El reino celestial ha pedido el Tio Julián Varona Castillo

Humilde,  sencillo,  amable,  íntegro,  honesto,  amante de Venezuela sin ser su tierra natal
Maestro de Maestros.
Cantante,  pintor, dibujante,  taurino de sangre, pasión, afición
Dios se lo lleva al descanso celestial tras haber cumplido una loable misión de enseñanza y compartir.
Deja un legado inigualable,  un profundo vacío que nadie podrá llenar.
Le recordaremos por siempre
Ya goza con su eterna sonrisa,  su merecida  gloria del Todopoderoso.
Gracias eternas por su enseñanza y amistad.