A media semana: El hambre la entelequias políticas

Alex Vallenilla

Por: Alex Vallenilla…

La crisis eléctrica que azota a todo occidente y al estado Zulia, revelan que el colapso general de la sociedad venezolana está prácticamente completado. El venezolano sigue hundido en la peor crisis económica, en medio de una entelequia política, en que el factor oficialista no está dispuesto a resolver ningún problema, sino que se mueve para evitar que una situación fuera de control termine tumbándolos del poder, en el lado opositor, un factor llamando a participar en elecciones sin tener maquinaria electoral capaz para enfrentar la del régimen que sabe como robarse los votos con las “máquinas mata-votos” y la otra entelequia, los del exilio, aupando aventuras, rebeliones y alzamientos, sin ni siquiera tener presente un activista en los principales sectores populares del país que siquiera reparta un volante con protesta, entre la población.

El colapso general está en los principales centros hospitalarios en el país, en que la desidia, los peores salarios de la historia de nuestros médicos, hacen imposible siquiera poner una inyección a alguien en un centro médico, sin excepción. El colapso general se expresa en la deserción escolar, liceos y escuelas son abandonados por estudiantes y profesores, las razones son la falta de transporte público, la imposibilidad de pagar pasajes todos los días, la falta de comida en la casa y en los comedores estudiantiles, además de los elevadísimos costos de los útiles y los uniformes escolares. El colapso general está en el desplome de los servicios públicos, en occidente la crisis eléctrica llegó para quedarse, no hay manera de que se restablezca el servicio normalmente ya que las plantas generadoras no tienen capacidad y ahora no tienen personal, pues la misma razón que ha hecho huir a los profesores, a los estudiantes, a los médicos, ocurre en las empresas básicas del país, en Pdvsa y en Corpoelec, el personal se está marchando.

El colapso general de la sociedad venezolana hace que de la administración pública en todos los niveles, donde no hay respuesta de ningún tipo, los trabajadores abandonen sus puestos de trabajo, muchos se han marchado del país sin ni siquiera renunciar, se van y listo a pesar de seguir cobrando en muchos casos las nóminas por la negligencia de la burocracia estatal. El colapso general ha hecho que se marche la población, que haya 80% de pobreza, la hiperinflación es el factor que arrasa a toda la economía, todos los presupuestos públicos.

Toda sociedad que colapsa termina despoblada, al menos así han sido las experiencias registradas. El despoblamiento y la falta de recursos de todo tipo para subsistir, permiten aflorar situaciones de enfrentamientos internos, guerras civiles, formación de clanes para proteger a sus comunidades en detrimento de otras, también surge el desmembramiento y división del país, en lo territorial y en lo político. En cuanto al desmembramiento, está ocurriendo con el Esequibo en la narices de las inoperantes y represivas fuerzas armadas, el cual terminará arrebatado a Venezuela, una vez los tribunales internacionales fallen a favor de Guyana para concretar la instalación de Exxon Mobil en los yacimientos petroleros encontrados en la zona en reclamación por parte de Venezuela. En cuanto a la división del país, existe ya de manera etérea, se puede comprobar el aislamiento de poblaciones que no tienen dinero efectivo, gasolina, ni víveres industrializados, se las han arreglado para sobrevivir como en principios del siglo pasado, son regiones en los que si llegan a aflorar liderazgos locales, en medio de toda la tragedia y para proteger los recursos que generan para el autoabastecimiento, podrían levantar las banderas de la autonomía, sin querer, los gobernadores chavistas promueven esto cuando prohíben que los productores de un estado puedan sacar sus rubros a otros, forjando un divisionismo peligroso.

Pero el colapso general de una sociedad no sólo tiene efectos en la población, al final termina arrastrando a la élite gobernante en todos sus factores, esta élite comienza a perder influencia, cuadros políticos, control sobre las fuerzas armadas, porque el hambre, la escasez y la crisis, hacen más peso que el control político. El derrumbe de Venezuela está ya casi en su totalidad, ya hay muchos escombros, la banda roja pretende seguir en el poder sobre las ruinas. 13/03/2018 .. / @alexvallenilla