El Big Ben Deportivo: De Cabo Verde a EE.UU. por tus Saab-eres y haberes….   

Por Andrés E. Mora M…

El régimen usurpador ha recurrido en las últimas semanas, desde el 5 de junio para ser exactos, a lo que ellos consideran es su «novedosa» estrategia sanitaria del 7×7 para hacerle frente al coronavirus. Sin embargo, la nueva táctica – cómo es de esperarse por provenir de quien proviene – carece del más mínimo y elemental asidero médico, científico, técnico y/o estadístico que la respalde. Es, simple y llanamente, un canto a la improvisación, como antes lo fue el 5×10, plan que, de hecho, sólo duró cinco días.

El 7×7 viene siendo, entonces, la interpretación de «quítate tú pa’ ponerme yo quítate tú» – el pegajoso estribillo de la popular pieza musical compuesta por los «salseros» Johnny Pacheco y Roberto Valentín, intitulada Quítate tú – que la neo-dictadura, tal vez siguiendo los consejos de algún curandero de confianza, aspira le sea «dedicada» como «serenata» a la covid-19 por la ciudadanía cada siete días con el compromiso de que, en los siguientes siete, sea la covid-19 quien «serenatee» a la población. Como el usurpador cree tener el «don» de hablar con pajaritos, inclusive con una que otra vaca, quizás esté convencido de haber llegado a ese acuerdo con el coronavirus el cual, dicho sea de paso, es originario de uno de los pocos países que aún le queda como «aliados» en el mundo.

Hablando se entiende la gente, probablemente le habrá dicho el susodicho a su entorno más cercano – omitiendo cínicamente los fracasados diálogos con la oposición, fiascos de los que él y su «grupito siniestro» son los únicos responsables – cuando les informó de sus «negociaciones» con la covid-19.

De tal manera que como producto de tales «conversaciones», en algo más de veinticuatro horas o, en otras palabras, mañana domingo 28 de junio a las doce de la noche, finalizará la semana que el régimen le dio de «recreo» al «virus chino». Una semana con «salvoconducto», pues, para – ¡sin utilizar gasolina!, punto que es muy importante en la coyuntura actual – el indeseado visitante recorriera Venezuela. Medida ésta que le serviría tanto de entretenimiento, como para «estirar las piernas», bueno, para «extender sus antenas». Entretanto, tal medida implica para los que convivimos en esta tierra permanecer confinados hasta el lunes en las usuales celdas de aislamiento, nuestras casas. De cualquier manera, esa parte del trato no conlleva mayor sacrificio para los que aun permanecemos en el territorio nacional porque desde hace años tenemos al país por cárcel, tal cual como ahora lo tiene al «nacido no se sabe en donde» y su entorno, aunque por razones muy distintas, las de nosotros son ellos y las de ellos son su «malandraje genocida».

No obstante, nos preocupa sobremanera que la covid-19 no regrese a su «autoconfinamiento» para cumplir con lo pactado. Esperemos que no haya interpretado lo conversado con el usurpador como una «guachafita» que use como excusa para convertir a Venezuela en su «zona de paz» con la intención de celebrar a diario una «mega-coronaparty», como la realizada por alias el «Coqui» el pasado fin de semana en la Cota 905 de Caracas, con el grave riesgo de contagio que eso conllevaría para toda la población.

Creemos que el 7×7 nace de la experiencia acumulada por la «peste», en sus más de 21 años de lamentable existencia, de mantener «encaletadas» y resguardadas algunas «plagas» peligrosas. Recordemos que apenas iniciaba el nacido en Sabaneta su tóxico andar por el país como presidente, cuando mantuvo escondido – aunque no por mucho tiempo, a pesar de las mentiras encubridoras de Pedro Carreño – a la «plaga Montesinos». A partir de entonces, son innumerables las «plagas» de este tipo, o similares, que el Socialismo del siglo XXI ha mantenido ocultas y protegidas. Sobresale en la actualidad el Arco Minero del Orinoco, lugar donde convergen «plagas» de las más variadas especies y nacionalidades. Sin embargo, la «peste» se equivoca al no aceptar que la covid-19 sea una «plaga» totalmente diferente a todas las otras con las que ha negociado. Y eso nos pone en riesgo a todos.   

Siguiendo con la mala racha de la «peste», la fama de imbatibilidad que le ha acompañado por siempre pasa por su peor momento. El 12 de junio, con la detención de Álex Saab en Cabo Verde, recibiría un «upper» neto al mentón del que sólo lo salvaría del KO fulminante su bien conocida «caradura». Thomas Hearns – aquel magnífico boxeador estadounidense, campeón mundial en seis divisiones, aunque castigado por la naturaleza al dotarlo de una «mandíbula de cristal» – tendría que haber sentido una enorme envidia de haber visto que alguien, o «algo», fuese capaz de asimilar tan inmisericorde golpe y no «besar» la lona.

Pero la contundencia del impacto dejó sus secuelas. De ahí que la «peste» haya recurrido a su veteranía para tratar de «capear el temporal». El ardid de que Saab es «ciudadano venezolano», o aquello de que es «agente del gobierno bolivariano» y, por lo tanto, disfruta de «inmunidad diplomática», nos trajo a la memoria las «mañas» de Luis «Lumumba» Estaba. El recordado pugilista criollo cuando transitaba por trámites complicados sobre el ring apelaba al agarrón, a un codazo por allá, una zancadilla por acá, o un cabezazo «no intencional». En fin, sacaba a relucir toda la «socarronería» como «viejo zorro» que era, para salir del mal momento en el cuadrilátero. No en balde, se convertiría – ¡a los 37 años! – en el segundo Campeón Mundial mini-mosca en la historia del CMB.            

Sin embargo, la «peste» no ha dejado de acusar castigo. El «gancho al hígado» que significó negarle el habeas corpus a Saab, le hizo «doblar las piernas». Pareciese que Álex, por sus «Saab-eres» y haberes mal habidos, está por abordar un vuelo sin retorno al territorio del «Tío Sam». Mientras, la «peste» tambaleándose se agarra de las cuerdas para permanecer de pie……   

Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo       

aemora@gmail.com, @amoramarquez