Cierre de ventanas  

Por: Ramsés Uribe…

Cierre de la ventana luminosa de colores y risas. Es suficientemente sabido el cierre de medios de comunicación de todo tipo, excepto los canales gubernamentales, oficiales, acólitos de ideologías caducas y perversas.  Las denuncias de estos hechos irregulares se hicieron ante las instancias correspondientes sobretodo a nivel internacional. Especialmente ante organizaciones no gubernamentales y gremios periodísticos. De todos ellos uno de los más dolorosos en el alma del venezolano fue el cierre de Radio Caracas Televisión (RCTV). En el 2015 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), falló a favor del popular y antiguo canal caraqueño y sancionó al “Estado” venezolano. Así como actualmente organismos multilaterales y organizaciones sin fines de lucro han venido denunciando y ratificando la violación de derechos humanos en nuestro país. Esto comprueba que efectivamente, sí se cometió una injusticia contra este medio audiovisual y por lo tanto, contra la libertad de expresión. Hoy ya pasaron 14 años de esa fecha notable en todo el país sin que deje de ser recordada. Cuántas vidas trastocadas por ese fatídico día. No únicamente fueron afectados los trabajadores sino las almas de los televidentes que esperaban siempre que se encendiera esa luz de sano entretenimiento para toda la familia, la información periodística interesante, oportuna y veraz.

En el 2007 el gobierno cerró una de las ventanas más emblemáticas del país. Se acabó la carrera profesional de numerosos técnicos, empleados, artistas y ejecutivos que laboraban en esa estación televisiva, sin contar los otros trabajadores externos de empresas relacionadas con el clúster (red) de los medios de comunicación privados. Muchos de ellos se marcharon fuera del país donde han sido valorados y continuaron sus vidas y carreras audiovisuales, pero empezando desde cero.

No se clausura un medio importante, también ese instante hizo caer en cuenta la pérdida de una buena porción de la identidad nacional.  Se ha marchado el mundo de los sueños e ilusiones audiovisuales para dejar una estela de oscuridad en el horizonte cultural televisivo. Asunto que todavía continúa al día de hoy. ¿Cómo fue posible arrebatar una fantasía colectiva de un plumazo? ¿Qué perversas acciones comunistas-socialistas limitan el progreso de los pueblos? Esos falsos actores han acabado con muchas ventanas con sus puertas,  y el resto de la infraestructura incluidas. Como lo ocurrido en el canal televisivo de la Universidad de los Andes, ULA TV y la del techo de la edificación de la facultad de Arquitectura. Sólo son unos pocos ejemplos emblemáticos de tanta calamidad y deseo de controlarlo todo, de silenciar las voces disidentes, de callar la voz del pensamiento crítico.

 Cierre espiritual social. Mayor que el ostracismo social o político, es el cierre del alma colectiva. El engaño generalizado es su punto fuerte. Las fuerzas reactivas socialistas no podrán quebrar la esperanza de cambio pacífico y la búsqueda de libertad de la gente. Forzar al pueblo es mala idea y acción inútil. Basta echar un vistazo a los recientes y abruptos acontecimientos movidos de la pobre y sufrida población de Cuba. Hay quienes pretenden apagar  y cerrar a países democráticos pobres, ignorantes e inocentes que creen en promesas políticas torcidas, aunque de cuando en cuando intentan contaminar a los países desarrollados.

El cierre espiritual de las masas lo inician perversos lobos feroces disfrazados, con piel suave de ovejas. Pueden ser políticos u otras figuras públicas. Planifican la jugada maestra del ajedrez político. Así vencieron en nuestra amada Venezuela y en otras naciones desprevenidas. Introdujeron el caballo rojo de Troya en el silencio nocturno, entre gallos y a medianoche. Metieron gato por liebre; con el perdón de los animales. Le calentaron el oído y el bolsillo a débiles mentales que accedieron a vender su alma y su país por unas monedas. Lamentablemente tuvieron éxito, aunque no por mucho tiempo.

En ese contexto sociopolítico el alma vulgar es presa fácil. Entiéndase, vulgar en el sentido orteguiano, la persona inculta e iletrada no sólo o no tanto de estudios escolares formales, sino de falta de humanidad, de espiritualidad, de ciudadanía cotidiana. Hay individuos sin estudios sistemáticos, autodidactas, pero son excelentes seres humanos del universo.   

 Cierre vs apertura. Anhelamos con toda el alma la apertura de la ventana de la esperanza. El deseo secreto y público del venezolano y de toda persona sensata y consciente del mundo occidental es la libertad en democracia u otro sistema político. La propuesta o corolario es muy franco y simple, no por ello menos importante: Hay que abrir todas las ventanas del marco dorado del bien. Hay que cerrar las ventanas de marco chueco. Cerrar la corrupción, la impericia, la indolencia, injusticia, la baja autoestima, la iniquidad, la indiferencia, la deshumanización, la ignorancia, la miseria material y mental. Clausurar para siempre la maldad y el odio. Es decir, hay que abrir de par en par las ventanas del amor fraterno a nuestros semejantes sin distinción alguna. Irradiar esa familiaridad universal para todos. Así se expande la ventana mágica, como decía aquella sección de revista infantil Tricolor que también pasaban por la tele (recuerdos de la niñez). Abrir la ventana de la democracia con justicia es una necesidad colectiva que requiere el esfuerzo de todos. Esa es la propia ventana abierta: la que permite entrar a Dios con todas sus infinitas manifestaciones.

Correo: ramaseum@yahoo.com

20-07-2021