A media semana: La debacle política y económica de 2017

Por: Alex Vallenilla…

La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces / Rousseau

Ahora la política venezolana marca claramente un nuevo sector, los anti-MUD. El país tiene al PSUV, que está también dividido, dos grandes grupos son los moderados y los radicales. Entre cada bando hay subdivisiones, los chavistas que se oponen a Maduro, una parte del sector militar y los grupos de izquierda, en el bando radical, las facciones de Cabello, la de Rodríguez, la de El Aissami, la de Jaua y sus subdivisiones, además están los cubanos, lidiando con cada sector. Todos “unidos” a Maduro por las circunstancias.

En el lado opositor, está la Mesa de la Unidad (MUD) que reúne partidos políticos, los más grandes, los radicales dentro de la MUD, la tendencia denominada “salidistas”, los anti-MUD, con su mayoría en el extranjero que se expresa sólo a través de la plataforma de Twitter. En términos generales, cuatro bandos, de los cuales, la MUD es el que aglutina la mayoría del respaldo popular. 

Cada grupo empuja por su lado. Dentro del oficialismo, conspiran contra Maduro los que aspiran ser sucesores, el sector radical, asustado por su destino, que tarde o temprano les alcanzará, se niega a ceder nada, ni elecciones, ni liberar preso políticos, ni eliminar controles en la economía, ni recuperar nada, es esa su oferta. En el lado opositor, la MUD, plantea y sigue trabajando en función de una salida pacífica, electoral y cívica, a la descomunal crisis económica y política que azota a toda Venezuela. Los anti-MUD, se proponen a derribar, por Twitter, al PSUV y a la MUD en su totalidad para plantear lo que algunos llaman una tercera vía.

Muy bien todo el asunto político, cada cual tiene derecho a querer hacer política a su mejor manera. El fondo es que hay un tema que en medio del tira y encoje en este “ahora todos contra todos” convertido en una anarquía, que muchos olvidan: la debacle económica que transita el país, que se impondrá sobre el asunto político, que obligará a acelerar decisiones, estrategias, definiciones, acuerdos, negociaciones, lo que esté en el ambiente.

Se trata de que al final de noviembre y es de este año, luego que el régimen anárquico de Maduro, pague los bonos de deuda, el déficit de divisas se ampliará, que junto con la llegada de nuevos billetes de más alta denominación, disparará aun más los precios, que ya son inalcanzables para al menos 80% de la población. El dólar pudiera rozar cifras entre 4.500 y 5.000 bolívares, a finales de diciembre. El asunto es más complicado aun, la falta de gasolina va a ampliarse, puesto que Citgo, ya no tiene manera de seguir enviando componentes para fabricar combustibles en el país, porque el oficialismo ya sobre endeudó esa compañía que venía auxiliando a Pdvsa.

Olvídense de bolsas CLAP, de comida a mejores precios, medicinas y hasta de gasolina barata. Los brotes de motines por hambre serán mucho más que los de junio y julio de este año, en enero y febrero de 2017, siendo la antesala del impago de deuda para abril siguiente, que terminaría de hundir a todo el país en una debacle mucho más grande que la actual, bancos, gobiernos locales, regionales, podrían ser arrasados financieramente por la quiebra general. No es una “profecía del desastre”. No, no hay recursos, divisas, y la producción petrolera actual no alcanza ni para comprar alimentos para los 30 millones de habitantes. Y para cerrar con broche de oro, Donald Trump, el nuevo presidente de EEUU, ha ordenado abrir el chorro de petróleo, lo que sin duda llevará al barril de crudo por debajo de 20 dólares en pocos meses, ya Irán, Irak y Arabia Saudita reaccionaron y al fulano acuerdo de Maduro y Del Pino, de reducir producción de crudo, le lanzaron una “trompetilla”, sólo Irán acaba de aumentar 230 mil barriles más de su producción.

El asunto político podría quedar enterrado. Sólo superará la prueba quien tenga la cabeza más fría de todos, en todas esas facciones. En el lado opositor, se tiene que entender que la división, servirá la mesa al oficialismo, que sin rubor no le importa permanecer en el poder, si puede hacerlo, ante el semejante caos descrito. La política, es el arma del sector opositor que busca la salida democrática, civil e institucional, pero necesita del activismo y la acción de calle para fortalecerla, mientras la calle, por sí sola no dará resultados, a menos que la misma sea de la más eficaz y madura conducción política, con fines de restaurar la democracia, el civismo y la institucionalidad.

Si se desatan los demonios, al final. La bota militar tendrá la pelota en su terreno. ¡Racionalidad!

DESATINO: El pasado viernes, a Mérida llegó Diosdado Cabello en pre-campaña electoral. A duras penas pudieron meter cuadra y media de personal público, docentes y personas llevadas en buses, el sistema Trolebus fue suspendido para uso del público y puesto a la orden de la concentración, el abuso generó críticas duras en la sociedad, la oferta electoral de Cabello, en medio de la grave crisis económica, es “no habrá referendo ni elecciones” ¿Con eso se come?.

ELECCIONES: El alcalde de Campo Elías, Omar Lares, ha declinado su pre candidatura para las próximas elecciones regionales en Mérida, aspiraba ser gobernador, ha comenzado un trabajo para construir su base, mientras tanto aspirará a un nuevo período en la alcaldía, apoyará a quien lidera las encuestas.

APAGONES: Sobre los nuevos apagones repentinos en Mérida, el personal de Corpoelec se atribuye las acciones, la razón es que se trata de una manera de protestar contra el abuso de la empresa de no respetar el contrato colectivo, las calamidades económicas que vive la empresa, obligarán a fuertes aumentos de tarifas en poco tiempo.

ELECTORAL: AD aceita su maquinaria para elecciones primarias, el partido blanco será el primero en impulsar este método para designar próximos candidatos a gobernadores y alcaldes, en todo el país, para las próximas elecciones, revitalizará su activismo femenino y juvenil. 15/11/2016

@alexvallenilla