En Mérida a los 465 años de su fundación no ha dejado de sonar la sinfónica de la libertad

Virgilio Castillo, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad de Los Andes (Apula), envió un sentido mensaje a los merideños en el aniversario 465º de haberse fundado la ciudad, aquel 09 de octubre de 1558, por Juan Rodríguez Suárez a quien la historia lo bautizó como el “Capitán de la capa roja”.

En ese sentido, el Presidente de Apula, exclamó que son 465 años desde aquel 9 de octubre de 1558, desde el nacimiento de nuestra ciudad de Mérida, la cual ha sido cuna permanente de una comunidad que la distingue el trabajo y el afán de superación.

Mérida ciudad por los cuatro puntos cardinales

Significó que por los cuatro puntos cardinales en esta asombrosa geografía que la contiene, se desarrolló una sociedad con rasgos particulares, pero con un común denominador, el trabajo, como la herramienta de su desarrollo y prosperidad. Por eso es que, con razón, Mérida es una cuna de civilización puesto que, con el transcurrir del tiempo, aquí se juntaron los valores que hacen posible que una sociedad se desarrolle.

Hizo referencia a la ciudad como generadora del conocimiento indicando que “también Mérida nace, y es otro rasgo que la distingue, como centro de estudio y reflexión. Aquí, desde sus inicios, existe una fuerza vital que, con el correr del tiempo, se ha constituido como un emblema y una vocación insustituible, la educación, que el ámbito geográfico la posibilitó con su riqueza natural de clima, tierras y agua. A ello se le una el papel de la Iglesia Católica, nuestra Iglesia, que desde sus inicios fue fundadora de escuelas, conventos, seminarios y, a partir de allí, la nutriente fundamental con la cual ha germinado la institución, que inspiró al gran Mariano Picón Salas decir, con toda razón, que Mérida es una universidad con una ciudad por dentro, el destino de la ciudad unido al de su universidad”.

Un cumpleaños de la ciudadanía

Este cumpleaños de nuestra ciudad, refirió Virgilio Castillo, es el cumpleaños de todos los ciudadanos y ciudadanas que constituyen el conjunto humano que habitan este suelo abonado de una cultura de trabajo, estudio, de lucha y también de resistencia, que siempre ha sido opuesto al servicio de la nación a la cual nos debemos, Venezuela. “Aquí siempre ha resonado, desde su valle y su meseta, la sinfónica de la libertad, unas veces para advertir y otras para pasar a la acción reivindicadora de derechos”, por ello señala, con fuerza, que “nunca hemos estado de espalda a los grandes compromisos por la libertad y la igualdad”.

Fue claro al recordar las variables que intervienen como freno al crecimiento señalando que cada día que pasa, la crisis del país se hace más insostenible. No hay medidas gubernamentales en política económica que reviertan las causas que ha creado el propio gobierno para ser insostenible nuestra vida. Miles de compatriotas siguen cruzando las fronteras de nuestra patria, huyéndole a la miseria y a la pobreza, inconcebible en un país que fue toda esperanza y posibilidad. Las aulas de nuestras escuelas, de nuestros liceos y universidades se están quedando vacías. La deserción escolar es impresionante.

Ante ese inventario de crueldades afirmó que “esto reclama de nosotros hoy la reafirmación de un compromiso por la democracia y así el pueblo venezolano pueda enrumbarse por una senda de prosperidad que le permita tener una calidad de vida acorde con sus necesidades y los estándares de vida que reclaman estos tiempos. Lucha y libertad. ¡Viva Mérida!”.

Prensa Apula

09-10-23