jueves, junio 13, 2024

En Venezuela pierden tiempo para enfrentar al coronavirus por diferencias políticas

Guaidó exige a Maduro que abra la entrada de la ayuda humanitaria que él solicitó, la cual tendría problemas para llegar porque los países aliados están también con problemas con el virus

El coronavirus amenaza a Venezuela, con producir una crisis humanitaria de gran escala si no hay respuestas concretas. Los liderazgos están divorciados, por una parte la dirigencia política de la Asamblea Nacional (AN) y por otra del Poder Ejecutivo, bajo control del chavismo/madurismo, apoyados con la fuerza de poder de fuego de la Fuerza Armada Nacional (FAN).

El régimen de Nicolás Maduro ha implementado una estricta cuarentena, la cual aísla a los ciudadanos entre los municipios de cada entidad regional. Para la mayoría de la población, cumplir con la cuarentena es un reto, más en un país con grandes dificultades con los servicios públicos.

La población venezolana no tiene importantes ingresos, luego de la liberación del uso del dólar, el abastecimiento se ha recuperado, pero los precios para muchos siguen siendo inalcanzables, luego de sufrir una hiperinflación de 825 mil por ciento en 2018.

Pulso político y sanitario

Los sectores que se oponen al régimen de Maduro, han hecho presión en medio de la crisis del coronavirus. Los diputados de la AN exigen la renuncia del mandatario o que permita el ingreso de ayuda humanitaria, para estos atender la nueva crisis.

Nicolás Maduro ha tomado acciones tempranas, luego de conocerse de manera oficial del primer infectado con el virus. Los bloqueos y suspensión de actividades públicas, son un paso importante para evitar los contagios masivos.

Ante el planteamiento de la oposición, el Ejecutivo respondió solicitando dinero al Fondo Monetario Internacional (FMI), para enfrentar los efectos del virus. Maduro sabía que le iba a ser negado, porque no cuenta con el aval de la AN y otros aspectos técnicos con el fondo. El propósito es construir un discurso que permita responsabilizar a la oposición, a los 50 países que le apoyan y al FMI, del desastre que podría haber.

Sin acuerdos

Los dos factores no están atacando el foco de infecciones de manera conjunta, sino que han radicalizado sus posiciones. Cada bando vende la idea de poder superar al virus, siempre y cuando sea el que tenga el poder total en las manos, de lo contrario acusa al otro.

No se trata de que Juan Guaidó deba deponer su posición de desconocer a Maduro. No se trata de que Maduro deba aliarse con la oposición. No existe un acuerdo que permita emplear herramientas para ser puestas en beneficio de las mayorías, de las personas que pueden sufrir los contagios y muertes masivas.

En lo anterior, se está perdiendo un tiempo precioso, aunque Maduro haya tomado la delantera en cuanto a los aislamientos, única acción que permite reducir la velocidad de los contagios.

El coronavirus

Juan Guaidó mantiene su apuesta, que Maduro permita la entrada de la ayuda humanitaria, con cuya acción estiman que se cambiaría el poder. Esa acción ya fue frustrada el 23 de febrero de 2019, en la ciudad de Cúcuta.

Además la dirigencia que apoya a Guaidó, no está tomando en cuenta que los 50 países aliados, tienen graves problemas en estos momentos, con la infección del coronavirus. La mayoría ha entrado en cuarentenas y tratan de establecer cercos para evitar el brote masivo como en Italia, España, Reino Unido y como está por ocurrir en Estados Unidos.

En estos momentos esos países no pueden brindar ayuda a Guaidó en ese sentido, comenzando por Estados Unidos, que ni siquiera tiene suficientes kits para pruebas de despistaje para ellos mismos, al punto de tener que aceptar la ayuda de China a través de la fundación de Jack Ma, fundador de Ali Babá Group.

China al rescate

En ese pulso que ha lanzado la oposición y la respuesta del régimen de Maduro, este último luce con ventaja. Maduro propone el ensayo con el FMI y logra su objetivo, tiene como justificar ante el mundo que para atender la crisis del coronavirus, le negaron los recursos.

Además, ese paso era imprescindible, porque ha dejado en evidencia, para sostener sus argumentos, a todos los que en coro dijeron que el FMI no debía entregar los fondos.

Maduro realmente cuenta con China, para recibir dotaciones, como las que Jack Ma ha enviado a EEUU, a África, a Italia y España. China dispone de los recursos necesarios para hacerlo.

Sálvese quien pueda

Guaidó y todo su equipo podrían haber calculado mal. Al no poder recibir ayuda de los países aliados, Maduro creará el contraste mostrando lo que reciba de China.

En el fondo, la población espera respuestas y en medio de la pandemia y los horrores de la infección, nadie se va a detener a determinar si la ayuda procede de uno o del otro, por las razones que sean. Los venezolanos en estos momentos están prácticamente solos contra el virus. La combinación de la situación económica y el coronavirus es muy letal, para la mayoría de los venezolanos.

Esperando la mortandad

El sector que rivaliza contra Maduro y contra Guaidó, que se identifica como “radical”, hace también su apuesta. Los líderes de estos pequeños grupos, uno de ellos liderado por María Machado, espera un estallido social.

Han señalado que la población no va a soportar la cuarentena, por la falta de recursos y servicios, lo que hará que la gente se vuelque a las calles a una ola de saqueos y enfrentamientos, todo mezclado con la epidemia.

Sobre una montaña de muertos, estos calculan que Juan Guaidó Y Nicolás Maduro, caerían del poder, para asumirlos ellos.

Por Alex Vallenilla / @alexvallenilla