martes, junio 18, 2024

comunicArte: Feliz aniversario amigos de la OSEM..

Por:Christophe Talmont…

El ritual de las celebraciones de aniversario puede ser vivido con cierta lasitud, o al contrario, ser la oportunidad de contemplar una eterna evolución, sin olvidar sus orígenes. Vivir con alegría y pasión el efímero presente, con el recuerdo de un pasado rico de promesas, y con la euforia de un futuro a construir, es la riqueza que nos ofrece este tipo de evento anual. Nada es fijo en la vida, todo se metamorfosea a través de un movimiento constante, a la imagen de la naturaleza, en cambios perpetuos.

La Orquesta Sinfónica del Estado Mérida, desde su nacimiento, conoce una evolución permanente que se traduce en un crecimiento indudable y constante. La presencia, por primera vez en su historia, de un director musical que viene de otro continente, es la ocasión de descubrir otras facetas musicales, otros sabores, de impulsar otra visión del trabajo, sabiendo que al final, somos solamente artesanos, servidores de un arte único en el mundo cultural, que requiere una tremenda exigencia personal.

Estoy muy feliz de dirigir, por segunda vez, el Concierto Aniversario de la OSEM, que tendrá lugar el viernes 26 de junio en el Aula Magna a las 7 p.m. En este marco del 24 aniversario, quisiera agradecer a todos aquellos que nos apoyan durante las dos temporadas del año, y especialmente a los Laboratorios Valmorca, que cumplen 56 años. Les estoy muy agradecido por su presencia permanente que nos ofrece la posibilidad de desarrollar una actividad amplia y proyectos ambiciosos.
Gracias a ellos, para este concierto especial, pudimos invitar a uno de los mejores pianistas del país, Arnaldo Pizzolante, con el cual tocaremos una obra magistral, el 2° Concierto para Piano y Orquesta en si b Mayor, Op.83 de Johannes Brahms, abriendo así el gran ciclo Brahms del que les hablé en mi última crónica. Con sus proporciones, el brillo de su escritura pianística y sinfónica, la altura y la potencia de su inspiración, dicha obra suena como uno de los conciertos más grandiosos y majestuosos del repertorio.

Para enmarcar este tesoro musical, escogí un repertorio sinfónico festivo, lleno de energía y fiebre musical. En primer lugar, interpretaremos la Obertura Carnaval, Op.92 de Antonin Dvorák, un contemporáneo checo de Brahms. Con su fuego típico de Europa Central, la obra narra las etapas de la vida y sus pasiones, a través diferentes caracteres, como por ejemplo en el movimiento central, concentrado en una página paisajista de reposo, de meditación, justo antes de percibir acentos lejanos de fiesta…

Antes de apagar las velas, les propongo oír cuatro danzas húngaras de Johannes Brahms, las N° 1, 5, 7 y 10. Escritas originalmente para piano a cuatro manos, son páginas apreciadas por todas las orquestas del mundo, lo que le ha asegurado el reconocimiento mundial a Brahms. No obstante, estas perlitas musicales nos recuerdan que la danza es la base de una gran parte de la música clásica, es decir, que el lenguaje erudito es indisociable del elemento popular, tradicional…

Hasta pronto para disfrutar con gula ese aniversario musical…

Christophe Talmont
Director Musical de la Orquesta Sinfónica del Estado Mérida

https://youtu.be/QpoRB6Wddgo

https://youtu.be/TJnpsuv3E7s

https://youtu.be/IruP8lsgalA