Trolebús de Mérida se quedó sin mecánicos por lo que podría paralizarse en poco tiempo

El sistema de transporte público Trolebus, de la estatal Tromerca, podría paralizar sus actividades en pocos meses en Mérida, luego que personal que allí laboraba reportara del abandono de puestos de trabajo tanto de conductores, como de personal especializado en la mecánica diesel. Según los que están desertando de sus puestos, en los talleres mecánicos ya no queda prácticamente nadie, por lo que las unidades no estarían recibiendo el correcto mantenimiento y podrían quedar paralizadas totalmente en poco tiempo, superan los 50 quienes se han ido.

El sistema viene presentando fallas ante la demanda de usuarios que se ha incrementado en los últimos meses, en el marco de una fuerte crisis de transporte público por el que atraviesa la ciudad de Mérida, luego que el alza de precio de repuestos para buses de líneas colectivas privadas, obligara a los conductores a subir el precio de los pasajes y a retirar de circulación 80% de la flota, además de la eliminación del pasaje preferencial estudiantil por el gobierno de Nicolás Maduro a través de Fontur, ente nacional.

Tromerca ha ido suspendiendo rutas de alimentación por falta de personal y de autobuses. A pesar de que se ha hecho anuncios constantes de dotación de cauchos, baterías, tanto para las líneas de buses colectivas y para el propio sistema de Trolebús, los trabajadores aseguran que nadie sabe donde están esos repuestos, ni qué han hecho con las últimas dotaciones, sobre todo en la gestión anterior, de la cual el antiguo presidente es ahora alcalde de Campo Elías.

Las rutas hacia Lagunillas, San Juan, El Vigía y Tovar, están totalmente colapsadas. En el terminal de Ejido, las colas son gigantescas, la frecuencia de salidas cada vez se reduce más, lo que hace temer a los usuarios, sobre todo de los municipios foráneos que este servicio en cualquier momento termine paralizado, ya que actualmente, a pesar de todos los inconvenientes que tienen los usuarios para abordar estas unidades, es una alternativa, ante la crisis de escasez de dinero efectivo para pagar pasajes y los altos costos de estos, por ejemplo, en algunos bancos en que en ocasiones se dispensa efectivo por sólo 10 mil bolívares, un pasaje sólo de ida de Mérida a Lagunillas cuesta 15 mil bolívares y debe pagarse con dinero efectivo.