HULA en alza II

Continúa la salud. De nuevo corresponde seguir la huella pasada de nuestro querido hospital universitario, IAHula, en virtud de su enorme relevancia social siempre empinándose, elevándose más y más, tanto a nivel municipal, regional y hasta nacional, además de su valor educativo, universitario en toda su extensión: pregrado y postgrado, entre otros, que nunca acaba, pues siempre hay terribles accidentes, enfermedades severas; algunas, producto del descuido epidemiológico de las autoridades competentes; constantemente se generan nacimientos de infantes, en fin la vida se abre paso en los corredores del hospital. Ya hemos homenajeado lo suficiente al nosocomio emeritense en el pasado artículo, “Hula en alza”.

Fiesta de la esperanza

El pasado viernes 11 de octubre de 2019, se celebró una gran parada en varios puntos de la ciudad de Mérida y del estado Mérida, para recaudar fondos e insumos para el Hula, se denominó el Teleradio maratón una luz para el Hula, ideado inicialmente por el Gobernador de la entidad, Dr. Ramón Guevara, que sin embargo no participó activamente en la gestión del evento, decisión que por demás es digna de aplauso pues casi siempre los políticos y gobernantes quieren descollar en los distintos eventos públicos. Ciertamente no pescó en río revuelto de peces multicolores, dejó que nadaran libérrimamente hacia el éxito. También se agradece el aporte en metálico del Alcalde merideño, Alcides Monsalve. El resultado fue espectacular porque superó con creces las expectativas. Todos o al menos muchísimos ciudadanos cumplieron su deber con el principal hospital de la región. El entusiasmo desbordó a la gente en una solidaridad masiva al Hula, que no sorprende ya que el criollo posee una naturaleza noble de corazón. Los artistas, empresarios, universitarios, la iglesia, periodistas y gente de los medios, entre otros, se lucieron a carta cabal en este momento crucial para la salud regional. El pueblo emeritense aportó con dinero e insumos según sus posibilidades y mucho más. La controlaría social de la misma ciudadanía fue ejemplar e intenta demostrar a las claras la transparencia de un proceso en marcha en pro de la comunidad local.

Legado del teleradio maratón

La reflexión inmediata de este gran evento es inmensa. No cabe la menor duda del poder de los medios de comunicación masiva tradicionales y de las redes sociales en general y en especial en este hermoso evento social, para convocar al pueblo a apoyar una acción altruista. La unión de todo el gremio periodístico fue un hecho palpable; audible y escuchable en todos los medios. La ausencia de la mano de los políticos y estamento gubernamental fue conveniente, aunque todo se originó de una idea gubernamental que tuvo la delicadeza, la prudencia de no inmiscuirse en el asunto a no ser para aportar o facilitar las cosas. También extraña, o tal vez no tanto, la ausencia de los líderes y gobierneros oficialistas que ni siquiera se pronunciaron a favor del evento o en colaborar en su desarrollo. Lo mejor fue que no estorbaron a la gente de bien. El pensador madrileño, Ortega y Gasset, afirma en su filosofía política, que el gran adversario es el Estado, el gobierno. Es el gran obstáculo para el desarrollo de los pueblos. Esa indiferencia resultó provechosa en este caso particular, no ha sido así tan afortunada en los demás problemas graves por todos reteconocidos de la región y del país. Así queda claro que es posible la unión de todos para las grandes causas sociales. Otro aspecto que llama la atención es la excelente organización del evento casi con precisión milimétrica, de relojería kantiana. Ojalá y los medios sigan apoyando estos eventos en beneficio de la comunidad.

Solidaridad para espontánea

El altruismo y la solidaridad son valores fundamentales en estos tiempos de pobreza extrema venezolana como afirman los estudios Encovi de algunas universidades . La solidaridad según la teología se expresa en el proceder del buen samaritano, siguiendo el ejemplo dado en Lucas, capítulo 10, versículos 29-37. El personal del Hula se constituye en los buenos samaritanos ya que en su gran vocación de servicio desinteresado sólo aspiran a la gracia de Dios, sin recompensa económica ni la gloria social. En este mismo sentido, la solidaridad legítima es también desinteresada y se manifiesta cristianamente en el amor al prójimo. Si bien es cierto que nuestra gente expresa cierta solidaridad en algunas situaciones de penuria, consideramos que en el caso del teleradio pudo haber sido la influencia motivacional de los medios, incluyendo las redes sociales, los que provocaron en parte, la euforia masiva y el frenesí por regalar o donar para esta maravillosa filantropía popular. Si esto pudiese ser probado científicamente no sería malo tampoco, ya que los resultados beneficiosos están a la vista. A este respecto, Francisco Ita, reafirma nuestra posición del tremendo influjo positivo de los mass media sobre las masas, al decir que, sí se puede y que la radio, la tv, si se unen y direccionan bien, pueden motivar a la gente para concientizarla en pos de un objetivo común de bienestar. El pueblo es capaz de dirigirse hacia la consecución de una gran obra de solidaridad común, de resolver su propia problemática sin que se inmiscuya el poder político. Si se puede encauzar la creatividad y el poder constructivo infinito del pueblo no sólo para sí mismo, sino para causas mayores en todo nuestro país, y hasta a nivel internacional, tales como las ecológicas, ante los desmanes espantosos ocasionados en el arco minero; resolución definitiva del maloliente problema de la basura; la inseguridad galopante, la extendida pobreza material y espiritual; entre muchos rollos apretados.

Extrapolación del teleradio maratón a la ULA

Como antecedente de esta solución o implicación que ofrecemos, el periodista universitario, Leo León, señaló que este tipo de eventos maratónicos pudiera aplicarse para apoyar las escuelas. Dado el rotundo éxito del teleradio iaHulandino entonces se puede replicar el mismo formato mediosocial al rescate de la ULA. Por supuesto que la recaudación de insumos y dinero tan sólo sería un paliativo para la seria situación universitaria, pero en todo caso, sería al menos un aporte y alivio para solventar algo de la mala situación en que se encuentra y sobretodo para motivar, informar y sensibilizar a la comunidad merideña, de toda la región andina y del país nacional, de la catastrófica situación de la academia de 234 años. Es mejor que no hacer nada, y expresar la apatía tan proliferante como la basura callejera. Basta de ser indiferentes frente a la ruina de las instituciones importantes del país, lo que significa también la decadencia de la gente. Dios mediante, si se puede hacer mucho para solventar la ruda problemática social que aqueja a nuestro país. La exhortación o reafirmación es a replicar estas teleradio maratones para llevar la luz a todas las instituciones que hoy están de capa caída para que vuelvan a resurgir de sus cenizas como el ave fénix criollo hacia el éxito venezolano de su reconstrucción. Ramsés Uribe, profesor ULA

Correo: ramaseum@yahoo.com 

Twiterr: @ramthalneo