El Big Ben Deportivo: “Cosas veredes”, amigo lector

Por Andrés E. Mora M…

La Venezuela del nuevo milenio. La actual. La del Socialismo del Siglo XXI. Es un país de contrastes o, más bien, de incongruencias de un gobierno nefasto. Esa nación que, desde los tiempos del «padre de la pesadilla roja-rojita», ha tratado de vender el régimen como la “Venezuela potencia”, es la misma en la que el Observatorio Venezolano de Servicios Públicos (OVSP) documentó en 2023, entre enero y septiembre, un incremento sustancial de denuncias por la interrupción de los servicios públicos: 48% en el servicio eléctrico, 22,3% en el servicio de agua, 17,3% en el de Internet, 6,7% en el del aseo urbano y 5,2 % en el de gas.

Incoherencias o contradicciones que el régimen comete en cualquier área y de manera recurrente. Así pues, por un lado tenemos que “El Ministerio de Ecosocialismo (Minec) informó que están afinando los últimos detalles de una operación con la que esperan retrasar el derretimiento del último glaciar en Venezuela, ubicado en el estado Mérida” – reseñaron los medios venezolanos, al menos los digitales, aunque suponemos que los pocos que quedan en físico también, ya que una abrumadora mayoría de ellos, si no todos, son parte del entramado de la aberrante “hegemonía comunicacional” que, «contra viento y marea», desde sus inicios y trajeado con «disfraz de corderito», el régimen ha impuesto – mientras que, por el otro lado, el Minec se ha «hecho la vista gorda» con la explotación de “El Arco Minero del Orinoco”, cuyo caos y anarquía va de la mano con la insaciable deforestación y que, además, ha derivado en una una nueva tragedia, el derrumbe de la mina ilegal “Bulla loca”. De la cual hablaremos en una próxima oportunidad.

Disparates o desatinos que se han observado también en el mundo deportivo. Pero vayamos por parte.

En cuanto a la serranía merideña, “el plan consiste en desplegar mantos geotextiles en los alrededores del glaciar del Pico Humboldt, a 4.942 metros sobre el nivel del mar, específicamente en las zonas donde se presenta un debilitamiento de la capa de hielo, que es la que sufre actualmente un nivel de derretimiento superior”, informó la periodista Fiorella Tagliafico en el diario.com el jueves 22-F.

Desconocemos si el ministerio cuenta – ¡Mano, tengo fe que así sea! – con el asesoramiento de algún experto como el Dr. Luis Daniel LLambí – ecólogo de la ULA, investigador del Instituto de Ciencias Ambientales y Ecológicas (ICAE) de la ULA y explorador de National Geographic que, además, es biólogo egresado de la USB, con una especialización en Economía Ambiental, y PhD en Ecología por la Universidad de York (Inglaterra) – quien es una reconocida autoridad en lo referente a los efectos del cambio climático en la región andina y el retroceso glaciar.

De cualquier manera, habiendo o no buscado asesoramiento, el Minec emitió un comunicado el 20-F, hace apenas cuatro días, siendo parte de él reseñado por la nota periodística: “Durante el sobrevuelo (refiriéndose a la actividad realizada por el helicóptero destinado para esa tarea) se evaluó la dimensión del glaciar y, tal como se anunció desde el mes de diciembre de 2023, sufre un retroceso, es decir, atraviesa un proceso de derretimiento”.

“Hemos llegado a superar los 30 grados centígrados de temperatura en la meseta de la ciudad de Mérida. Esas son temperaturas que jamás se habían registrado y están afectando fuertemente toda la Sierra Nevada. Ese recalentamiento está generando una presión superior sobre el glaciar”, señaló el comandante de la zona militar de Mérida, Rubén Belzares, en la nota del ministerio a la que se refirió Tagliafico.

Sin embargo, el Minec no se ha pronunciado – ni lo hará – sobre el ecocidio que, promovido por el ejecutivo nacional, a diario se ha venido cometiendo en el Arco Minero del Orinoco desde el 2016 y que es muy probable que juegue un papel importante en el recalentamiento indicado arriba.

De acuerdo a los registros de organismos como SOS Orinoco y Clima 21, la deforestación, para el año 2022, había arrasado con 2,2 millones de hectáreas en bosques. Situación aterradora que, irremediablemente, ha aumentado desde entonces.

No obstante, para Josué Lorca, el ministro de Ecosocialismo, “en los últimos 20 años Venezuela ha frenado la deforestación en 47%”, aseguró en un programa de VTV. Declaración que esta en sintonía con aquello de que “el capitalismo es el único culpable de la crisis ambiental, la Amazonía es un territorio vulnerable afectado por sus intereses financieros y Venezuela es un país víctima y no promotor de la deforestación”, argumentos expresados por el usurpador y su séquito en la COP27 – 27ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático llevada a cabo del 6 al 18 de noviembre de 2022 en Sharm el-Sheij, Egipto -, premisas que nadie les cree, como nadie les cree eso de que el régimen respeta los derechos humanos, el debido proceso y que no tenga presos políticos.

Con respecto al deporte, las insensateces de los personeros del régimen no han faltado ni se quedan atrás. Veamos.

Mientras que la atleta Yoveinny Mota – connotada vallista de 23 años que participó en el Campeonato Mundial de Atletismo Indoor de 2022 y terminó quinta – se vio en la necesidad de denunciar por medio de sus redes sociales la falta de apoyo del Ministerio de Deportes en agosto del año pasado, el historiador Javier González, @javiergon56, nos recordaba en un hilo posteado en X el jueves, el cual reproducimos a continuación, que un 22-F como ese, pero de 2016, “el aragüeño Adrián Solano, de 22 años, participó en el Campeonato Mundial de Esquí Nórdico, sin ni siquiera haber visto nunca la nieve. El venezolano se volvió noticia, al ser considerado el peor esquiador del mundo. En la primera manga, cuyo recorrido no completó, Solano se cayó 30 veces; en la segunda, otras cinco. Ocupó el puesto 156 entre 156 participantes”…

… “Cosas veredes”, amigo lector.    

Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo      

      aemora@gmail.com, @amoramarquez

      24-02-2024