Rector ULA: “Se abrieron averiguaciones contra los gestores del caos y el secuestro de la ULA”

La tranquilidad en los recintos universitarios se ve amenazada por actos violentos orquestados por un pequeño grupo y con total impunidad.

El rector de la Universidad de Los Andes (ULA), profesor Mario Bonucci Rossini, se dirigió este miércoles 15 de marzo de 2017 a la comunidad universitaria y merideña en general a través del programa “La ciudad en la radio”, que es trasmitido por la emisora 107.7 ULA FM. En su intervención, destacó una serie de temas que vienen afectando a la universidad, pero principalmente los que tienen que ver con el área de vigilancia y del comedor. En torno al primero de los temas, se refirió específicamente al caso de la toma violenta y secuestro de espacios universitarios por un señalado pequeño sector de la vigilancia de esta casa de estudios y, con respecto al segundo, aseguró que la licitación de la que fue objeto el comedor, surgió a partir de una iniciativa o solicitud de la mayoría de  los estudiantes que buscan obtener un mejor servicio.

En su intervención, aseguró que existen personas que laboran en la ULA con sentido de pertenencia y pertinencia, así como trabajadores que se esmeran por cumplir a cabalidad y responsabilidad sus asignaciones laborales. Sin embargo manifestó que también hay denuncias formales, que ha realizado Leonardo Sánchez, director de Vigilancia, en torno a algunas irregularidades puestas en práctica por miembros de esa dirección, como es el caso de 8 vigilantes que participaron en la toma violenta que se suscitó el 14 de febrero de 2017, en el asalto al decanato de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas (Facijup); así como otros que participaron en los secuestros de los estacionamientos del Complejo Liria para la temporada ferial y algunos que se han identificado como los encapuchados que actualmente toman las facultades. Es por ello que, y en torno a esas denuncias, dijo que deben hacerse las averiguaciones pertinentes. 

Con respecto a este mismo tema, aclaró que no se está eliminando la Dirección de Vigilancia, sino que, por el contrario, se está es descentralizando. “Lo que normalmente ocurre con la centralización es que se genera una serie de conflictos o contratiempos, como por ejemplo que las cámaras de vigilancia y servidores no funcionen y no se reporten las grabaciones. Ahora con la descentralización sí hay grabaciones y las cámaras funcionan, porque ya se han resuelto varios sucesos de robo gracias a este sistema”, afirmó. 

Por otra parte, indicó, que no es prudente discriminar al profesor Leonardo Sánchez, en su condición de director de Vigilancia, alegando que no tiene ningún tipo de experiencia en esa área, porque esa es una aseveración falsa. Al respecto dijo que Sánchez es un docente universitario de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, además de especialista en criminología; quien organizó los cursos que se le dictaban a los policías del estado Mérida aparte de que ha tenido su formación dentro de una empresa de vigilancia familiar. Indicó que Sánchez ha descubierto diferentes irregularidades en la Dirección de Vigilancia, como por ejemplo, personas que tienen más de dos años que no laboran, bajo la mirada complaciente de algunos supervisores. Se refirió también a la oposición de los vigilantes al sistema rotativo de guardia, al respecto señaló que: “no quieren que se realicen rotaciones, y eso no perjudica a ningún vigilante. Las rotaciones, al contrario, es un sistema que permite al empleado mayor conocimiento de la universidad y mayor identificación con la institución”.

En relación con el comedor, pidió que no se satanice, a priori, una decisión que se tomó a partir de la solicitud de la mayoría de los estudiantes, quienes buscan obtener un mejor servicio, con mayor calidad y más estable. En ese sentido, invitó a darle una oportunidad al servicio concesionado del comedor, pues se ha demostrado que, cuando funciona por esa vía, presenta un mejor rendimiento que cuando es autogestionado. Recordó que solamente la ULA y la UCV en Caracas mantienen el servicio del comedor autogestionado e hizo hincapié en que todos los demás comedores, incluso los de las universidades que han sido tomadas o son regentadas por el gobierno, tienen su comedor funcionando bajo la figura de la concesión o la licitación, por lo que no tiene sentido oponerse a una decisión que ni siquiera se ha puesto en práctica para determinar su factibilidad o no. Hizo un llamado para que los estudiantes no se dejen confundir por grupúsculos que intentan crear zozobra y violencia en la universidad con argumentos que carecen de validez o rayan en la mentira.

Al término de su intervención, invitó a la comunidad ulandina al diálogo y a la tolerancia, y ratificó que las puertas de su despacho y del Rectorado siempre están abiertas para escuchar lo planteamientos que tenga a bien hacer la colectividad universitaria. Por: Anny Maldonado