Israel Ramírez, tu legado permanecerá en nuestros corazones

A raíz de la triste desaparición física de nuestro apreciado profesor Israel Ramírez, el pasado 16 de mayo, quienes fuimos sus compañeros de labores en el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la Universidad de Los Andes, queremos rendirle un pequeño pero muy sentido homenaje con unas palabras de despedida.

“Mi querido profe, la noticia de tu partida repentina me dejó sin palabras y con una profunda tristeza. Aún no puedo creer que ya no estés aquí con nosotros. Recuerdo el último día que estuvimos juntos, riendo, disfrutando de un café y conversando sobre las cosas maravillosas de la vida, nunca pensé que esa sería la última vez que te vería. Fuiste un gran compañero de trabajo, siempre pendiente de cada cosa, si se dañaba algo tratabas de arreglarlo para hacer que todos quienes trabajamos en el IIES estemos bien. Siempre orgulloso de tu familia, tu esposa y tus hijos fueron siempre tu mayor orgullo, de cada viaje que hacías mostrabas con los ojos llenos de felicidad cada recuerdo. Hiciste bien la tarea profe Israel. Hasta siempre amigo mío. Descansa en paz”. Angélica Villamizar (La profe pepitas, así me decías).

“Del profesor Israel Ramírez en principio puedo decir que era un ingeniero muy profesional,  dedicado, correcto, con un compromiso por el cumplimiento de las tareas asignadas. Siempre estaba dispuesto a aprender y mejorar en su área. Como padre y esposo una persona ejemplar. Parco muchas veces, pero también jugaba a las bromas y chistes sin malicia. Amigo y actuando de acuerdo a lo que él creía como lo correcto es decir, actuaba en base a principios. Siempre dispuesto a ayudar especialmente en su área de conocimiento. Sin mezquindad, siendo generoso con el dar de sí lo mejor que tenía. Buscaba la solución técnica más adecuada y era claro en expresar sus ideas para encontrar la solución viable. Adicionalmente era familiar político de un gran amigo y compañero de muchas aventuras como es Américo Sulbarán alias Leco. Se puede decir que su apoyo, aporte y colaboración era infinita. Siempre agradecido de haberlo conocido y de haber contado con su amistad y su compañía como colega en el Instituto de Investigación Económicas y Sociales de la Universidad de los Andes”. Douglas Ramírez.

“Hoy me piden escribir un líneas para conmemorar a nuestro amigo Israel Ramírez, tarea nada fácil ya que fue un hombre con tantas cosas buenas, tantas virtudes de las que se puede escribir, que unas líneas es muy poco espacio. Empiezo por reconocer que nuestro amigo tenía un gran sentido del humor, cada encuentro con él en los pasillos del IIES empezaba y terminaba con risas. Fue un apasionado de la computación y la tecnología y con tanto gusto buscaba compartir sus habilidades con nosotros, resolver los problemas que en esa área pudiésemos tener… Después de jubilado siguió haciendo su vida en nuestro IIES. Cuando venía se notaba su presencia siempre la estela de su perfume inundaba los espacios. Pero cuando no venía su ausencia se notaba, más hacía falta, se extrañaba. Una de las cosas que lo hacía muy especial era la forma en que hablaba de sus hijos, de su esposa, de su familia, era un hombre muy familiar orgulloso y con profunda admiración por ellos, cuando llegaba de sus viajes nos contaba cómo había encontrado a sus hijos, sus nuevos logros y los planes a futuro… Sin duda un hombre de bien siempre presente, preocupado por los demás. El compañero a la hora del café. Mi profe te extrañaré”. Clarimar Pulido.

“Una tarea que sin duda resulta compleja, es precisamente la de intentar condensar lo que representó el paso de las personas amadas en nuestras vidas, en ocasiones, pareciera que no hay suficientes palabras para decir todo lo que se quiere decir. Sin embargo, en esta oportunidad tomaré cuatro palabras para tratar de resumir el paso de la vida del profesor Israel por nuestro caminar: compromiso, compañerismo, picardía y gratitud. El profesor Israel destacó por ser un hombre absolutamente comprometido, en primer lugar con su familia a quién amaba profundamente, pero también con su trabajo, que desempeñó con calidad hasta el último día en que tomó la decisión de retirarse, para dar inicio a una nueva etapa en su vida, más apacible, más familiar, pero en la que siempre estuvo dispuesto a colaborar y apoyar a sus compañeros, aportando soluciones, ideas y todo su conocimiento, así como tal cual chiste pícaro, con el que solía amenizar el ambiente, por lo que solo nos queda expresar gratitud, por su vida y por lo que representó para nosotros, un gran amigo, compañero, profesional, esposo, hijo, padre, vecino, familia, en fin, en cada uno de nosotros, tenga presente mi apreciado Profesor que cada vez que lo recordemos será con profundo cariño y gratitud”. Yibeli Briceño.

“Para ti profesor Israel, tú que fuiste un ser tan especial en el IIES, fuiste profesor, ingeniero y amigo,  para el ser que nunca hubo un «no se puede” para ti que nunca existió barreras para lograr lo que querías. Para el ser humilde, sencillo, generoso y cordial. Hoy quiero darte las gracias una vez más por todo lo que hiciste por la gran familia IIES, por sus enseñanzas y comprensión, por ser el amigo que pasó con nosotros momentos tristes y felices, gracias mi profe y excelente amigo el cual nos dejas físicamente, pero siempre vivirás en nuestras mentes y corazón. Gracias y que Dios Todopoderoso te reciba en su Reino y desde allí vele por la felicidad de todos tus seres queridos. Descansa en paz. Y brilla siempre entre nosotros. Siempre te recordaremos. Gracias”. Glendys Rodríguez.

“Mi querido y apreciado Israel, te conocí hace 54 años en el Liceo «Luis María Rivas Dávila» en la ciudad de Ejido. Fuiste uno de mis primeros alumnos, tenías 11 añitos y fui tu profesora de Inglés. Eras un alumno excelente, brillante, educado y muy respetuoso. Me identifiqué mucho contigo porque siempre eximias mi asignatura.  Con el pasar de los años, me enteré que eras profesor de la Ilustre Universidad de Los Andes, estoy segura que allí también fuiste un destacado docente. La noticia de tu fallecimiento me llenó de mucha tristeza. Desde la ciudad de Barcelona, España, envío mis más sinceras palabras de condolencia a todos los familiares. Que nuestro Padre Eterno te reciba en su Reino Celestial amigo. Siempre estarás en mis recuerdos como una persona ejemplar. Descansa en paz”. Lenis de Escalante.

“Para mí amigo Israel José Ramírez:  deseo agradecerte por tu  valiosa amistad, durante 17 años fuiste un gran compañero de trabajo y amigo incondicional. Tu desaparición física  me produjo un gran dolor en mi alma. Sin embargo, me abrazo a los recuerdos bonitos de los momentos compartidos y así me  reconforto. Te  mudaste de este plano para  permanecer en todos los  corazones de quienes te quisimos mucho. Sé que ahora estás tranquilo gozando de las bendiciones de estar junto a todos nuestros amigos que ya se nos adelantaron. Que Dios y la virgen te reciban en la santa gloria. Fuiste alegría, paz,  armonía, y amor para  quienes tuvimos el privilegio de compartir bellos momentos contigo. Descansa en paz querido Israel”. Odalis Morales.

«Cuánto siento la partida de otro amigo que nos deja, buen compañero de trabajo, inteligente y colaborador, vuelve la tristeza a nuestras almas….. resignación». Ismael Ortíz.

“A MI AMIGO ISRAEL:

Me ha correspondido dar estas palabras, en nombre de todos los compañeros del IIES como despedida para quien fuera un amigo bien especial para mí y para todos quienes lo conocieron.

Difícil no estar tristes. Sin embargo, hasta este momento he decidido mantener la enorme tristeza que he sentido por el viaje al infinito del alma de Israel.

Debo hacerle caso y honor a mi abuelo quien alguna vez me dijo: «la tristeza de los duelos deben ser cortos, porque retrasan el vuelo a la perpetuidad de las almas de los seres que amamos».

Israel fue para mí, más que un compañero, más que un amigo: fue un hermano. Con él, junto con otros amigos que ya se han ido, puedo confirmar que la hermandad de los verdaderos amigos llega a ser más fuerte, más perdurable que la hermandad de sangre. De allí que su inesperada pérdida nos abraza con tan profundo dolor y tristeza.

Pero es hora de dar paso a los bonitos recuerdos y, con ellos, a la gratitud de haber compartido con él; porque su vida estuvo plena de cosas buenas, buen hijo, buen esposo y padre, excelente amigo; en fin, un hombre bueno y humilde. Y entre las cosas buenas, está el que todos nosotros fuimos parte de su historia.

Con ello, en las noches despejadas, cuando miremos el cielo, podremos comprobar que allí hay una nueva estrella. Es su alma la que brilla.

Buen viaje Israel. Siempre estarás con nosotros”. Adelis Graterol.

Descansa en paz Israel.

Familia IIES

19-05-2024