“Elecciones” entre torturas y hambre en Venezuela

En estos últimos 20 años Venezuela ha estado sometida a eventos atípicos, pero, en definitiva, nada fue tan insólito como las elecciones que pretenden celebrase , no solo por el repudio internacional y la negativa de la mayor parte de la sociedad civil a participar en ellas porque considera que el fraude estará presente. Sino también es insólito que aun con dicho panorama haya personas que se prestan para servir de contendores a Nicolás Maduro.

Si lo vemos en cifras según la encuestadora Meganálisis este domingo de elecciones luce así: la intensión de voto no sobrepasa el 22% de la población un 11,0% no sabe o no responde acerca de su decisión mientras que un 67,5 por ciento de ciudadanos encuestados no tienen intenciones de votar, al igual que la mayoría de los países del globo un 63,5% los venezolanos dijeron que desconocerán el resultado de los comicios sea cual sea, debido a que los candidatos que irán en contra de Maduro son considerados como colaboracionistas del régimen, que con estas elecciones pretende perpetuarse en el poder y dirigir a Venezuela directamente a la conformación de un Estado comunal para el cual han venido arando el terrero durante dos décadas.

En este sentido, recordemos quienes son los que rompieron la directriz de la oposición venezolana para participar en las elecciones convocadas inconstitucionalmente y violando el cronograma electoral vigente por designio del Concejo Nacional Electoral (CNE):

Henri Falcón,  nació en el estado Yaracuy el 19 de junio de 1961, es militar retirado y abogado que inició su carrera política en las filas del chavismo, específicamente siendo dirigente en el estado Lara del desaparecido Movimiento Quinta República (MVR) desde donde llegó hacer electo constituyente en 1999, fue alcalde del municipio Iribarren, durante dos períodos consecutivos y posteriormente logró ser gobernador de Lara, también durante dos periodos; en el primero se hizo acompañar por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), pero diferencias con el fallecido Hugo Chávez lo llevaron en el 2010 a marcar distancia, más tarde sostuvo una breve alianza con el Partido Patria Para Todos en el 2011 y junto a otros políticos de izquierda moderada creó “Frente Progresista” que sirvió de antesala para la fundación del partido “Avanzada Progresista” (en la fundación de dicho organización también participó el periodista Vladimir Villegas) y con dicho partido se incorporó formalmente a la MUD logrando reelegirse cuatro año más como gobernador del estado Lara. Pero su desvinculación con el partido rojo nunca fue totalmente creída por algunos sectores políticos y de la sociedad civil y hoy para algunos es evidente, ya que desobedeció la línea opositora para medirse en elecciones a sabiendas de que estas están parcializadas.

Falcón ha dicho que no traicionó a la coalición opositora, y que su candidatura responde a una necesidad del pueblo, eso, aunque las cifras digan lo contrario.

Por su parte Javier Bertucci es un pastor cristiano-evangélico, conductor de un programa de televisión denominado el “Evangelio Cambia” nacido en 1970, posee descendencia italiana, y para ser presidente tendría que renunciar a su cargo religioso, pues en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela se establece, en el Artículo 227, que el presidente de la República debe tener un estado seglar. Ante la baja popularidad de estos dos personajes hay que decir que Nicolás Maduro va a hacer un ejercicio de relegitimación hoy de su cargo.

Pero, ¿por qué la disidencia política del Chavismo desistió de la vía electoral para luchar contra el régimen izquierdista que ha causado la peor crisis económica del país?, pues luego de alrededor de 20 procesos electorales el fraude sistemático por parte del CNE quedó comprobado luego del 30 de julio de 2017 en la elección de diputados a la Constituyente instalada de manera inconsulta y pisoteando la soberanía popular, desde entonces, la ilegitima Asamblea Nacional Constituyente (ANC)  ha tenido poderes plenipotenciarios sobre el Estado venezolano, de hecho fue ella quien ordenó al órgano comicial adelantar el proceso electoral que legalmente tendría lugar en el último trimestre del año y no en el segundo.

En lo antes expuesto radica el hecho de la fraudulencia del proceso que no va bajo los canales regulares, y es por ello que una veintena de países en todo el hemisferio occidental han manifestado rechazo por las anticipadas elecciones, las cuales por el hermetismo institucional y la inexistente separación de Poderes Públicos a lo interno de Venezuela hoy se realizan en medio de mucha tensión en distintos ámbitos.

El panorama en estas fraudulentas elecciones es incierto, lo que si esta claro es el estado de crisis generalizada que afronta el país: hambruna, escasez de recursos, productos y servicios, dependencia total de la importación de alimentos, medicinas, entre otros rubros, inseguridad ciudadana, presos políticos denunciando torturas y demás transgresiones a los Derechos Humanos son solo algunos de los flagelos que brinda la denominada Revolución Bolivariana.

Redacción CC