Razones y pasiones: Decisión necesaria

Por: Eleazar Ontiveros Polini…

Siguen dándose en la oposición posiciones encontradas respecto de las elecciones para gobernadores. Las razones que se esgrimen ya son conocidas y las hemos tratado con anterioridad. Lo malo de esa discrepancia es caer en el zanjón insuperable de la desunión, con lo cual le estaremos dando al gobierno la oportunidad de que una vez más prevalezca la máxima utilizada por Julio César y Napoleón, Divide et impera. Y es que toda división implica  la ruptura en piezas pequeñas con  menor energía que el todo que se divide.

Alguien argumentó, y nos pareció  acertado, que se debe ir en unión a las elecciones de gobernadores, pues si son “tracaledas” hay la posibilidad de la denuncia, del reclamo y en consecuencia de posiciones más severas de los organismos internacionales, pero si los “tejemanejes”  del CNE se sortean y como se espera se logra  ganar la casi totalidad de las gobernaciones, el régimen estará llegando a su fin al demostrarse palmariamente que no tiene apoyo. Si no se participa, las gobernaciones le serán entregadas en bandeja de plata al régimen. Este, entonces, dirá que se trató de un proceso democrático y que no es culpa suya que la oposición no haya asumido su responsabilidad. Y si no se participa, sería contradictorio hacerlo para las alcaldías. Entonces, que “Dios nos agarre confesados”.

El CNE ya muestra una marcada tendencia a lograr esa indeseable división. Pero de procederse con sindéresis y dándole preponderancia al objetivo general, todo se puede neutralizar. El haber dispuesto solo dos días para la inscripción de candidatos: 8 y 9 de agosto, tuvo la intención de que se produjeran inscripciones atropelladas y de la más variada índole, propiciando la dificultad de llegar a acuerdos posteriormente. La prohibición arbitraria a la MUD, por efecto de juzgados regionales que no tienen cualidad para ello, de participar como tal, como MUD, en 7 estados (Zulia, Apure, Monagas, Bolívar, Trujillo, Aragua y Carabobo), tiene también la intención de evitar que desde un principio puedan producirse acuerdos importantes previos a escogencias por  primarias. Las decisiones formales de la Sala Administrativa de inhabilitar a 126 venezolanos, algunos de ellos alcaldes, pretende neutralizar liderazgos regionales con influencia en los procesos electorales. No es lo mismo un alcalde en ejercicio apoyando determinado candidato unitario, que si está en situación de ciudadano común.

Lo anterior nos advierte que la oposición debe precisar el hecho de que sea quien sea el seleccionado en las primarias, por él se debe votar sin ninguna restricción, pues de lo contrario todo esfuerzo podría ser inútil en ciertos estados. Y es que no puede dejar de pensarse que algunos de los que se supone deben conformar la unión opositora, por haberse inscrito en los días señalados, opten por considerar que irán como candidatos a las elecciones, pues su inscripción formal les da derecho a ello. En esto pueden caer también los partidos. No anteponer el interés general a las particularidades, la historia se ha cansado de desmotarlo, nos puede llevar a una definitiva frustración y hasta llegar a pensar que “no hay nada que hacer”. Ya algunos partidos  sin la  más mínima posibilidad de ganar una gobernación, empiezan a decir que participarán aisladamente. Son votos que restan. A eso se suman candidaturas independientes sin ninguna posibilidad. También son votos que restan.” Cuando los hombres se ven reunidos para un fin, descubren que pueden alcanzar también otros fines cuya consecución depende de su mutua unión” (Thomas Carlyle)

 

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