A media semana: Trump gana la primera ronda

Por: Alex Vallenilla…

El presidente norteamericano Donald Trump le mete las cabras en el corral a los chinos y a los rusos. Está desarmando el mundo que dejó la anterior gestión y se dispone a configurar uno distinto, en el que Estados Unidos tendría la grandeza que según él, se merece esa nación. Fue a Corea del Norte a verse a los ojos directamente con el dictador Kim Il-Jong, una forma efectiva de ponerlo en cintura, si el coreano es “loco”, Trump de alguna manera le hizo saber que él puede llegar más lejos y tiene con qué hacerlo, no en vano dispone de la maquinaria de guerra más grande del planeta, con un presupuesto de 600 mil millones de dólares al año.

Estados Unidos ha estado pagando mucho, más bien sus contribuyentes, por la seguridad de Corea del Sur, entonces Trump, retira la flota, comienza a reducir gasto en defensa y luego plantea a los chinos una guerra comercial. Aplica aranceles a los productos de ese país, con la finalidad de promover el empleo en el suyo y obligar a los chinos a tener que negociar con él y es que en ese caso, el norteamericano tiene todas las de ganarle al presidente chino Xi Jinping, quien respondió a los aranceles devaluando más el yuan, la razón es una sola, el déficit comercial de Estados Unidos es negativo en grandes proporciones al medirse la balanza comercial con China. Trump no puede perder una guerra que nace con números en su contra, los que tienen que perder son los asiáticos, eso les obligará a negociar.

Acorralada China, va a Rusia. Antes Trump reclama a los europeos su posición ante la situación con Irán. Por ejemplo la petrolera Total, de Francia, decidió utilizar petróleo de Rusia para cubrir el que no puede extraer en Irán por el bloqueo, EEUU le ofreció parte de su excesiva producción, la primera ministra alemana, Ángela Merkel, viene negociando con Putin un segundo oleoducto/gasoducto, es esto lo que enfurece a la Casa Blanca, los contribuyentes norteamericanos son los que más dinero en defensa gastan para la seguridad de Europa, en la OTAN, Trump les exige que aumenten el gasto para mantener la organización, y dice “los europeos creen que los norteamericanos somos idiotas”, sólo tres países han respondido para hacerlo, entonces al contrario, negocian con Rusia y apoyan a Irán, esto motivó a que el norteamericano fuera y negociara directamente con Putin, quien es el que al parecer es el que lleva la batuta en Europa. En Helsinki, Trump cede en los asuntos que considera menos importantes, como las acusaciones de los demócratas por la supuesta injerencia de Rusia en las elecciones, sin embargo se lleva un acuerdo importantísimo, Putin se compromete a bombear más petróleo para que el barril no supere los 80 dólares y es que vienen las elecciones del Congreso, y para ganarlas, Trump necesita gasolina barata.

Todo lo anterior tiene mucho peso en la situación en Latinoamérica, con el foco en Venezuela. En este país se desarrolla una estrategia rusa junto con La Habana, han reactivado un escenario de la “Guerra Fría”. El avance de la petrolera Rosneft, con Igor Sechín al frente, depredando a Pdvsa es impresionante. Venezuela es la cabeza de playa para consolidarse y luego seguir al resto del continente. Una muestra de eso son los 100 centros informáticos que los rusos están financiando en Bolivia, además de entrenar al personal para la guerra mediática en redes sociales y promover la reelección de Evo Morales, quien lo haría ilegalmente, puesto que perdió el referendo en que se midió para esto.

Como bien es sabido, los timoratos gobiernos de Latinoamérica, específicamente el Grupo de Lima, aliados de Trump en la región, no aceptaron la intervención militar, que develó la AP recientemente como una de las soluciones de los “halcones”, en el caso venezolano. No tardará. El presidente norteamericano hizo una pausa, regresará a Latinoamérica a producir una sacudida, el desorden en Nicaragua, la caída de PPK en Perú, de Martinelli en Panamá, la guerra que tienen los gobernadores kirchneristas contra Macri en Argentina, la reciente huelga de camioneros en Brasil, son focos de desestabilización. Aterra que Sechín se dispone a reactivar la planta para fabricar fusiles Kalashnikov en Venezuela, todo financiado por Rosneft, se trata de unas 25 mil armas al año, puesto que la finalidad es desestabilizar todo el continente para presionar a Estados Unidos, con el caso de Ucrania y Crimea. En Venezuela Rosneft avanza sobre la Faja del Orinoco, y los norteamericanos sobre el Esequibo, Trump y Putin ya hablaron, veremos los resultados en poco tiempo, ya que Occidente necesita una región como América Latina, para refugiar capitales ante lo que se avecina en los mercados, luego de la subida de tasas de interés por la Reserva Federal, pero este es tema para otro artículo. / @alexvallenilla