Por: Andrés E. Mora M…..
«En un país bien gobernado debe inspirar vergüenza la pobreza. En un país mal gobernado debe inspirar vergüenza la riqueza”.
(Confucio, reconocido pensador chino)
Nos sentimos profundamente orgullosos de la delegación de 59 atletas que representó de manera tan digna a nuestro país en los recientemente finalizados Juegos Olímpicos de la Juventud Nanjing 2014. Nuestros jóvenes talentos mejoraron con creces la participación criolla en la primera edición de estos juegos – Singapur 2010 – al alcanzar el puesto 50 con una cosecha de 8 medallas, 6 de ellas de plata – dos del triple medallista Carlos Claverie en 50 m y 200 m pecho, Robeilys Peinado en salto con garrocha, la Vinotinto sub-15 femenina, Anthony Montero en los 63 Kg de la lucha libre y la dupla de voleibol de playa integrada por Rolando Hernández y José Gregorio Gómez – y las 2 restantes de bronce, Carlos Claverie en 100 m pecho y la judoca Elvismar Rodríguez en la división de -78 Kg. A parte hay que mencionar la medalla de oro de María Simancas en el relevo mixto de 8×100 – modalidad constituida por equipos de cuatro representantes por sexo y de nacionalidades distintas – la cual no es cuantificada en el medallero oficial por ser una modalidad de exhibición con el propósito de incentivar la fraternidad entre los países. Además se obtuvieron 7 diplomas olímpicos por intermedio de los pesistas Yorlis Zabala (4ta en los 53 Kg) y Wilson Magallanes (5to en los 69 Kg), el velocista Josneiber Ramírez (7mo en 100 m planos), el baloncesto masculino 3X3 (6to lugar), los luchadores Adrianny Castillo (4ta en 46 Kg) y Eliézer Aular (8vo en 54 Kg) y el octavo lugar en golf, modalidad equipo mixto, de la pareja integrada por María Merchán y Jorge García.
No obstante, el desempeño de estos talentosos noveles atletas de alto rendimiento es aun más digno de resaltar – de hecho hasta ribetes de heroicidad estarían bien ganados – cuando damos un vistazo del estado de postración en que se encuentra el país que ellos representan, el país con rimbombante publicidad, la surrealista Venezuela del “socialismo del siglo XXI”. A continuación veamos sólo algunos “pequeños detalles”.
Venezuela es la patria en donde el otrora hombre fuerte del gabinete – progenitor del fracasado modelo económico actual – denunció, al ser cesanteado, la grotesca corrupción imperante – ya antes, siendo ministro, le informó al país de la desaparición de $ 20.000 millones por empresas de maletín – y la bancada oficialista en la AN, con su caradurismo usual, niega que la misma sea siquiera debatida, mucho menos investigada.
Venezuela es la patria donde el fondo creado en “revolución” – FONDEN – ha aportado unos $ 100. 000 millones para proyectos industriales de los cuales ninguno ha sido concluido aun y en donde tampoco se conoce de algún responsable.
Venezuela es la patria en donde se invirtieron 6 mil millones de bolívares fuertes en el ciclo olímpico pasado – según declaró a ANTV el 30/08/2012 Héctor Rodríguez, para entonces ministro del deporte – y sin embargo Colombia, habiendo invertido una fracción de eso, nos superó ampliamente. Situación esta, que por cierto, tiende a repetirse si se toma en consideración que la hermana república ya nos venció en las dos primeras etapas del ciclo actual – XVII Juegos Bolivarianos Trujillo 2013 y X Juegos Sudamericanos Santiago 2014 – destacándose la pérdida de supremacía en los primeros, ya que desde los IV Juegos Bolivarianos Barranquilla 1961 la patria de Bolívar fue el dueño indiscutido del sitial de honor.
Venezuela es la patria en donde en el último trimestre del 2013 saltó a la luz pública el aberrante flagelo del CADIVISMO qué, de manera inclemente, azotó al deporte nacional pero qué, a estas alturas del 2014, no se conocen funcionarios responsables de semejante bochorno. Es la nación en donde además ocurrió, en al menos dos oportunidades durante octubre de 2013, el insólito hecho que delegaciones criollas no pudieran viajar a sus compromisos deportivos internacionales por falta de boletos aéreos. Nos referimos a la selección juvenil de atletismo que no pudo participar en la 40 edición del suramericano en Argentina y de la selección de voleibol femenino que tenía pautada disputar el Premundial en tierras gauchas.
Venezuela es la patria en donde su gobierno, a pesar de disfrutar la mayor bonanza petrolera de la historia de muestra nación, tiene deudas mil millonarias con innumerables sectores. El de servicios es uno de ellos en donde destaca la morosidad tanto con las aerolíneas internacionales – cuyo monto asciende aproximadamente a $ 4.100 millones, motivo por el cual las líneas que aún permanecen en el país disminuyeron drásticamente el número de asientos para viajes al exterior – como con las clínicas privadas a las que les deuda alrededor de Bs 4.960 millones. Además es la patria donde la escasez y el desabastecimiento han llegado a niveles impensables, nunca vistos, al punto que no hay productos de la cesta básica y no hay medicamentos. De hecho, Venezuela es el país donde no hay ni ministros ya que desde hace más de una semana treinta (30) de ellos y 110 viceministros renunciaron y – aun sin conocerse sus sustitutos – Venezuela sigue igual, a la deriva, como si los ministros y sus subalternos inmediatos nunca hubiesen existido o hecho falta.
Es así como, ante una “revolución” caracterizada por el despilfarro grosero, la corrupción galopante, la impunidad campante y la improvisación desmedida, son nuestros jóvenes deportistas quienes le han señalado a este “proceso” – ¿de destrucción? – el camino de la Venezuela posible, de aquella Venezuela que con trabajo, esfuerzo, dedicación, honestidad y, sobre todo, juego limpio puede alcanzar grandes logros en beneficio de todos. Con el talento y potencial de la juventud venezolana como inigualable materia prima, no podemos evitar imaginarnos a Venezuela como potencia deportiva de haberse ejecutado un plan deportivo nacional coherente y bien estructurado aunado a la optimización de los ingentes recursos otorgados.
Queremos finalizar de la misma manera como comenzamos, felicitando a los 59 aguerridos muchachos que con pundonor y entrega colocaron el pabellón nacional muy en alto en aquellas lejanas tierras asiáticas y, de manera especial, a los ganadores de preseas, a los heroicos medallistas de la Venezuela del “no hay”.
(٭) Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez



