El Rey Momo se disfraza de basura

Esta encuesta la hicimos en las calles de Mérida, en plazas y colas para acceder a los bancos, en los mercados y la pregunta fue ¿está usted de acuerdo con celebrar los carnavales y la Ferie del Sol?

¿A quién se le ocurre celebrar el Carnaval y la Feria del Sol en tiempos tan oscuro y sombríos para Venezuela?, se pregunta el doctor Pedro Castellanos, médico internista, quien refiere que llega a su casa todos los días con un peso sobre sus hombros y un dolor profundo en el alma por no tener cómo atender adecuadamente a sus pacientes. Yo no puedo entender-dice el galeno- qué pasa por la mente de nuestros gobernantes cuando decretan asueto, fiestas, derroche de dólares, cuando lo que de verdad sentimos es hambre, miseria, desconsuelo, incertidumbre. En Venezuela, y lamentablemente, también en Mérida se están perdiendo los valores y las perspectivas. ¿Cómo vas a celebrar, cuando los niños se están muriendo en los hospitales, los pacientes que necesitan dializarse sufren un calvario y peligran sus vidas, los hipertensos están en riesgo, entre muchas otras enfermedades que antes era fácil curar y ahora no hay recursos? ¿Cómo no hacer un plan de contingencia y destinar dinero para lo que realmente se necesita: medicinas, comida, higiene, seguridad?En este momento aciago de nuestra historia necesitamos ser solemnes, ser serios y entender la magnitud del problema en que estamos inmersos. Y me atrevo a invitar a quienes piensan gastar a manos llenas en estos “carnavales” a que pasen por el piso de niños de nuestro HULA y hagan alguna donación o cualquier tipo de ayuda, así al menos habrán hecho algo por los que losmenos favorecidos.

Por su parte, María Sánchez, comerciante exclama¡Esto se ve y no se cree! Yo pienso que los políticos y quienes nos gobiernan, sea de la tolda política que sea, son caimanes del mismo caño.Es que no se dan cuenta que cada día que pasa los venezolanos somos más pobres, casi llegamos a la indigencia. No hay dinero que alcance para cubrir los pocos alimentos que podemos llevar a nuestros hogares. Los negocios, no tienen mercancía y la poca que podemos adquirir llega a unos precios tan altos, que sabemos que los clientes no los podránadquirir. Un sueldo mínimo, definitivamente no alcanza ni para un cartón de huevos.Me gustaría hacerle un llamado, si usted me lo permite, al gobernador y al alcalde de Mérida, que vean cómo está el pueblo, que se pongan la mano en el corazón y destinen los recursos a lo que realmente requerimos, a mí me parece que gastar un dineral para fiestas que pocos disfrutarán, es un estropicio, actúen en consecuencia y busquen aliviar el hambre, y la desolación en la que estamos viviendo.

Un estudiante de apenas 21 años, Luis Zerpa está desesperado porque no encuentra timbres fiscales para apostillar sus documentos. Luis, responde a nuestra encuesta con palabras muy sentidas, que conmueven y que deberían llamar a la reflexión. Él nos dice: Yo veo que celebrar en las actuales circunstancias es una falta de respeto al pueblo. Es no recordar que el año pasado murieron muchas personasy las calles se vieron manchadas de sangre por una lucha que, muy mal guiada, pocoestructurada, y sin medir la fuerza del oponente, derrumbó los sueños de libertad por los cuales esos mártires ofrendaron sus vidas. Se celebra- acota-cuando se tienen calidad de vida, cuando la población está bien nutrida, cuando podemos adquirir productos de primera necesidad, dígame usted, si eso es posible en Venezuela. Yo estoy asqueado y por eso me voy. Así como yo piensan muchos de mis compañeros. Estoy triste porque amo a mi país, y a mi universidad, a mi familia, pero ya no quiero estar más en un país que no nos ofrece oportunidades de avanzar en la vida.

Constanza Paz, madre trabajadora, lleva horas en la parada esperando un bus para Ejido. Se le nota cansada y estresada. ¿Celebrar qué? – contesta-la situación del transporte en Mérida se ha convertido en un calvario para quienes, como yo, tenemos que trasladarnos diariamente. El problema del efectivo es otro dolor de cabeza  porque de dónde saca uno dinero , si los bancos apenas te dan diez mil bolívares y eso después de sufrir la humillación, de estar horas de horas en una cola y, a veces, cuando llegas a la taquilla o al cajero, ¡ya se acabó la plata ¡  Hay tanta basura en las calles-dice la señora-mostrando un montón de escombros malolientes que tenemos muy cerca, que no me imagino la terrible impresión que se llevarán los visitantes, si es que los hay. Los buseteros van a tener que poner puntos de venta en sus unidades, porque creo que el problema del efectivo llegó para quedarse. Para mí, no hay nada que celebrar, porque la vida está muy ruda.

Por fin llegó la unidad, venía llena de gente, pero así, con esfuerzo, Constanza se montó, y se despidió con una sonrisa llena de tristeza.

En esta ocasión, ningún participante en la encuesta estuvo de acuerdo con celebrar los Carnavales y la Feria del Sol. Las razones que esgrimieron son inobjetables, porque, ciertamente, la situación política, económica y social está cada vez más complicada. Lo que sí está claro, es que el hambre duele tanto en el estómago como en el corazón.

Por: Arinda Engelke