El Big Ben Deportivo: Camarrada Nicolaiv ¿Cuál es tu guabineo?

Por: Andrés E. Mora M…

“Eso es lo que hay compatriota vicepresidenta. Aquel hombre está furioso”, le comenta el individuo a quien es su mano derecha en el gobierno que usurpa – bueno, mano zurda, porque hasta en eso dice ser de izquierda – y que cuya cara se ha ido transformando a medida que avanza en la lectura del papel que le dio apenas hace un par de segundos.

“¡Uf! Ciertamente compatriota presidente. Eso de increparlo de manera directa y con tan pocas palabras – ʽCamarrada Nicolaiv ¿Cuál es tu guabineo?ʽ – no deja lugar a dudas que el camarada Putin «está más caliente que plancha e` chino», y que ni se entere que estoy mencionando a los chinos en todo esto, porque con ellos debe estar disgustadísimo también luego que China se negara a suministrar piezas de aviones a las aerolíneas rusas. Pero bueno, eso no es asunto nuestro”, dice la dama.

“Los chismes vuelan, compatriota vicepresidenta. Apenas los «gringos» confirmaron su visita, el camarada Putin trató de comunicarse conmigo. Pero me «hice el Willie Mays». Apagué los celulares y «saque fuera de órbita» los teléfonos satelitales para «escurrir el bulto» por un tiempo. Peeero, el sábado pasado, 5 de febrero, en la noche, sucedió lo inevitable, me llegó este mensaje: ʽCamarrada Nicolaiv, buenas fuentes me inforrmarron de tu reunión con los grringos ¿De qué carrizo hablarron? Esperro tu prronta respuesta. Chaovʽ.

“¿Y qué le contestó, compatriota presidente?”, de inmediato pregunta llena de curiosidad la hermana de «Jorgito»

“No le contesté”, responde él.

“¿Y entonces?”, pregunta ansiosa ella.

“Recibí este otro mensaje el lunes 7M por la mañana: ʽCamarrada Nicolaiv, no me vengas con el cuento de que la iguanov que se come los cables de alta tensión en tu país, se comiov el otro mensaje que te enviév, o que la onda electromagnética lo destruyov. No juegues quiquirrigüiqui conmigo. Sabes que no estoy de humorr en estos días. Zelensky me tiene la piedrra afuerra. Chaovʽ.

“No se puede negar que el hombre está bien informado. De manera sutil hizo referencia del tercer aniversario del mega-apagón y del cuento que inventó «Jorgito», que por cierto nadie se lo comió. Y se lo dije: «Jorgito no eches ese cuento, que nadie te lo va a creer». Pero mi hermanito es «más terco que una mula» y no me hizo caso. Bueno, al menos algunos pocos de nuestros radicales se lo creyeron. Los que se creen todo lo que decimos”, señala la interlocutora.

“No es de extrañar que Putin esté enterado de cualquier cosa. Por algo fue director de la FSB, la agencia de espionaje rusa que sustituyó a la soviética KGB, de la cual fue espía apenas se graduó de abogado”, indica él.

“¿Y cuál fue su respuesta a la intimidante nota enviada por el camarada Putin, compatriota presidente?”, pregunta la fémina.

“Decidí contestarle ese mismo día en la noche, pero luego de confirmar el encuentro sostenido con la delegación del gobierno «gringo» en la reunión de alto nivel que sostuvimos en Miraflores ¿Te acuerdas? Pero no me dio tiempo. Apenas dije: “Allí estaban las banderas de Estados Unidos y Venezuela, y se veían bonitas las dos banderas, unidas como deben estar la bandera de Estados Unidos y de Venezuela”, me  llegó al satelital la nota que ya conoces: ʽCamarrada Nicolaiv ¿Cuál es tu guabineo?ʽ. De inmediato te vi y pensé: “Voy a enviar a la compatriota vicepresidente a Turquía para que se reúna con el canciller Ruso, Lavrov, el jueves 10M”, expresa Nicolaiv.

“¿Este jueves? Pasado mañana ¡No puede ser! Quería quedarme ese día en mi despacho disfrutando de los juegos que transmitiera ESPN de la 1era ronda del Indean Wells, el primer torneo Master 1000 de la temporada, tanto de la ATP como de la WTA”, dice con un dejo de frustración en su voz, quien es una asidua practicante del tenis de mesa, deporte que juega desde muy temprana edad. De ahí su identificación con el tenis de campo, también.

“¿Y qué le digo a Serguéi Lavrov?”, pregunta ella

“Llegado el momento, estoy seguro que sabrás qué decirle”, contesta él.

El jueves en la noche, Nicolaiv recibe la esperada llamada de su compatriota vicepresidenta:

“Compatriota presidente, en la reunión le expliqué al canciller ruso que el encuentro con la delegación «gringa» giró alrededor de una petición que le hiciese el gobierno bolivariano para atenuar las sanciones a las que han sido sometidos los filántropos oligarcas rusos. En tal sentido, se le habría solicitado sus buenos oficios para que intercediera, fundamentalmente, por ante el primer ministro británico, Boris Johnson, a sabiendas que al menos ocho de estos cándidos billonarios tienen bienes e inversiones en Inglaterra. Se le informó del especial énfasis que se le habría puesto al caso de Roman Abramovich, flamante dueño del club de futbol Chelsea, vigente campeón de la Champions, equipo del cual usted sería fiel seguidor desde que el jerarca ruso lo adquiriera por una cantidad cercana a los 100 millones de euros en 2003. El canciller Levrov habría quedado muy conforme y me informó que se lo haría saber al camarada Putin”, informa muy satisfecha la compatriota vicepresidenta.

“¡Excelente! Yo sabía que lo conseguirías. ¡La alumna superó al maestro!, se lo informaré a «Jorgito» para que se sienta orgulloso», dice Nicolaiv, soltando una carcajada.    

“Sin embargo, el Gobierno británico anunciaría poco después de mi conversación con Levrov  que congelaba  los activos de Abramovich por la estrecha relación que ha mantenido con Putin durante décadas”, suelta ella interrumpiendo la risotada de él. “A los pocos minutos Putin me escribió: ʽDígale al camarrada Nicolaiv que no me venga «a corrtarr con ese cuchillo de carrtón». Nadie me engaña ¡Sabrrá de mí!ʽ”.

De repente se despierta exaltado, transpirando y con la respiración acelerada nuestro buen amigo, el profesor jubilado de la ULA, Ingenuo Sinduda. Todo había sido una ¿Pesadilla? Eso lo juzgan ustedes amigos lectores.

aemora@gmail.com, @amoramarquez

12-03-2022