Obispos venezolanos celebraron eucaristía en la Basílica Santa María la Mayor

Obispos venezolanos en Visita Ad Limina
 
Obispos venezolanos en Visita Ad Limina
En la tarde de este sábado, los obispos venezolanos se reunieron para celebrar la Festividad de la Virgen en la Basílica Santa María la Mayor, el templo mariano más importante de Roma, la cual estuvo presidida por el Cardenal Pietro Parolín, Secretario de Estado, y concelebrada por los Cardenales Baltazar Porras y Urosa Sabino, unidos a los demás obispos del Episcopado Venezolano que se encuentran en su Visita Ad Limina en el ciudad eterna.
 
En su homilía el Cardenal Parolín centró su reflexión en un gran acontecimiento para los venezolanos como lo fue la beatificación de la Madre Carmen Rendiles, tercera beata venezolana, y afirmo que “desde aquí hacemos votos para que pueda pronto alcanzar los honores de los altares el Venerable Dr. José Gregorio Hernández que ocupa un lugar muy especial en el corazón del pueblo venezolano”.
 
Luego continuó su reflexión con la importancia de María para la Iglesia y para el creyente, pues María quien nos lleva a Jesús, nuestro salvador, recordando que “hoy los cristianos se reúnen en diversos pueblos y ciudades para venerar a la madre de Dios en diferentes advocaciones que eligen su presencia maternal en medio del pueblo de Dios, desde aquí nos unimos a los miles de venezolanos que pese a las múltiples dificultades que están sufriendo no dejarán de acercarse a saludar a la Virgen María en el día de su cumpleaños, hoy se festeja la aparición de la Santísima Virgen de Coromoto, amada patrona de Venezuela, hoy se celebra también la fiesta de Nuestra Señora del Valle, patrona de la isla de Margarita, del oriente venezolano, así como de los pescadores y de la Armada Nacional” mostrando en sus palabras la cercanía con el país y recordando también momentos vividos en Venezuela mientras era Nuncio Apostólico.
 
A punto de finalizar el Secretario de Estado dijo que “La Madre Carmen se convierte no solo en una esperanza, sino en una esperanza cumplida, de una esperanza realizada, ella nos asegura con su vida que en Venezuela aún es posible la santidad, que el amor, la justicia, la libertad, la humildad, la pobreza evangélica, suple cualquier deseo desenfrenado de riqueza; el servicio desinteresado contra la sed de poder y control de los demás; la verdad contra todas las mentiras e intentos de manipulación; la honestidad ante todas las formas de corrupción; la paz contra toda manifestación de violencia, el amor a todos y especialmente a los más pobres y marginados, el respeto de la ley de Dios a través de la observancia de los mandamientos; nos asegura, y en este sentido es una esperanza cumplida, que todos estos valores todavía tienen sentido, y solo ellos son capaces de crear las condiciones para un futuro bueno, de felicidad, para los individuos, para el país, la región, el continente y el mundo entero.”
 
Finalizó su exhortación haciendo una invitación a no perder la esperanza, a trabajar juntos pastores y pueblo, a mantenernos de la mano de María Santísima que no nos abandona, ella está de nuestro lado.
 
Este domingo no habrá actividades de la Visita Ad Limina, ya el lunes se estarán reanudando la programación. Se espera que el martes los obispos venezolanos serán recibidos por el sucesor de Pedro, el Papa Francisco. ESPECIAL ROMA/Prensa Arquidiócesis/DAB*