Vulneración del derecho a la salud no tiene dolientes en Mérida

La crisis hospitalaria en Mérida cada día evidencia la violación sistemática al derecho a la salud y a la vida por parte del Estado venezolano con un centro asistencial que, por donde se le mire, no puede ya garantizar los derechos fundamentales de la población enferma.

El Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad de Los Andes (ODH-ULA) publicó recientemente un informe sobre la situación del Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (Iahula), el cual deja al descubierto la emergencia en la que se encuentra el sector y la falta de respuesta del Estado para resolver la misma.

Un presupuesto anual para el año 2018 de 7.375,04 dólares, lo que apenas alcanzó para cubrir 1,1 días de gastos de funcionamiento; 18 servicios médicos cerrados por falta de equipos, personal, insumos y medicamentos; una deuda quirúrgica que sobrepasa el centenar de personas, muertes por falta de medicinas; una infraestructura deteriorada y que pone en riesgo a pacientes, personal de salud y trabajadores del Iahula, son algunas de las situaciones plasmadas en el informe del ODH-ULA que dan cuenta de la emergencia humanitaria que vive la salud en el estado Mérida.

Tras varios años de seguimiento al deterioro del servicio y acceso al sistema que brinda el Estado y que constitucionalmente debe garantizar, el ODH-ULA concluye que este derecho es vulnerado sin que lo ocurrido cambie para bien de quienes padecen enfermedades, por lo que preocupa que la crisis se agudice al punto de ni siquiera brindar asistencia primaria a una persona.

En ese sentido, el ODH-ULA exigió al Estado venezolano la dotación permanente, necesaria y oportuna del  Iahula, a fin de que el centro asistencial cumpla con el rol para el cual fue creado.

Asimismo solicitó el mantenimiento, reparación y actualización de la infraestructura, toda vez que las instalaciones se encuentran en un estado deplorable, sin que se les realice los trabajos de ingeniería respectiva desde hace años, lo cual hace imposible su operatividad e impide la prestación de servicio a los usuarios.

Sobre el informe, la directora del ODH-ULA, Mayda Hocevar, también señaló los desgarradores testimonios de pacientes, familiares y trabajadores del sector, los cuales dan cuenta de la severa crisis del hospital.

De esa crisis, Hocevar manifestó su preocupación, en virtud que durante años el Observatorio ha registrado la destrucción progresiva a la que fue sometido el principal centro de salud de los Andes, sin que se vean acciones ni buenas intenciones por parte del Estado para darle solución a la misma.

Otra exigencia del ODH-ULA para quienes les compete resolver lo que sucede en el Iahula es la inspección de todas sus áreas, a fin de que se apliquen los correctivos y determinar responsabilidades en las situaciones donde se vulnera la seguridad y salud en el trabajo, ya que eso no sólo afecta a los trabajadores, sino igualmente a los usuarios.

 La justicia debe responder

De los casos registrados y denunciados por el ODH-ULA referidos a la vulneración del derecho a la vida, la institución exigió al Fiscal Superior del Ministerio Público, José Rafael Bastos, informar el status de los mismos, pues transcurre el tiempo y no hay responsable por las muertes de niños y adultos en el principal centro de salud del estado Mérida.

Gobernantes locales también son responsables

Al gobernador de Mérida, Ramón Guevara el ODH-ULA solicitó la implementación de los mecanismos a que haya lugar a los fines de garantizar la seguridad en las instalaciones del Iahula y conociendo de la intervención de la Policía del estado Mérida, la exigencia fue elevada con especial énfasis al Ministro del Poder Popular de las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Néstor Reverol.

Entendiendo la emergencia humanitaria en salud de forma integral y preocupado por la contaminación que generan los desechos sólidos y la crisis en la recolección de los mismos, el ODH-ULA solicitó al alcalde del municipio Libertador (Mérida), Alcides Monsalve, implementar los mecanismos idóneos de recolección de desechos biológicos, tóxicos, orgánicos, entre otros, de las áreas del Iahula.

El informe del hospital de Mérida en el que se recopila la crisis de este centro durante el año 2018 se encuentra publicado en el portal del Observatorio de la ULA, www.uladdhh.org.ve. (Prensa ODH-ULA).2-3-2019