Por Andrés E. Mora M…
A propósito de que mañana, domingo 5 de junio, finaliza el Abierto de Francia, ampliamente conocido como Roland Garros, el legendario torneo parisino que se juega en superficie de polvo de ladrillo, como dicen unos, o tierra batida, como dicen otros, y que, además, el pasado martes, 31 de mayo, «el nacido no se sabe en dónde» informó que la próxima semana lanzará un “plan de emergencia” para rescatar las instalaciones sanitarias del país, según reseñó el portal Efecto Cocuyo – “La próxima semana vamos a activar un plan de emergencia cívico-militar para recuperar todas las instalaciones de salud (CDI, ambulatorios)”, habría declarado el susodicho –, haremos un paralelismo, comenzando en 2005, de lo ocurrido entre lo hecho por Rafael Nadal en el segundo torneo de “Grand Slam” del año y los anuncios vacuos del régimen venezolano que no pocas veces han conllevado a la fatalidad.
Así pues, en el 2005, año en el que el español ganara su primer torneo en París, primer “Grand Slam” de su carrera, venciendo al argentino Mariano Puerta en cuatro sets, y colocar «la primera piedra» de la senda que lo llevaría a convertirse en el mejor jugador de la historia en superficie de arcilla, como también se le llama a la de polvo de ladrillo o tierra batida, el «padre de la pesadilla roja-rojita», esa que padecemos en Venezuela desde 1999, prometía el saneamiento del caraqueñísimo Río Guaire para el 2006 – obra que nunca se supo si realmente arrancó, pero en la que se invirtió US$ 1.550 millones – «primera piedra» de una larga lista de obras de infraestructuras prometidas, con miles de millones de dólares asignados, pero que nunca fueron concluidas.
Entre las decenas de obras – que bien pudieran pasar de cien –, con las que el chavismo hizo «caída y mesa limpia» de los dineros públicos, se encuentran alrededor de 14 hospitales, de acuerdo a la investigación que por años ha venido realizando, ardua tarea que aplaudimos, @Watcher_Ven. La falta de escrúpulos de la para entonces autodenominada «Revolución Bonita» queda en evidencia ante su corrupción insaciable, «primera piedra» de la emergencia humanitaria compleja. Veamos.
En el 2007, año en que se hacía de su tercer Roland Garros consecutivo el zurdo nacido en Manacor, derrotando en cuatro sets a otra leyenda del tenis mundial, el suizo Roger Federer, a quien ya había derrotado en la final del año anterior y al que derrotaría en la final al año siguiente también, el otro siniestro, el de Sabaneta, prometía la construcción de los hospitales Oncológico de Guarenas, Oncológico de Barinas y General de Urología en Valle de La Pascua, pero ninguno fue terminado a pesar de que los dos primeros debieron estar listos en el año 2009 y, el tercero, en el 2012.
Del 2011 al 2014, la grandeza de Nadal no hizo sino crecer. En ese período continuó ganando todas las finales disputadas en París, una contra Federer, una contra su paisano David Ferrer y dos contra el serbio Novak Djokovic, para llegar a nueve títulos en su haber. Brilla con el español la Ciudad Luz.
Entretanto, en la oscuridad de la cleptocracia que lo define, el régimen siguió haciendo de las suyas en ese lapso. Ninguna de las obras mencionadas a continuación fue finalizada. En el 2011, la Ministra Eugenia Sader anunció la aprobación de los recursos para la construcción de la Maternidad en el sector Los Nevados, Tinaquillo, Estado Cojedes. En el 2012 ocurrió cualquier cosa: se inició la construcción del Hospital de Guanta en el Estado Anzoátegui y del Hospital Materno Infantil de Araure, Edo Portuguesa; el Hospital de Dabajuro en el Estado Falcón debió estar listo; la construcción de la Unidad de Diálisis del Hospital Rafael Rangel en Boconó, Edo Trujillo, fue abandonada; y en la campaña electoral de ese año, el candidato-presidente prometió la construcción del nuevo Hospital de San Félix, Estado Bolívar. Su sucesor aprobó recursos en el año 2014. Para el 2020 no se había puesto ni un bloque. Para el 2013 se inició la construcción del Hospital Tipo III del IVSS en San Felipe, Estado Yaracuy. En la campaña de 2013, el «custodio de Miraflores» aprobó recursos para la construcción de Hospital Materno Infantil en San Fernando de Apure. Hizo lo mismo en la campaña de las írritas e inconstitucionales presidenciales de 2018.
En el 2022, una vez más la luminosidad que acompaña a Nadal en la competición francesa contrasta con la impenetrable oscuridad del régimen indolente. No es por coincidencia, entonces, que el épico encuentro de cuartos de final entre Nadal y Djokovic – ganado por el manacorí en cuatro vibrantes sets que se extendieron por más de 4 horas y que motivó a que el diario ‘L’Équipe’ lo bautizara como “Tierraminator” al vencer en esa batalla también a la osteocondritis del escafoides que afecta a su pie izquierdo desde hace años – se haya jugado el primero de junio, precisamente el día del quinto aniversario de la infausta decisión del Ministerio de Salud de suspender el Sistema de Procura de Órganos para Trasplante (SPOT). «Primera piedra» del camino que ha conducido a la muerte a 63 niños y por el que se encuentran transitando más de 1.200 pacientes que dejaron de ser trasplantados.
Responsabilidad que el régimen, como suele suceder, no asume y, como de costumbre, busca otros responsables, en ese caso, las sanciones. Una de las tantas mentiras, propias de su mitomanía, ya que la fatídica decisión ocurrió más de un par de meses antes de las primeras sanciones financieras impuestas por Donald Trump al régimen (25-08-2017).
Las razones de la suspensión del SPOT mucho tiene que ver con las enormes deficiencias en la red hospitalaria, el deterioro de los servicios – de hecho, algo tan básico como el agua brilla por su ausencia – y por la carencia de insumos, todas ellas, en buena medida, consecuencia de la corrupción… La “Primera Piedra”…
aemora@gmail.com, @amoramarquez
04-06-2022


