El Big Ben Deportivo: ♫♪…Por tu mala maña…♪♫

Por: Andrés E. Mora M…

En este mes de mayo que – “¡Al fin!”, exclama persignándose quien escribe esta columna – mañana culmina, la «Peste», moviéndose sigilosamente en la penumbra de la oscurana que arropa buena parte del territorio nacional, concretó su deseo de ver al país caer por el abismo de las carencias básicas vividas en el pasado, haciéndolo retroceder, inclusive, hasta los albores del siglo 20 en algunos aspectos. Veamos.

Sustituyó por una flota de súper-cisternas chinos lo que fue, hasta los inicios del presente milenio, el exitoso sistema de acueductos venezolanos. Este «salto atrás» en la distribución del vital líquido conlleva un riesgo enorme en la actual emergencia sanitaria, debido a los tumultos que se suscitan con cada visita de estos camiones a las zonas más densamente pobladas y de menos recursos, en donde la rebatiña por un tobo de agua es inhumana y cruel.

Logró lo impensable, convertir a Venezuela de exportador de petróleo a importador de gasolina. El Complejo Refinador que, hasta 2011, fue el más grande del mundo, el de Paraguaná, con capacidad instalada para transformar un millón de barriles diarios de crudo venezolano en 66 millones de litros de gasolina, aceites y demás derivados, no produce gasolina ni para llenar el tanque de una moto. Ahora la traen de Irán. Solo falta por ver como reestructurarán el jugoso «emprendimiento» de los uniformados, con la supuesta oficialización del precio del combustible ¡21 meses después! de haber quitado aquellos cinco ceros.

Obligó a la población a suplantar el gas por leña. De tal manera que los 197,1 billones de pies cúbicos de gas natural que se tienen como reservas probadas, octavas del planeta, los están ahorrando para ver si el país asciende al séptimo lugar del ranking.

E hizo que alrededor de 2 millones de familias desempolvaran las vetustas antenas aéreas y de bigotes al forzar la huida de DirecTV.  

Sin embargo, «hasta al mejor cazador se le escapa la liebre». De modo que luego de salir airosa en su objetivo de aniquilar las áreas mencionadas, la «Peste» sufrió una glamorosa derrota. Su ardid de querer hacer ver ante la opinión pública que la Venezuela de la «plaga usurpadora» era la nación latinoamericana con la mayor cantidad de pruebas de PCR realizadas, fue desenmascarado.

El informe más reciente de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA), conocido el sábado pasado, reveló que de las 697.691 pruebas declaradas por nuestra nación – con las que Delcy Eloína se jactaba diciendo que se traducían en 23.256 por millón de habitante – apenas 16.577, alrededor del 2,3%, son PCR, lo que implica que el 97,7% “corresponden a test rápidos de sensibilidad limitada”. Asimismo, indicó que, si bien es cierto que el INH aumentó su capacidad de análisis a 600 pruebas de PCR diarias, en informes previos se ubicaba en 100, dista mucho aún del promedio de las naciones latinoamericanas. En Colombia, por ejemplo, se realizan más de 2.000 por día.

Develada esa nueva fanfarroneada de la «Peste», se hace evidente que, por su falta de credibilidad y transparencia, la que «genera alarma» en la población es ella misma y no, como dijo el Del mazo dando, la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales (ACFIMAN), a la cual hasta amenazó.

Ahora nadie puede abrigar dudas que la institución que reúne lo más granado de las Ciencias en el país, estuvo acertada en su informe del 8 de mayo en el que “estima un subregistro que en el mejor de los casos podría ser de 63% y en el peor de 95% de los casos sintomáticos hasta el 23 de abril”. De ahí, que la ACFIMAN bien pudiera dedicarle a la mitómana «Peste» este par de estrofas, en versión libre y adaptada a estos tiempos de coronavirus, de las dos iniciales de Te están buscando, pieza del icónico cantautor panameño Rubén Blades:      

♫ Cuida’o en el barrio

Cuida’o en la acera

Cuida’o en la calle

Covid donde quiera

Que tú andas mintiendo

Por tu mala maña, de siempre engañar

Por tu mala maña, de siempre engañar ♪

♪ Y se te dijo usurpador

Te iba a salir caro

Todo el mundo ya sabe tu historia

Todo el barrio sabe la verdad

Que de las 690 mil test declarados

De PCR es el 2% nada más ♫

No obstante, estamos claro que hay «bluf» de «bluf». De hecho, la revelación del «blofeo» de la hermana de «Jorgito» coincidió con otro intento de simulación, en Alemania, específicamente, que fue inocuo e ingenuo, resultando fallido en su objetivo, pero lucrativo en su concepto. Ese sábado, 27ma jornada de la Bundesliga, segunda fecha jugada con las regulaciones pandémicas, el Bayer Leverkusen visitó al Borussia Möchengladbach. Para ese encuentro, el club donde brilló el gran capitán vinotinto, Juan Arango, recibió a puerta cerrada a su rival, pero con unas 20.000 plazas ocupadas por efigies de cartón teniendo las imágenes impresas de los hinchas que suelen ocuparlas – una vez pagado 19 euros, alrededor del salario de 3 profesores titulares de universidades autónomas – para dar la impresión de que el anfitrión contaba con el apoyo desde las gradas del jugador número 12. Empero, fingir la presencia de veinte mil personas enmudecidas en nada intimidó al visitante, que goleó 1-3.

Ahora bien, aunque el «bluf» no ayudó al Gladbach a sacar provecho de la localía, sí socorrió a la «Peste». La «coba» descubierta a Delcy Eloína ya había cumplido su finalidad, tener confinada a la población durante el colapso de servicios inducido por la «Peste» misma. Hoy, por eso, son 76 días de cuarentena perdidos en la lucha contra la Covid-19, 76 días con el sector productivo estrangulado, 76 días de agonía de la población. La irresponsable política «pestosa» del «como vaya viniendo, vamos viendo» puede conducirnos a aquello de «que Dios nos agarre confesado».                

  Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo        

     aemora@gmail.com, @amoramarquez