El Big Ben Deportivo: Por su “talón de Aquiles”… pierde “el más pintado”

Por Andrés E. Mora M…

Hace ocho días, el viernes 12-A, el olimpismo mundial se estremecería desde sus cimientos con el comunicado posteado en X por Yulimar Rojas – la atleta de pista y campo que ha ejercido el mayor dominio en su disciplina a nivel mundial en el último lustro, hecho evidenciado por las 238 semanas transcurridas, «hasta el sol de hoy», como la Nro. 1 del ranking en salto triple de World Athletics con 1476 puntos, puntuación que le permite encabezar, asimismo, la clasificación general femenina de la anteriormente conocida como Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF, por sus siglas en inglés) desde hace 23 semanas – informando de la lesión sufrida en uno de sus tendones de Aquiles que la apeó de París 2024.

Tan lamentable incidente ocurrió, según lo publicado por el acucioso periodista deportivo, especializado en el ciclo olímpico, Juan José Sayago, @jjsayago en X, el sábado 7-A en una fase de entrenamientos en Barcelona (España) en la que nuestra heptacampeona mundial (cuatro veces outdoor y tres veces indoor), y vigente campeona olímpica, sintió un desprendimiento en el talón izquierdo.

“Inmediatamente fue atendida y el jueves 11-A fue operada en uno de los centros clínicos más importantes de Madrid. Yulimar fue intervenida en el CEMTRO clínico Madrid por el Doctor Pedro Guillén, un académico en traumatología, reconocido como uno de los más importantes del mundo. Es el padre de la artroscopia en España. El Doctor Guillén, entre otros reconocimientos, ha sido nombrado por la revista FORBES como uno de los mejores de España en materia de Cirugía Ortopédica”, expresó Sayago.

Así pues, París 2024 perdió a una de las grandes estrellas mundiales del atletismo. Entretanto, Venezuela se quedó sin su máxima esperanza dorada, firme candidata a reeditar el triunfo en Tokio por ser, como ya vimos, una de las competidoras más dominantes en la actualidad.

El yugo impuesto por la criolla de 28 años – poseedora de los récords mundiales tanto al aire libre (15,67 m) como en pista cubierta (15,74 m), además del récord olímpico (15,67 m) – lo resume Eumar Esaá, @eumaresaa, prestigiosa periodista venezolana, también especializada en el ciclo olímpico, en las líneas que reproducimos a continuación, tomadas de la columna escrita por ella para el portal de noticias France24.com el viernes 12-A:

“El abismo de distancia entre Rojas y el resto de sus rivales había marcado la historia reciente del triple. El mejor salto de los últimos cinco años no hecho por ella es un 15,12 de la estadounidense Jasmine Moore en marzo de 2023. Esta temporada, la lista de los mejores registros del mundo la lidera el 15,01 de Thea Lafond, de Dominica, al momento de ganar el oro en el Mundial Bajo Techo de Glasgow.”

Mundial al cual Yulimar no asistió para enfocarse en eventos a cielo abierto, con la intención de prepararse para los Juegos Olímpicos.

La invencibilidad de Yulimar recuerda la imbatibilidad de Aquiles, protagonista principal de la Ilíada de Homero y considerado el más grande de todos los héroes griegos de la guerra de Troya. De igual manera, la lesión sufrida por la reina indiscutida del salto triple –  única manera, fortuita, por demás, de detenerla, ya que sus rivales no consiguen hacerlo en la pista – rememora la flecha envenenada con la cual el príncipe troyano Paris – cuya fuga con Helena, esposa del rey Menelao, desató la guerra con los griegos – hirió mortalmente al semidiós griego en su talón derecho, única parte de su cuerpo que no fue sumergida en las mágicas aguas del río Estix, pues de él lo asió la diosa del mar Tetis, su madre, al bañarlo en ellas siendo un bebé.

De esta escena de la mitología griega se deriva la popular expresión “talón de Aquiles”, término que se utiliza comúnmente para referirse a un punto vulnerable en una persona, organización, gobierno o país.

En el caso de Yulimar el tendón de Aquiles de su pie izquierdo resultó ser, literalmente, su “talón de Aquiles”. De hecho, la rotura de esa estructura – a pesar de ser una de las más fuertes del cuerpo humano – es una lesión muy frecuente en deportistas que, como ella, la someten a grandes cargas y presiones. No es extraña, entonces, en jugadores de baloncesto, atletas de salto alto, salto largo, entre muchos otros.

En el caso de gobiernos en países democráticos el “talón de Aquiles” es su impopularidad, el rechazo que su gestión haya producido en la mayoría de la población. De ahí que el voto sea el poderoso instrumento transformador a partir del cual un cambio de gobierno sea alcanzado.  

En países como el nuestro, infortunadamente, la institución llamada a promover el proceso electoral – por ser parte del entramado de un gobierno con marcada deriva autoritaria y una manifiesta impopularidad, superior al 80% – es la encargada de obstaculizarlo.

Sin embargo, el venezolano esta decidido a votar, a pesar de la poca habilitación de centros de inscripción de nuevos votantes que hubo en el país y el exterior, la «operación morrocoy» en los pocos que fueron habilitados, la inconstitucional inhabilitación de candidatos, y pare usted de contar, porque confía en el liderazgo de María Corina Machado, consolidado por su arrolladora victoria en la Primaria opositora, y la estructura de la Plataforma Unitaria Democrática – declarada en sesión permanente desde hace varios días y que ayer viernes se reuniría con María Corina y Manuel Rosales para definir la candidatura – como tribuna idónea para el debate, en el entendido que el nombre elegido por la unidad, y votado en unidad, será quien dirija los destinos de nuestro país a partir del próximo año.

En el vistazo que echamos a la historia de la humanidad quedó claro que el “talón de Aquiles” ha dado al traste con la invencibilidad, imbatibilidad, insuperabilidad e inexpugnabilidad del «más pintado». El impopular régimen venezolano no será la excepción.

 

      Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo     

      aemora@gmail.com, @amoramarquez

      20-04-2024