No se hace nada porque estamos acostumbrados a que nos hagan todo

La normalización de lo que “no debe ser” se ha convirtiendo en rutina en nuestra sociedad.

La costumbre de justificarlo todo por “la crisis” avanza a paso veloz. Ahora muchos de los ciudadanos se excusan por no colaborar en el mantenimiento, arreglo, atención de los parques, calles y avenidas de la ciudad porque “para eso están los organismos gubernamentales” o “las empresas privadas y públicas”, y si, ¡están! Pero, no nos estamos dando cuenta en realidad, que no se hace nada porque estamos bastante acostumbrados a que nos lo hagan todo.

Se debe por supuesto, mencionar la organización que tienen muchas comunidades con respecto a la limpieza de las áreas verdes que rodean sus residencias, a esos verdaderos ciudadanos hay que felicitarlos por querer mejorar el paisaje de Mérida. Pero todas esas iniciativas se ven obstaculizadas por la falta de valores sociales que posee gran parte de la sociedad que colabora con el bote de los residuos de alimentos en cada esquina.

En esta temporada turística todos queremos que los organismos regionales competentes mejoren el funcionamiento de los servicios de agua y electricidad, que el aseo urbano pase más seguido por las comunidades, y que se aboquen al arreglo de las vías y los centros turísticos y emblemáticos que hay en la ciudad, sin embargo, como ciudadanos no hacemos nada para transformar la realidad que nos rodea en algo más agradable. No se pide que hagan el trabajo que le corresponde al gobierno regional o a la Alcaldía, se solicita que haya más conciencia de parte de una sociedad que en su mayoría es universitaria.MC