Los niños y adolescentes son particularmente vulnerables al trabajo infantil, especialmente en Venezuela, donde la situación económica es sumamente precaria, obligándolos a dejar los estudios para trabajar y ayudar a sostener a sus familias, truncando así  sus sueños y poniendo en riesgo el futuro del país.

Esta aseveración forma parte de un comunicado emitido por la central de trabajadores ASI Venezuela, con motivo de la celebración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil.

En el escrito titulado Comprometidos con la Erradicación del Trabajo Infantil, la central obrera añade que el deterioro de las condiciones de trabajo de los adultos con salarios pulverizados, ha generado la pérdida del poder adquisitivo trayendo consigo desnutrición y mal alimentación de los niños y adolescentes, comprometiendo su salud, desarrollo físico y mental.

Refiere que como consecuencia de las migraciones forzadas, huyendo del hambre y la ausencia de trabajo digno dentro del país, se presentan dos situaciones muy alarmantes:

  1. El abandono de niños y adolescentes que quedan bajo el cuidado de un familiar o amigo; menores de edad que quedan solos a su propio cuidado y al cuidado de sus otros hermanos, lo cual es muy grave.
  2. Los menores de edad y las familias migrantes venezolanas, están enfrentando dificultades para regularizar su situación en materia de inmigración, exponiendo a los niños, niñas y adolescentes a un mayor riesgo de ser víctimas de discriminación, violencia, xenofobia, explotación y abuso.

Desigualdad social

En el escrito se indica que el trabajo infantil fomenta la desigualdad y exclusión social. En el mundo hay más de 168 millones de niños que trabajan, lo cual pone en peligro el futuro de millones de niños, pero también el bienestar de las próximas generaciones.

En Venezuela no existen estadísticas oficiales actualizadas sobre este flagelo, pero evidentemente que existe trabajo infantil de una forma desmesurada.

En el único informe oficial de Venezuela, presentado por UNICEF (2007), en un contexto donde no había crisis humanitaria; el trabajo infantil estaba considerado un fenómeno que debe llevar a una profunda reflexión por el elevado y creciente número de niños y adolescentes que ni estudia ni trabaja.

Son más los niños que ni estudian ni trabajan (100,349), que los que están incorporados en la fuerza laboral (81,000).

Dirección Nacional de trabajo infantil

En las acciones proyectadas por la Iniciativa Regional contra el Trabajo Infantil de la OIT, de la cual Venezuela forma parte, para el período 2014–2030 existe el compromiso de “Adoptar medidas inmediatas e eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a la formas contemporáneas de la esclavitud y la trata de personas y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el reclutamiento y la utilización de niños soldados, y, de aquí a 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas.”

Este 12 de junio la Central ASI Venezuela, hace un llamado responsable, es hora de actuar, ver acciones y resultados concretos, que nuestros niños y adolescentes no sigan siendo víctimas de trabajo infantil, que los priva de ir a la escuela, recibir una educación de calidad, de jugar, de tener protección de su familia y desarrollar sus potencialidades, algo fundamental para su pleno desarrollo

Desde la Central de Trabajadores ASI/ Venezuela y sus seccionales vamos accionar mediante la movilización y la formación continua de sus cuadros sindicales, hacia lograr la concientización que el trabajo infantil también es parte de la agenda sindical y que proteger nuestra infancia es contribuir con nuestro futuro.

https://www.el-carabobeno.com/en-venezuela-los-ninos-y-adolescentes-son-vulnerables-al-trabajo-infantil/

13-06-2024