José Enrique Machado: AD vive una situación  difícil e insólitas marcada por profundos intereses mercantilistas

Acción Democrática, partido político de pensamiento y acción dentro de la social democracia y referencia obligada en los logros de la democracia latinoamericana ha vivido tres profundas crisis en los años 1960, 1961-1962 y 1967, de carácter ideológico. Estás tuvieron un impacto importante en nuestra organización ante la expulsión o renuncia de destacados dirigentes que, hasta el momento de estas divisiones, habían tenido destacadas actuaciones en beneficio del pueblo venezolano. La grandeza y valor de quienes enfrentaron de manera abierta estas crisis ideológicas permitió superarlas y seguir adelante.

En la actualidad, nuestra respetada organización política vive una situación por demás difícil e insólitas, existiendo no una crisis ideológica, sino una división inexplicable y marcada por profundos intereses mercantilistas de la política y por el afán desmedido de algunas personas que han medrado y alcanzado posiciones importantes en AD, de asumir posiciones de poder sin medir las consecuencias de sus acciones, asaltando la organización bajo la mirada complaciente del gobierno nacional, convirtiéndose en cómplices del desastre que se presenta en la actualidad a todos los niveles de nuestra vida pública.

Hoy lamentablemente, estamos viviendo como producto de esta división una situación por demás difícil y lamentamos profundamente la falta de una presencia firme, resteada y definitiva, de algunas autoridades y dirigentes de nuestra organización, que con declaraciones pálidas, grises e insípidas, tienen el tupé y descaro de negar la existencia de esta división asaltadora, perversa y arbitraria, dejando en nuestras mentes una amarga y desagradable sensación de la existencia de una doble posición, sujeta a compromisos de trastiendas,  que afloraran con toda seguridad a futuro.

Algunas autoridades no se han atrevido a definir de una manera definitiva y clara el apoyo a la única Acción Democrática que apoyamos y respetamos: la liderada por el compañero Dr. Henry Ramos Allup. Pareciera que les da miedo el denunciar con nombres y apellidos a todos aquellos que se han prestado a esta perversa traición, al extremo de negarse a referirse como exmilitantes o expulsados a quienes traicionaron a la organización, y prefieren utilizar la palabra de autoexclusión para salir del paso y no comprometerse, dejando abiertas las posibilidades de regreso al partido, según su conveniencia. Pruebas múltiples de ello existen. Esto, en un primer momento puede ser positivo para algunos, pero a futuro con toda seguridad tendrá costo político. Que cada quien se auto analice y ubique sus responsabilidades presentes y futuras ya que están perfectamente identificados.

Tengo profundas diferencias y críticas desde hace años con la forma y manera en que se ha venido operando nuestra organización tanto a nivel nacional como regional, ante el cambio de una dirección dinámica y respetada en el pasado, a una dirección apagada, silente y no cónsona con la realidad del país. He sido crítico con nuestro Secretario General Nacional y le he hecho llegar personalmente las críticas, pero no dejo de reconocerle su ascendencia en nuestra organización. Muchos deseamos volver a la presencia de nuestro Secretario General del pasado, directo, claro y respetado, con planteamientos claros e irrebatibles; no como lo apreciamos en la actualidad: callado, indefinido, retirado y a veces a la defensiva. Un regalo para Acción Democrática en esta fecha aniversario sería ver nuevamente al compañero Henry Ramos Allup en la posición cimera del pasada, que le mereció el respeto y reconocimiento de toda nuestra dirigencia y militancia, y de todas las organizaciones políticas incluyendo al oficialismo.

Tiene que existir un cambio profundo en la conducción del partido que incluya a la brevedad posible la reestructuración de nuestras autoridades regionales y nacionales, a través de elecciones amplias y confiables, que permitan el relevo a nuevas generaciones e ideas acordes con la realidad del país. Hoy en Venezuela y especialmente en nuestro estado, contamos con una cantidad de elementos jóvenes a todo nivel, formados, capacitados y dispuestos a asumir los grandes retos que tiene el país; pero tenemos que darles la oportunidad y no frenar sus aspiraciones. Tiene ese reto y deber por delante, asumiéndolo de nuevo ya que condiciones le sobran.

En Acción Democrática en la actualidad existe un cierto grado de confusión utilizado y manipulado por los excompañeros atracadores, ex militantes expulsados, ante la presencia de esta división; confusión que no debe existir, que se debe combatir y para ello es necesario y preciso posiciones firmes con mensajes claros a nuestra militancia, dirigencia y amigos de toda la vida, que defina cuál es la Acción Democrática legítima e institucional, y que nos hagan recuperar la confianza deteriorada por nuestros errores y formas de actuar.

El terreno político está todavía abonado, pero precisa del esfuerzo y trabajo necesario para lograr los mejores éxitos. Estamos a tiempo y tenemos capacidad para ello.

En esta semana aniversario, hago una reflexión sincera, llamando a nuestros dirigentes y militantes que responden a la verdadera Acción Democrática y no al divisionismo, a una celebración sana que nos una y que podamos celebrar este septuagésimo noveno aniversario con concordia, solidaridad, confianza en el futuro y en el importante papel que Acción Democrática debe jugar.

Nota de prensa 12-09-2020