El Big Ben Deportivo: Y eso no pueden sustituirlo… Tic, tac, tic, tac…

Por Andrés E. Mora

Aquello de que “fulanito” sustituye a “menganito” o “zutano” a “perencejo” es una práctica usual tanto en democracia – en eso consiste, precisamente, la alternabilidad del poder, uno de los principios en que se sustenta esa forma de gobernar que depende de la voluntad del pueblo – como en los deportes de conjunto. Si bien es cierto que no siempre fue así en algunas disciplinas deportivas jugadas en equipos, siempre así ha sido en toda nación que se jacte de vivir en democracia. 

Todo subterfugio, entonces, que busque sustituir preceptos constitucionales, leyes o tratados firmados, con la malsana intención de torpedear los mecanismos legales, principalmente electorales, ante el temor de que los que ostentan el poder sean relevados, es propio de un gobierno autoritario.

Empero, hay hechos que ni el régimen autoritario más pintado, aunque trate denodadamente, podrá sustituir. Pero vayamos por parte. Hablemos primero de las sustituciones en el fútbol.

No fue sino hasta 1958 cuando el International Football Association Board (IFAB), el órgano responsable de las reglas de este deporte, autorizó realizar una sustitución a lo largo del partido – lo que se considera fue la primera modificación reglamentaria que hubo – ya que inicialmente el portero y un jugador de campo sólo podían ser cambiados por lesión. Desde entonces, el tema de las sustituciones fue evolucionando con el tiempo.

En el Mundial México 70 se autorizaron dos sustituciones por selección. En 1992, se autorizó la realización de un tercer cambio por equipo, pero únicamente en caso de que el portero se lesionase. Tres años después, en 1995, la tercera sustitución se autorizó sin ningún tipo de restricciones. Es decir, ya no quedaba reservada sólo ante la eventualidad de que el portero resultase lesionado.

Con el inicio del Mundial Rusia 2018 se autorizó la realización de un cuarto cambio, pero únicamente en caso de que el partido llegase a prórroga. ¿El objetivo? Evitar el desgaste físico de los jugadores.

En la actualidad – al entenderse que la salud y el rendimiento de los jugadores es la máxima prioridad, lección aprendida luego de la inesperada irrupción del siniestro y peligroso coronavirus – se pueden hacer hasta cinco sustituciones por equipo en los partidos disputados a todo lo largo y ancho del planeta, dejando atrás las tres que estuvieron estipuladas en el reglamento hasta mayo 2021.

Además, en el fútbol, como en cualquier otro deporte, no es extraño, tampoco, eso de que “perengano” sustituya a “fulano” cuando se refiere a la equipación o indumentaria de un club o selección. De hecho, la FVF inició – el martes 27-F, en horas del mediodía, con una transmisión vía youtube desde su sede – la campaña publicitaria de la nueva camiseta vinotinto. A la misma se le ha dado continuidad a través de las redes sociales de la Federación, posteando videos e imágenes de la “nueva piel” confeccionada por Adidas, la cual sustituyó a la marca deportiva italiana Givova.

Lo que es menos frecuente es que el furor causado por una buena noticia, esperada por muchos desde hacía tiempo, – como lo fue la llegada al país de la ansiada camiseta Adidas, aunque la afamada marca no sea patrocinadora de la Vinotinto porque la FVF contrató a un tercero, en este caso grupo David, para que negociara con la empresa alemana la fabricación de las camisetas, de acuerdo a los posteado por Nelson Ferrer, @NelsonFerrer8, el 28-F – fuese sustituida al día siguiente por otra, por demás desagradable y triste,  que se «regó como pólvora» en el ámbito futbolístico nacional.

“El Club Deportivo Mineros de Guayana no sería parte de la segunda división del fútbol venezolano por no cumplir los plazos de la FVF. Esto obligaría a “La Pandilla del Sur” a desaparecer profesionalmente”, reseñaron algunos portales de noticias, entre ellos noticialdia.com, el 28-F.

La indignación inundó las redes sociales y X no fue la excepción. Uno de los innumerables posteos fue este de Foro Todofutbol, @foro_todofutbol: “Mientras estábamos todos con la vorágine de la nueva equipación, estaba ocurriendo uno de los episodios más tristes del FutVe en los últimos años: la inminente desaparición de Mineros de Guayana. Duele ver qué uno de los equipos emblemáticos del oriente y de nuestra liga simplemente desaparezca. Sin explicaciones para sus hinchas, sin nadie que haga el intento de recuperar el equipo. Ojalá pase algo en el interín y que ocurra el milagro del renacimiento de Mineros de Guayana como institución. Va a hacer falta siempre el fútbol en Cachamay”.

El «cabreo» nacional llegaría al máximo – y aquí dejamos el futbol, para entrar en la política – cuando «Jorgito», como vocero de la «peste roja-rojita» – esa que ha sido muchísimo más letal que la Covid 19 y que es responsable de que la otrora Venezuela moderna, próspera, pacífica y democrática fuese sustituida por la atrasada, empobrecida, violenta y comunista en la que vivimos hoy en dia – expresara a las afueras del hemiciclo: “Desde mi punto de vista, este acuerdo es el desarrollo del Acuerdo de Barbados y lo sustituye”, refiriéndose al bodrio firmado en la AN ese 28-F por, según él, «152 personas que representan el 97% de los partidos de oposición».     

Guarismos que no impresionan a nadie. Primero, es un hecho público, notorio y comunicacional la expropiación de las tarjetas de los partidos más importantes de la oposición por parte del TSJ, dejándolas en manos de «tres pelagatos». Segundo, algunas de las otras “organizaciones no tienen ni votos, menos aún estructuras que los respalde”, como posteó Nicmer Evans, @NicmerEvans, conocedor del «monstruo rojo-rojito» y sus entrañas. De ahí que ese “97% de los partidos de oposición» no representa ni el 8% de la población.

Lo que no pueden sustituir – a sabiendas que la justicia tarda, pero llega – es la decisión que, por unanimidad, tomó ayer viernes, 1-M, la Sala de Apelaciones de la CPI de continuar la investigación del caso Venezuela I… Tic, tac, tic, tac…

      Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo

      aemora@gmail.com, @amoramarquez

      02-03-2024