Gisela Reyes Venegas, la mujer que tejió un sueño: el Museo del Hilo

Casi nunca nos detenemos a pensar que vemos por el mundo cubiertos de hilos y menos, tal vez, sobre la importancia que para la humanidad han tenido y tendrán los hilos. Con su larga historia y sus numerosos usos, los hilos son una parte esencial de nuestra vida cotidiana. Son un elemento recurrente en la mitología, a menudo representando la conexión entre el mundo divino y el mundo mortal. En algunas historias, los hilos simbolizan el destino, mientras que en otras, representan la magia o el poder. Por esa significación maravillosa que tiene los hilos, es que nos sentimos cautivados por una propuesta fascinante, hecha por una marabina inquieta, optimista, valiente, que un día decidió crear en Maracaibo un museo, pero con la particularidad de que es el “Museo del Hilo”, justamente para colocar en un sitial de honor las cualidades y características de ese elemento asombroso, que se utiliza en la costura, en los bordados, en la pesca, en la medicina, en el arte, en una palabra los hilos son parte del devenir de la humanidad.

Nace un museo

Hechizados con el proyecto del Museo del Hilo, conversamos con su creadora, Gisela Reyes Venegas, académica, profesora universitaria y experta costurera y tejedora, quien con un entusiasmo desbordante y un conocimiento sorprendente sobre la materia nos contó los pormenores de la apertura del El MUSEO DEL HILO DE MARACAIBO «Gisela Reyes Venegas»

A.E.-¿Cómo nace esa estupenda idea y pienso, que inédita en Venezuela?

G.R.- Desde el año 1995, con el apoyo del grupo de teatro Tablón, y hasta que llegó la pandemia, existió la Escuela de Artes Integrada GRB, que son las siglas de mi nombre y- quiero aclarar- que no se llamó así porque soy ególatra, sino porque me dije:” Si triunfo, en ¡Horabuena!, si no triunfo yo asumiré toda la responsabilidad“. Así funcionó hasta que llegó el covid 19, que nos obligó a cerrar, pero la gente que frecuentaba la escuela, me llamaba porque se había acostumbrado a hacer actividades diversas: música, danza, pintura, canto. A tener eventos mensuales, entre ellos cantar bolero o karaokes, celebrar reuniones, en fin teníamos un espacio para el bienestar de los participantes. Poco a poco, nos habíamos convertido en un lugar para compartir, para tener amigos de verdad.

-A.E. y entonces, ¿cómo nace el Museo del Hilo. GRV?

-G.R.- Justamente, al terminarse la pandemia, me pregunté ¿Ahora qué vamos a hacer para retomar el rumbo que llevábamos? Fue entonces cuando decidí, que la Escuela de Artes Integradas, que había tenido tantos aciertos por tantos años, se iba a convertir en el Museo del Hilo y reabriremos con una muestra inaugural que se llamará: Atando Cabos, título que, por cierto, es muy metafórico, porque la idea es: primero, atar los elementos comunes de las artes y en segundo lugar, poder contar la historia de la región zuliana desde la ruta de la seda hasta llegar nuestros días y demostrar, cómo la cuenca hidrográfica del Lago de Maracaibo, ha sido de altísimo impacto para el desarrollo social, económico, comercial, político, geográfico y ha hecho de nosotros la amalgama cultural que somos.

A.E.- ¿Cómo están logrando el objetivo planteado para inaugurar el museo en el mes de febrero?

G.R.- Desde el año pasado estamos trabajando con las tejedoras y bordadoras de Maracaibo y vamos a poder enseñar cómo llegó el hilo al Zulia y cómo ese hilo formó la trama de este pueblo noble, dicharachero, colorido, y cálido como su sol. Nuestras artesanas- explica Gisela- son un grupo de mujeres muy expertas que nos van a deleitar con sus muestras llenas de belleza y creatividad.

Hasta ahora-continúa Gisela- hemos recibido importantes donativos de connotadas artesanas como Carmen Teresa Velandria que aportó los tejidos y bordados de su madre y de su abuela, de María Alcira Sánchez, que nos ofreció los bordados en punto de cruz, de su madre, y de sus hermanas. Igualmente, nuestras tejedoras preparan una colección hermosísima de las diversas técnicas que se utilizan en el arte del bordado y las vamos a poder exhibir en nuestras salas.

-A.E.,- Además de las creaciones artísticas de las bordadoras y tejedoras, ¿de qué otras actividades podrán disfrutar los usuarios del museo?

G.R.-En nuestro espacio vamos a desarrollar jornadas médicas. Vamos a tener el evento mensual “Entre amigos, como en Casa” para cantar, bailar, hacer fiestas temáticas. Atenderemos,  muy especialmente, la salud de la tercera edad con especialistas que nos apoyan.  El museo- comenta Gisela Reyes con alegría- es para toda la familia y, además, hemos creado una imagen fresca, renovada, muy bonita que nos ha permitido sacar una línea de productos que, al adquirirlos, le permite a los usuarios apoyarnos económicamente.

Gisela, está tan emocionada con el proyecto que su actitud es contagiosa. Nos comentó sobre  el equipo de personas que se ha ido conformando en torno a la idea del museo y que todos aportan. “Se han ido sumando esfuerzos, tenemos pasantes de Diseño Gráfico de URBE, artistas plásticos de la región, el grupo de Teatro Tablón con la Dra. María Antúnez,  la productora Juana Inciarte y el Lic. Franklin Navas, creador de la nueva imagen y muchas más personas de calidad que están trabajando por ver este sueño convertido en realidad.

La Programación

Todo está dispuesto para la gran apertura del Museo del Hilo en febrero 2024 con una programación que comienza con la historia del hilo, que  durará 3 meses, luego continuaremos con la historia del tejido para la pesca, promovido por la Dirección Regional de Pesca. Más adelante trabajaremos con la historia del hilo y del trigo, y estaremos patrocinados por el Laboratorio del Pan de la Universidad del Zulia y cerraremos el año con la Historia del hilo y los textiles. Para culminar  este 2024 -exclama Gisela – tendremos una pasarela de modas que será, se los aseguro, el evento del año.

-A.E.- ¿Cómo están los ánimos ante este nuevo reto?

G.R.- Tenemos una gran emoción, tenemos una gran expectativa y sabemos que la gente que sabe de nosotros, se enamorará del proyecto e inmediatamente vendrán para ocupar un espacio dentro de toda esta dinámica que tiene por objetivo principal: hacerte feliz, elevar la oxitocina, bajar el cortisol y seguir adelante en la vida, añade esta maracucha fuera de serie.

Ya para terminar y sé que los lectores también se estarán haciendo esta pregunta:

A.E.- Cuál es tu relación con el hilo

G.R.- Mi relación con el hilo viene porque yo perdí a mi madre cuando apenas tenía 8 años. Ella enfermó de leucemia. Yo estuve a su lado en todo el proceso, y, lógicamente, siempre estaba muy ansiosa, entonces, mamá canalizó ese estado de ánimo que yo tenía, enseñándome a tejer. Yo desde muy niña tengo agujas profesionales, y cajas de hilos. Mi primera obra fue un cubrecama para el lugar donde ella descansaba, entonces, para mí, el crochet, el tejido a una aguja, significa distrés, desconexión, serenidad, paz, porque así me lo enseñó mi mamá.

El hilo mágico

La fundadora del museo nos dice: “El hilo está en el agua, en el aire, en el fuego, en la tierra, en las plantas, en las plumas de las aves, porque con todos esos elementos se hace hilo y las tecnologías avanzan. Mi descubrimiento más grande -fue cuando a los 15 años me regalaron mi primera máquina de coser industrial. Mi abuela tuvo esa visión y aprendí corte y costura En pleno siglo XXI continúa explicando Gisela- a mis 62 años- pretendo retribuir un poco de lo que he recibido que no tiene que ver nada con lo material. Aspiro que mis colecciones de bordados, de tejidos y todos mis libros de los que he nutrido mis sueños y mis hobbies queden organizados en una biblioteca para que otros puedan beneficiarse de ellos también. Pretendo ver mucha gente sonriente y mucha gente feliz, También que en este tiempo pospandemia, deseo que los que estamos solos, tengamos un espacio-hogar, donde nos sintamos acompañados, donde podamos tomarnos un café, donde podamos darnos un abrazo reconfortante, donde no pensemos que la vida nos ha tratado mal porque nos ha dejado en casas o apartamentos muy grandes, en soledad. La diáspora y la muerte son parte de nuestra realidad, pero si nosotros sumamos miradas, sonrisas, contactos y además pasatiempos, podemos estar muy acompañados hasta el día que nos toque despedirnos de este plano corporal.

Maracaibo ha sido muy castigado, por la situación social, política y económica. Está bastante deteriorada-comenta  Gisela- pero yo creo firmemente en el pensamiento positivo. Yo creo que Maracaibo puede cambiar, puede humanizarse, y puede volver a ser acogedora y cálida como siempre lo ha sido.

La invitación es que no  dejemos de visitar el Museo del Hilo, que está ubicado en la calle 70 con av. 14-A al frente del Gran Hotel Delicias. Sector Tierra Negra.

Esta reportera y Comunicación Continua que siempre está en busca de acciones, ideas y emprendimientos que pongan muy en alto nuestro gentilicio, le deseamos a Gisela Reyes y a su equipo de colaboradores, todo el éxito del mundo tejido con los colores amarillo, azul y rojo de nuestra bandera nacional, porque Venezuela es un gran país y cada región tiene mucho que ofrecer.

Arinda Engelke Osorio. C.C.

21-01-2024