Razones y pasiones: Indetenible

Por: Eleazar Ontiveros Paolini…

Acostumbramos en las mañanas, después de oír otros noticieros, detenernos a  conocer los razonamientos de quienes dan las noticias en el canal chavista ”Tele Sur” y a pulsar los análisis de supuestos intelectuales    (sin duda tarifados) disponibles en países como  Argentina , México, Brasil, el Medio Oriente, Rusia, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Cuba, etc. que concentran invariablemente sus raciocinios en exaltar de  una manera u otra  las ventajas (¿…?) que universalmente tiene Venezuela desde el punto de vista social, de la libertad, del combate al hambre y de la democracia, sobre países con orientación capitalista. Se sustentan en lo que dan por llamar la profundidad ideológica del comandante supremo, recurriendo en muchas oportunidades, cuando sus argumentos se acaban, a transmitir discursos de éste, como queriendo ampararse en su retórica aunque  carezca de una asidero válido.

Sintonicen ese canal (13) en alguna oportunidad y se darán cuenta de que sus transmisiones son  de alta calidad visual y auditiva, que traduce la necesidad de inversiones de apreciable cuantía. No dejan de tener la propiedad adecuada sus locutores y anunciantes, con buena dicción y discursos inteligibles, pues su audio es impecable. Eso la hace llamativa. Pero todo se vuelve basura cuando percibimos que no hay nada más sesgado que sus programas, dedicados a exaltar lo que consideran positivo  de los movimientos socialistas y populistas y en las protestas de lo que dan por llamar  pueblos oprimidos,  pero para nada se refieren a los problemas venezolanos. Solo dan a conocer de nuestro país las peroratas de Mauro, de Darcy Rodríguez, los insultos de Diosdado, los pasos agigantados que se siguen en cuanto a la producción de bienes y servicios, la fingida voz de Padrino López que trata de convencer con tonos de homilías, las genialidades legales de Escarrá, las elevadas decisiones legales del TSJ y los adelantos de la Asamblea Constituyente,  cuyos preclaros e insignes miembros elaboran una nueva Constitución, que según aseguran será una Carta Maga que servirá de guía y ejemplo a todo el mundo. Hablan, por ejemplo, de la migración africana y de América Central, pero no de la migración venezolana; hablan del hambre en los países africanos, pero no de la que hay en el país; hablan de las protestas en Francia, Italia, Honduras, México, pero no las que se dan todos los días en Venezuela; hablan de los problemas universitarios en Argentina y Chile, pero no del deterioro de nuestras casas de Estudios Superiores; hablan, en fin de la profunda democracia venezolana, comparada con los gobiernos dirigidos por la oligarquía como sucede con Colombia y en los EEUU, siendo este último el indispensable enemigo externo del que hablaba esa joya nazista llamada Goebbel.

Ahora, sin el menor rubor, sus analistas estrellas nos dicen que “todo el cuento relacionado con ese muchacho que se llama Juan Guaidó, se asemeja a cualquier telenovela machacona y que todo terminará como esos culebrones terminan, es decir, con el triunfo de los buenos y que los buenos, por supuesto, son ellos”. Pero lo cierto es que lo que  llaman telenovela, es  un movimiento categóricamente planificado, en el cual han participado, léase bien, más de 300 pensadores de las más diversas profesiones, y que  han venido logrando definir (disminución progresiva de la capacidad operativa del régimen) lo necesario para la liberación del país, que será pronto una maravillosa realidad y que el galán de la novela, irá al altar con su novia, Venezuela. Y, por supuesto, al matrimonio asistirán millones y millones de venezolanos, invitados sin necesidad de tarjetas, de clap, de amenazas, de presiones armadas, de dádivas enajenantes, sino movidas por un sentimiento que sobrepasa hoy en día cualquier ponderación.

También es válido indicar que todo está estudiado minuciosamente para enfrentar el periodo de transición: leyes; comportamiento ante las fuerzas armadas y en especial la GN; impulso inmediato a la economía con la participación de compañías dispuestas a producir al 100%; salida de los cubanos; proceso de verdadera descentralización; recuperación de nuestro poderío  minero y su explotación adecuada; recuperación de PSVSA  y  faja del Orinoco; redefinición de las formas de explotación y participación satisfactoria de  Venezuela en el caso del oro,  torio,  diamantes,  uranio y  coltan: adecuación de la estructura y funcionamiento del poder legislativo haciéndolo completamente independiente; redefinición de la distribución del presupuesto; recuperación de la producción agropecuaria resolviendo de inmediato el problema de las semillas, fertilizantes, de los insecticidas, de los antimicóticos y en general de lo necesario para lograr producciones satisfactorias que por su volumen disminuyan de precio; recuperación integral de las universidades autónomas y la forma de hacer, ofreciendo los incentivos necesarios, que nuestros cerebros regresen al país a  aportarle sus conocimientos; utilización en todos los cargos que impliquen planificación, de técnicos capaces de resolver los problemas de los servicios públicos, en especial el agua y la electricidad;  definitiva autonomía de los sindicatos venezolanos y el respeto, una vez redefinidos, de acuerdo a las nuevas realidades, de sus contratos colectivos;  aplicación contundente de la ley a los corruptos, etc. etc.