recoger un kilo de residuos en alta montaña oscila entre 7 a 10 $ por lo que educar para evitar, prevenir y reducir es menos costoso, particularmente en Mucutuy donde se encuentra el vertedero de basura más alto de Venezuela y es el pueblo con más páramos en los Pueblos del Sur, “vimos el problema y sentimos que podemos hacer algo” señala.

La otra parte de la Red de Escuelas Cuidadoras del Planeta es medir el índice de desempeño ambiental con la aplicación de un cuestionario. En una escala de 0 a 20, 10 es el mínimo y entre mayor sea la puntuación la escuela puede considerarse más amigable con la naturaleza. Rojas asegura que es un modo de evaluar la situación ecológica en proceso de prueba y esperan poder aplicarla en más comunidades de los Pueblos del Sur,  luego con estos indicadores empezar a revertirlos al aupar el uso de energías renovables, el manejo de residuos sólidos, aprovechar el agua de lluvia o mejorar el trabajo en el huerto escolar.