El Petro, criptomoneda soberana promovida por el Estado venezolano

En nota anterior se presentó la discusión acerca de la naturaleza y génesis del Petro, la criptomoneda soberana venezolana. Se le definió como una criptomoneda no tradicional. Que a diferencia de otras criptos se administra de forma centralizada y, cuyo valor sería periódicamente ajustado en función del valor de mercado de las riquezas del subsuelo venezolano. A esto se añade la intensa promoción que este criptoactivo recibió por parte del Estado venezolano. También se argumento que el Petro nació como una alternativa financiera que le ayudaría al gobierno nacional a sortear la difícil situación que enfrentaba respecto a las finanzas públicas; esto como consecuencia de la caída de la producción petrolera, la disminución de los precios internacionales del petróleo, la fuerte recesión de las actividades económicas no petroleras y, las dificultades creadas por la imposición de sanciones por parte del gobierno estadounidense a sectores estratégicos de la economía nacional.

Ya que se han recordado los aspectos esenciales acerca de la naturaleza y génesis del Petro, es el momento de presentar hechos y circunstancias vinculados a su promoción por parte del Estado. Para posteriormente contar con elementos que hagan entendible su puesta fuera de funcionamiento.

Como la mayoría de los criptoactivos, la promoción del Petro comenzó con la presentación de su proyecto (White paper del Petro 1.0). En este documento se indicó que los commodities venezolanos certificados internacionalmente respaldarían el valor del criptoactivo y, que facilitarían la confianza en su  adquisición e intercambio. A ello se añadió la promesa de crear un sistema legal e institucional que proporcionaría seguridad y garantías jurídicas para la inversión y el intercambio comercial y financiero con esta criptomoneda soberana. Ambas promesas, sin duda alguna, tenían como propósito generar confianza en los agentes económicos respecto a la adopción y uso del Petro. Aspecto que sería crucial para que éste alcanzara un valor conveniente en el mercado.

Así pues, las acciones del Estado venezolano  se encaminaron a posicionar el Petro como opción de inversión, mecanismo de ahorro y medio de intercambio con los servicios públicos que el Estado presta, así como la venta de sus commodities al exterior, a la industria, al comercio  y a la ciudadanía en general.

Entre las acciones del Estado venezolano a lo largo del año 2017 se encuentran: creación de la Superintendencia de Criptoactivos y Actividades Conexas Venezolana (SUPCACVEN). En 2018 se presenta la White paper del Petro, se autoriza el cobro de combustible venezolano en Petros en las estaciones de servicio ubicadas en los puntos fronterizos con Colombia y se anuncia la creación de PetroGold o PetroOro, se ordena a las instituciones del Estado que generan divisas cobrar las exportaciones en Petros, se autoriza a los operadores turísticos nacionales a cobrar en Petros, se decreta la creación de la Sunacrip y la Tesorería de Criptoactivos de Venezuela, se ordena la venta de gasolina a las aerolíneas en Petros, se anuncia que el Petro servirá como unidad contable y ancla del salario mínimo y, se autoriza el pago de tributos por parte de aquellos que realizaran transacciones en criptodivisas. A lo largo del año 2019 se continúa con estas acciones de promoción mediante el decreto constituyente sobre el Sistema Integral de Criptoactivos, la providencia que regula el Registro Integral de Servicios en Criptoactivos (RISEC) y, se instruyó a todas las personas naturales y jurídicas, públicas y privadas, el registro contable de información y hechos económicos en Petros. Continúan estas acciones en 2020 con el decreto que instruye la liquidación, venta y pago de servicios (tasas y precios de bienes públicos) en Petros y, se exonera del pago de la alícuota adicional de Impuesto al Valor Agregado cancelado en criptoactivos a aquellos que cancelen con Petros.

Todas estas acciones propiciadas por el Estado venezolano fueron dando lugar a una diversidad de usos del Petro, los cuales se pueden resumir de la manera siguiente. El Petro se utilizó como medio de intercambio, al ser una representación digital de valor para el intercambio. Como medio de pago, ya que sirvió para valorar y pagar bienes y servicios, así como obligaciones tributarias, e incluso, beneficios laborales. Como Commodity, al ser considerado un activo o un producto con fines comerciales. Como un instrumento financiero que supone un contrato de inversión. Y finalmente, como una unidad de cuenta, dirigida a presentar y registrar información financiera.

Todas estas acciones en favor de la adopción y uso del Petro dan cuenta del interés del Estado venezolano de crear formas alternativas de dinero y generalizar su uso, esto con el fin último de facilitar las transacciones nacionales e internacionales donde se vieran involucrados agentes económicos venezolanos naturales y jurídicos, públicos y privados sometidos a las sanciones impuestas por el gobierno estadounidense. Pero a su vez, da cuenta del interés por establecer un mecanismo de indexación que mediante el ajuste recurrente de las tasas y precios de bienes públicos sirviera de fuente de alivio a las maltrechas finanzas públicas.

Finalmente cabe preguntarse, ¿qué tanto se uso el Petro? y ¿por qué luego de un ejercicio tan fogoso de promoción se decidió la puesta fuera de funcionamiento del mismo? Estas son interrogantes que serán abordadas en una siguiente y última entrega sobre el tema.

El Petro. Naturaleza, génesis y puesta fuera de funcionamiento https://comunicacioncontinua.com/el-petro-naturaleza-genesis-y-puesta-fuera-de-funcionamiento/ 

Econ. Albio Márquez

10-03-2024